Responsabilidad contractual - Hacemos las reclamaciones por incumplimiento de contrato

La responsabilidad contractual, también conocida como responsabilidad civil contractual, se deriva de la firma de un contrato, un documento legal que confiere fuerza de ley a las partes involucradas.

Esta responsabilidad surge cuando una de las partes incumple una obligación estipulada en el contrato civil, lo que puede resultar en perjuicio para la otra parte. En consecuencia, se genera la obligación de indemnizar para compensar los daños ocasionados por dicho incumplimiento.

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¿Qué es la responsabilidad civil contractual?

La responsabilidad civil contractual se refiere al incumplimiento de obligaciones establecidas en un contrato entre dos o más partes. Este incumplimiento puede manifestarse de diversas formas, como entregas fuera de plazo, servicios deficientes o productos defectuosos, entre otros ejemplos.

Para reclamar una indemnización por responsabilidad contractual, es necesario cumplir con ciertos requisitos:

  1. Probar la existencia del daño y los perjuicios.
  2. Demostrar la existencia del contrato y el incumplimiento de las obligaciones pactadas.
  3. Imputar la responsabilidad a la parte incumplidora.
  4. Establecer la relación de causalidad entre el incumplimiento y el daño sufrido.

El artículo 1.101 del Código Civil establece que no es indispensable que haya vicios en el consentimiento, engaño, dolo o mala fe en el cumplimiento del contrato para incurrir en responsabilidad. Basta con un incumplimiento culposo del contrato para generar la obligación de indemnizar.

En otras palabras, si se viola el contrato sin mala fe, pero debido a una negligencia o descuido, se debe asumir la responsabilidad y compensar los daños ocasionados.

¿Cuáles son las requisitos para que exista una responsabilidad civil contractual?

Para que exista responsabilidad civil contractual, se deben cumplir ciertos requisitos fundamentales:

  1. Existencia de un contrato válido: El primer paso es la presencia de un contrato válido, es decir, que cumpla con los requisitos legales y no contravenga ninguna ley o normativa aplicable.
  2. Relación contractual: Debe haber una relación contractual entre las partes involucradas, donde una de ellas asuma una responsabilidad y la otra sea la parte afectada, es decir, la víctima del presunto incumplimiento contractual.

¿Por qué no se cumple con la relación contractual?

Las relaciones contractuales pueden no cumplirse de acuerdo con lo estipulado en el Código Civil debido a varias razones. Estas pueden incluir el incumplimiento deliberado, negligencia o demora en el cumplimiento de las obligaciones acordadas entre las partes.

Cualquiera que sea la causa del incumplimiento contractual, conlleva consecuencias jurídicas que pueden afectar a ambas partes involucradas en el contrato.

En cuanto a los tipos de incumplimiento en los contratos, se pueden clasificar de la siguiente manera:

  1. Incumplimiento unilateral: Ocurre cuando una de las partes no cumple con sus obligaciones contractuales.
  2. Incumplimiento unilateral pasivo: El deudor se niega voluntariamente a cumplir con las obligaciones del contrato.
  3. Incumplimiento unilateral activo: El acreedor incumple sus obligaciones, como negarse a recibir un pago o no comparecer cuando es requerido.
  4. Incumplimiento recíproco: Ambas partes no cumplen con sus respectivas obligaciones contractuales, lo que genera un incumplimiento mutuo.

La prescripción de la responsabilidad civil contractual

La prescripción de la responsabilidad civil contractual está regulada en el artículo 1964.2 del Código Civil, que establece un plazo de 5 años para las acciones personales. Este plazo comienza a contar desde el momento en que se puede exigir el cumplimiento de la obligación. No obstante, los préstamos anteriores al 6 de octubre de 2015 tienen un plazo de prescripción de 15 años.

Es importante destacar que este plazo de 5 años se aplica exclusivamente a las acciones personales que no cuentan con un plazo especial de prescripción. Por ejemplo, el artículo 1964.1 del Código Civil establece que la acción hipotecaria prescribe a los 20 años.

Existen varios plazos especiales de prescripción para determinadas situaciones:

  • La responsabilidad por productos defectuosos prescribe en 3 años, según el artículo 143 del Real Decreto Legislativo 1/2007.
  • Las acciones de protección de la intimidad, el honor y la propia imagen tienen un plazo de prescripción de 4 años, de acuerdo con el artículo 9.5 de la Ley Orgánica 1/82.
  • La responsabilidad por daños nucleares prescribe en 3 años, según el artículo 15.2 de la Ley 12/2011, contados a partir del momento en que el perjudicado conoció el daño.
  • La responsabilidad de las administraciones públicas prescribe en 1 año, según el artículo 142.5 de la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y de Procedimiento Administrativo Común (LRJPAC).
  • La responsabilidad por injurias y calumnias prescribe en 1 año para iniciar el proceso de reclamación.
  • La responsabilidad por vicios de la edificación prescribe en 2 años, según el artículo 18.1 de la Ley 38/1999.
  • La acción originada por negligencia o culpa derivada de la responsabilidad civil extracontractual prescribe en 1 año, conforme al artículo 1968.2 del Código Civil.
  • Finalmente, el plazo para exigir la responsabilidad civil originada por delito es de 5 años.

Consecuencias jurídicas de la responsabilidad contractual

Cualquiera que sea la causa del incumplimiento contractual, conlleva consecuencias jurídicas que pueden afectar a ambas partes involucradas en el contrato.

Existen dos formas principales de cumplimiento en los contratos:

  1. Cumplimiento forzoso: Ocurre cuando una de las partes incumple el contrato, lo que desencadena una acción legal para exigir el cumplimiento de la obligación.
  2. Cumplimiento voluntario: Se produce cuando ambas partes cumplen de manera efectiva con las obligaciones establecidas en el contrato sin necesidad de intervención legal.

Las consecuencias jurídicas derivadas del incumplimiento de un contrato son diversas y están diseñadas para exigir las obligaciones pactadas y compensar los daños ocasionados:

Indemnización por daños y perjuicios

La principal consecuencia de la responsabilidad civil contractual está en el artículo 1101 del Código Civil:

Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas.

Artículo 1101 del Código Civil

El incumplimiento del contrato conlleva el pago de una suma de dinero al acreedor. Para determinar su cuantía, se consideran tres aspectos principales: los daños morales (las expectativas insatisfechas), el lucro cesante (la ganancia no obtenida) y el daño emergente (la pérdida económica sufrida). Es importante que el deudor esté en mora para que proceda esta indemnización.

Ejecución forzosa

El acreedor tiene derecho a exigir el cumplimiento íntegro, oportuno y exacto del contrato. Esto puede lograrse de forma voluntaria o mediante el embargo de bienes del deudor, solicitado ante el tribunal competente.

Ejecución de la obligación de hacer

El juez puede otorgar un plazo al deudor para cumplir con la obligación pactada. Si no lo hace, se pasa a ejecutar la obligación de dar.

Ejecución de la obligación de dar

Los bienes del deudor pueden ser enajenados en una subasta pública o remate, y las ganancias se destinan a compensar el incumplimiento.

Ejecución de no hacer

Se concede un plazo al deudor para deshacer lo hecho. Si no se revierte la situación, el acreedor puede hacer cumplir la obligación, o en caso de imposibilidad, se procede con la ejecución de la obligación de dar.

Para ejercer estas acciones, es crucial presentar la documentación que certifique el incumplimiento del contrato y demostrar los daños y perjuicios ocasionados.

Diferencia entre la responsabilidad contractual y extracontractual

La diferencia entre la responsabilidad contractual y extracontractual radica en su origen y naturaleza:

  1. Responsabilidad contractual: Surge del incumplimiento de obligaciones establecidas en un contrato previamente acordado entre las partes. Aquí, el contrato actúa como el principal vínculo entre ellas. Cuando una parte no cumple con lo acordado, la otra puede exigir el cumplimiento o una compensación por los daños y perjuicios causados.
  2. Responsabilidad extracontractual: En este caso, no existe un contrato que vincule directamente a las partes. La responsabilidad surge del principio general de no causar daño a otros. Es decir, se origina por acciones u omisiones que causan perjuicio a terceros, sin necesidad de un acuerdo previo entre las partes.

Además, es importante mencionar que la responsabilidad civil ex delicto puede también derivar de actos ilícitos penales, es decir, de la comisión de un delito. En este caso, la regulación está contemplada en el Código Penal y persigue el mismo objetivo que la responsabilidad civil general: resarcir los daños ocasionados a la víctima.

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