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Ocupar vivienda ajena

Usurpación de inmuebles derecho penal

El artículo 245 del Código Penal regula el delito de usurpación de inmuebles, que condena al que con violencia o intimidación en las personas ocupare una cosa inmueble o usurpare un derecho real inmobiliario de pertenencia ajena. Al que cometa ese delito se le impondrá, además de las penas en que incurriere por las violencias ejercidas, la pena de prisión de uno a dos años.

Esta se fijará teniendo en cuenta la utilidad obtenida y el daño causado. En nuestros despacho de abogados penalistas en Madrid sabemos que este delito de usurpación aparece encuadrado en el Título XIII del Libro II del Código Penal, que lleva por rúbrica delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico.

Siendo conocedores en el área, en su Capítulo V, correspondiente a la usurpación, se establecen una serie de figuras delictivas cuya característica más importante es que el mismas está constituido por bienes inmuebles o derechos reales inmobiliario.

Para más información contacta con nuestros abogados penalistas en Madrid.

¿En qué consiste el delito de usurpación?

Según la RAE, usurpar consiste en apoderarse de una propiedad o de un derecho que legítimamente pertenece a otro, por lo general con violencia. Por otro lado, el artículo 245 del Código Penal indica que aquel que con violencia o intimidación a las personas ocupe un inmueble o usurpe un derecho inmobiliario de pertenencia ajena, se le acusará, además de las penas que cometa por la violencia causada.

Nos vemos en la obligación de apelar por una pena de prisión de aproximadamente dos años, que se fijará tomando en cuenta la utilidad ganada y el daño que causare. Así mismo aquel que ocupe sin la debida autorización, un inmueble, edificio o vivienda ajena que no se destine a morada y la obtenga con violencia de por medio, será castigado con una sentencia de multa de 3 a 6 meses.

En concreto, para aplicar el artículo 245.2 del Código Penal, se deben cumplir las siguientes premisas, se ha de ocupar sin violencia o intimidación un inmueble, vivienda o edificio que no fuera morada, siempre y cuando se tuviera vocación de permanencia. La interpretación penal de la perturbación posesoria debe considerarse como ocupación.

De igual manera el sujeto activo de la usurpación ha de carecer de título jurídico que legitime la ocupación. Debe existir una voluntad contraria del ocupante de tal forma que no se tolere la ocupación ilegítima.

Tomamos en consideración que el sujeto activo ha de ser consciente de la ajenidad del bien y ausencia de autorización del titular.

Ejemplos habituales de usurpación de inmuebles en la actualidad.

Hoy en día, este delito adquiere protagonismo gracias a las nuevas tecnologías. En este sentido, son muy comunes los delitos de suplantación o usurpación de la identidad, mediante los cuales una persona actúa bajo el nombre y apellidos de otra para generar confusión en terceros.

Este hecho ilícito suele desarrollarse, por ejemplo, en el ámbito de las redes sociales, por otro lado, el modo de actuar de un ocupante es otro claro ejemplo de delito de usurpación. Éstos se instalan en viviendas desocupadas haciendo un usufructo de ellas, como forma de vida y protesta social.

Para finalizar, otro caso típico es la usurpación de funciones públicas, cuando alguien realiza actos que solo se pueden llevar a cabo por un funcionario o autoridad concreta.

¿Cómo puedo saber si existe un delito por usurpación?

El bien jurídico protegido en el delito de usurpación, es el disfrute pacífico de las cosas inmuebles entendido como la ausencia de perturbación en el ejercicio de la posesión o de cualquier derecho real, que recaiga sobre las mismas.

No obstante, podría entenderse que con este tipo penal también se tutela la libertad, por lo que estaríamos ante un delito pluriofensivo toda vez que existiría más un bien jurídico protegido.

En Rodenas abogados consideramos que, el sujeto activo puede ser cualquier persona excepto el propietario del inmueble o el titular del derecho real que recae sobre el mismo. La perturbación de la posesión legítima por parte del propietario no daría lugar a esta figura delictiva.

Sin embargo, podría constituir un delito de coacciones o un delito de la realización arbitraria del propio delito. Por otro lado, el sujeto pasivo se corresponderá con el propietario del bien inmueble o con el titular del derecho real de que se trate.

El objeto material de las distintas modalidades de usurpación se constituye por bienes inmuebles o derechos reales inmobiliarios que recaen sobre el inmueble, los cuales deben ser de pertenencia ajena.

El hecho de que el inmueble deba ser de pertenencia ajena es una cuestión civil, sin embargo, deberá ser resuelta por el Tribunal Penal en el supuesto de que concurran ciertas circunstancias.

¿Cuándo el derecho está fundado en un título auténtico y cuándo se funde en actos indubitados de posesión?

Tenemos que el sujeto activo del delito deberá actuar movido por el propósito de apropiarse y desposeer al legítimo propietario o titular del bien inmueble o derecho real de los mismos, y asimismo de obtener un beneficio económico o utilidad de su acción.

Este propósito es lo que distingue el delito de usurpación de otros delitos estructuralmente parecidos, como pueden ser las coacciones, el allanamiento de morada o los daños.

¿Qué más debo saber al respecto?

Nuestro despacho se especializa en los casos en que la ocupación sin violencia o intimidación, de cualquier inmueble sea vivienda o edificio. Que en ese momento no constituya morada de alguna persona, sea realizada con cierta intención de permanencia.

Así mismo, estas perturbaciones posesorias, las calificamos penalmente como ocupación. Esto debido a que la interpretación de la acción menciona que debe realizarse desde la perspectiva del bien inmueble protegido y desde el principio de proporcionalidad que informa el derecho penal.

Desde ambas perspectivas, asumimos que la ocupación inmobiliaria tipificada penalmente es la que sufre un riesgo relevante para la posesión del sujeto pasivo sobre el inmueble afectado. Es lo que otorga lesividad y la significación típica a la conducta, por lo que las ocupaciones esporádicas u ocasionales, sin intención de permanencia, son ajenas a ser consideradas de este tipo.

Es así como el realizador de la apropiación carece de algún título de propiedad que lo legitime como poseedor del inmueble, pues en el caso de que se le hubiere autorizado a ocuparlo, bien sea de manera temporal o precarista. No debe considerarse como delictiva y el propietario debe acudir a nuestras instancias de derecho y acciones civil para la recuperación de su propiedad.

Es importante también diferenciar entre el allanamiento de morada y la usurpación de vivienda, que básicamente se diferencia en que, en el allanamiento. La propiedad que se ocupa está siendo usada por su propietario, mientras que en la usurpación no.

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