Autónomos y pymes: sujetos pasivos del IVA e inversión del sujeto pasivo

Sujeto pasivo en el IVA

El sujeto pasivo de IVA responde a cualquier persona física o jurídica obligada a soportar la carga impuestaria a la entrega de servicios y bienes.

Dicho de otro modo, estas personas deben cumplir con la responsabilidad fiscal relacionada con el IVA, y en consecuencia a hacer frente a este impuesto.

El IVA es un tipo de impuesto indirecto aplicado al consumo de bienes y servicios. Dicho tributo se impone sobre el valor agregado en cada etapa de la cadena de producción de un servicio o producto determinado.

El Impuesto de Valor Agregado corresponde al consumidor final, pues cada participante en la cadena de producción, como empresas o autónomos, trasladar el impuesto al siguiente eslabón hasta que el producto o servicio llegue al comprador.

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¿Qué es el sujeto pasivo en el IVA?

Dicho de forma simple, el sujeto pasivo de IVA es la entidad o persona que paga el impuesto por la compra de un producto o adquisición de un servicio. Es decir, es el consumidor final que adquiere un artículo en una tienda o cualquier otro negocio.

Cuando se produce una compra o prestación de servicio, el vendedor añade el IVA al coste del producto. El dinero adicional es lo que pagas el IVA, mismo importe que el vendedor entrega al gobierno como un impuesto.

Por ejemplo, si compras una televisión en una tienda de productos electrónicos en España. Al realizar el pago, al coste del televisor se añade el 21% de IVA. Una vez que asumes este pago, te conviertes en un sujeto pasivo de IVA, ya que estás asumiendo la obligación del tributo.

En este ejemplo, la tienda de artículos electrónicos ocupa el lugar de intermediario entre Hacienda y tú. Por otro lado, si la tienda desea elaborar televisores, debe adquirir materiales con este fin. Siendo así, debe pagar el 21% de IVA, convirtiéndose también en un sujeto pasivo dentro de la cadena de producción.

Tipos impositivos de IVA

Son tres los tipos impositivos y se distinguen de acuerdo con el porcentaje aplicado. Mientras más básica sea la necesidad de un servicio o producto, el IVA será menor.

El tipo impositivo general que se utiliza en la mayoría de casos es del 21% y aplica para productos y servicios. Este tipo impositivo repercute sobre bebidas alcohólicas, electrodomésticos, entre otros. Para alimentos, viviendas, transporte de viajeros; hay un tipo que se reduce al 10%.

Finalmente, existe un tipo impositivo superreducido del 4% que aplica en los productos considerados de primera necesidad como pan, quesos, leche, frutas, etc.

Requisitos y obligaciones del sujeto pasivo de IVA

El sujeto pasivo de IVA debe acogerse a una serie de obligaciones fiscales. De acuerdo con esto tienen la obligación de cumplir con:

  • Declarar el inicio, cambio y culminación de actividades que supongan su obligación al impuesto, lo que se conoce como declaraciones censales.
  • En los supuestos establecidos, requerir el número de identificación fiscal, notificarlo y acreditarlo.
  • Realizar la declaración y pago del IVA correspondiente, presentando las autoliquidaciones y abonando el monto del impuesto calculado.
  • Presentar todas las declaraciones informativas necesarias. Las más usuales son el modelo 349 y 390.
  • Emitir y entregar facturas de cada operación llevada a cabo en función de la actividad económica y archivar una copia de éstas.
  • Mantener en resguardo las facturas que se hayan recibido.
  • Llevar libros de registro de: facturas emitidas, recibidas, bienes de inversión (en el supuesto de que existan) y operaciones intracomunitarias.

¿Qué modelos requieren de la figura de sujeto pasivo de IVA?

El sujeto pasivo de IVA debe completar el modelo 036 al momento de darse de alta e iniciar actividades empresariales.

Cuando se completa este paso, tendrá la obligación de presentar trimestralmente los modelos 303 y 390 correspondientes a la autoliquidación del IVA y resumen anual respectivamente.

El sujeto pasivo de IVA debe revisar todas las facturas, tanto generadas como recibidas que guarden relación con su actividad económica. Gracias a esto, es posible conocer el valor real del IVA cobrado y pagado.

La Inversión del sujeto pasivo de IVA: ¿Por qué es una excepción de la regla general?

Como destacamos antes, cualquier empresa o persona física con actividad económica debe presentar IVA, siendo sujetos pasivos. Por tanto, quien emite la factura, debe declararlo posteriormente como impuesto ante Hacienda.

No obstante, hay casos puntuales en los que el destinatario de una factura declara e ingresa el IVA ante Hacienda, siempre que se trate de una persona física o jurídica. Estos casos específicos se recogen en la Ley 37/1992 (Ley de IVA), específicamente en el artículo 84. 1, 2º, 3º y 4º.

De acuerdo con la legislación, cuando se produce la inversión del sujeto pasivo de IVA, el receptor de la factura debe declarar e ingresar el IVA y no el emisor. Para que se pueda dar esta figura, el receptor de la factura debe ser profesional o empresario. En caso de particulares, no es posible la inversión de sujeto pasivo de IVA.

¿Cuándo ocurre?

Los casos en los que ocurre inversión del sujeto pasivo son los siguientes:

  • Cuando quien emite la factura es profesional o empresario que no tenga su domicilio o establecimiento en el territorio de cobertura del IVA.
  • Cuando se refiera a servicios que incluyan los derechos de emisión de gases de efecto invernadero.
  • Además, aplica en el caso de entrega de bienes inmuebles cuando:
  • Cuando el empresario o profesional, que no sea el promotor de las edificaciones, renuncie a la exención del IVA prevista para la venta de edificaciones, o en ciertas ventas de terrenos rústicos.
  • Cuando se realicen entregas inmobiliarias dentro de un proceso concursal, también conocido como “quita y espera”.
  • Cuando se realicen entregas de inmuebles en el proceso de ejecución de una garantía que haya sido establecida sobre esos mismos inmuebles, principalmente en casos de ejecución hipotecaria.

¿Cómo funciona?

El vendedor debe mostrar en la factura la exención de IVA dejando claro el motivo de la misma al pie del documento. Quien emite la factura está obligado a ingresar todos los importes en el modelo 303 con carácter informativo en la sección “operaciones con inversión del sujeto pasivo con derecho a deducción”.

Asimismo, las cantidades deben estar expuestas en el modelo 390 en la sección “operaciones con inversión sujeto pasivo o actividades sin sujeción por reglas de localización”.

De acuerdo con esto, el destinatario de la factura, responde a la figura de sujeto pasivo del IVA. Por ello, tiene el deber de registrar la factura en concepto de inversión de sujeto pasivo. Siendo así, la base imponible se declara en el modelo 303, dentro de las sumas de impuesto sobre el valor agregado acumuladas.

Los supuestos de inversión del sujeto pasivo, se ampliaron tras la modificación de la Ley 28/2014 el 1 de abril de 2015. Por eso, los sujetos pasivos de IVA los receptores de bienes particulares como:

  • Teléfonos celulares.
  • Tabletas digitales, consolas de videojuegos, computadores portátiles.
  • Paladio, plata y platino en bruto.

Este tipo de inversión resulta ventajoso para el receptor, ya que el pago final que debe hacer es menor en comparación con una operación tradicional.

Infracciones relacionadas con inversión del sujeto pasivo

Hay que tener presente que en el caso de inversión del sujeto pasivo, hay diversos contextos en los que se incurre en infracciones. Por ejemplo, no informar si resulta o no aplicable la inversión del sujeto pasivo en una o varias transacciones.

En este caso, la responsabilidad recae sobre el destinatario, convirtiéndose en responsable solidario, según lo considera Hacienda. En este caso, el emisor no solo se responsabiliza de la deuda de la declaración errónea, sino de cualquier afectación económica generada como consecuencia de la misma.

De igual manera, existen otras sanciones dispuestas en la norma vigente con base en el contexto de inversión de sujeto pasivo.

¿Por qué la inversión del sujeto pasivo combate el fraude fiscal?

Como ya explicamos antes, la regla general del sujeto pasivo de IVA atribuye al empresario la repercusión del IVA en transacciones sujetas a este tributo. Sin embargo, en casos puntuales, la ley exime de este deber.

La factura de inversión del sujeto pasivo es un mecanismo que implica una responsabilidad adicional para el destinatario de la factura, quien también es el sujeto pasivo. Es decir, la persona física o jurídica encargada de cumplir con las obligaciones tributarias. En esta situación, a pesar de que el IVA no esté incluido en la factura, el destinatario se convierte en responsable de liquidar el impuesto.

La figura de la inversión del sujeto pasivo se utiliza, principalmente, para evitar trámites innecesarios entre diferentes países. Además, para prevenir que los emisores eludan la burocracia entre naciones, pagando el IVA en un país distinto al de su establecimiento. En su mayoría, este mecanismo se emplea en operaciones intracomunitarias.

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