La reestructuración de la deuda hipotecaria.

Seguramente, más de una vez te has preguntado qué hacer si no puedes pagar tu hipoteca. La realidad es que se trata de un tema que agobia a muchas personas en la actualidad. Sin embargo, si hay forma de solucionar esto, aplicando lo que se conoce como reestructuración de la deuda hipotecaria.

En efecto, ninguna persona solicita una hipoteca a sabiendas de que no la pagará. No obstante, la economía puede jugar una mala pasada cuando menos lo esperamos. Para nadie es un secreto que la inflación mundial, por ejemplo, ha desestabilizado la situación financiera de muchas personas.

Si estás en un momento como este, no te preocupes. A continuación, te explicamos qué debes hacer para no perder tu propiedad.

¿Qué hago si no puedo pagar mi hipoteca?

El primer paso ante este tipo de casos es reaccionar rápidamente, ya que el banco podrá iniciar una ejecución hipotecaria.

Debes tener presente que puedes acumular intereses de morosidad que terminarían en la subasta de tu vivienda.

Evidentemente, eso es lo que nadie quiere. Por ello, debes fijarte metas para evitar de cualquier modo una situación de impago con el banco. Ahora bien, si ya has llegado al punto de no tener manera de pagar, hay varias cosas que puedes hacer.

1.  Negocia con el banco

Si no tienes manera de hacerte cargo del pago de la hipoteca y no quieres perder tu casa, debes tratar de llegar a un acuerdo con la entidad bancaria a cargo. Para ello, ten en cuenta los siguientes aspectos:

  • Puedes empezar por validar si la institución bancaria te permite pedir una reestructuración de la deuda hipotecaria bien sea de forma parcial o total. Este recurso te ayuda a suspender el pago de tus cuotas en un lapso de tiempo específico. También, puedes optar por realizar el pago únicamente de los intereses. Esta modalidad no se aplica para siempre, solo hasta que tu situación financiera se estabilice.
  • Otro método al cual puedes recurrir es la ampliación del período de pago hipotecario a fin de que las cuotas sean menores.
  • Si poseen varias deudas con la entidad bancaria y eso te impide pagar la hipoteca, pide que se reunifiques todos los importes pendientes. De este modo, puedes tener una sola deuda con cuotas reducidas.

2.  Dación en pago

La dación en pago es una buena opción si las opciones anteriores no son posibles para ti. Es decir, puedes entregar tu propiedad a cambio de la exoneración de la deuda.

Con esta figura jurídica, permites a la entidad bancaria apropiarse de tu casa para finiquitar el importe de pago pendiente.

En la mayoría de casos, después de esto, el banco firma un documento de alquiler. Con este contrato, tienes la oportunidad de vivir en la casa, pero ya no eres el propietario. En palabras más simples, la vivienda ahora es del banco.

Esta modalidad es la más simple y rápida para solucionar los problemas de pago de la hipoteca, pero no siempre el banco te permitirá hacerlo ya que no están obligados.

¿Qué es la reestructuración de la deuda hipotecaria?

Antes de entrar en un escenario tan complicado como la hipoteca de una vivienda, debes tener claras tus posibilidades. Si ya estás seguro de no poder pagar tus cuotas, puedes recurrir a la reestructuración de la deuda hipotecaria.

En palabras simples, esto no es más que la aplicación de un nuevo método de cancelación hipotecario. Gracias a esto, tienes la oportunidad de contar con opciones de pago más cómodas en comparación con el contexto actual.

¿Qué requisitos necesito para solicitar la reestructuración de la deuda hipotecaria?

Como en todo proceso legal o no, necesitas de ciertos requisitos para poder aplicar. En este caso tienes que cumplir con lo siguiente:

  • Debes estar ubicado en el «umbral de exclusión«.
  • El valor de compra de la propiedad se sujete al límite establecido.
  • Que, a pesar de tener un proceso de ejecución hipotecaria iniciado, no se haya anunciado la subasta.

Si cumples todas estas exigencias, la entidad bancaria te ofrece un régimen para reestructurar el pago de las cuotas hipotecarias. La resolución tiene respuesta dentro de un lapso de tiempo no mayor a un mes desde que solicitas la gestión y acreditas todos los documentos necesarios.

Si bien es cierto que esta opción es bastante sencilla, lo más seguro es que no quieras perder tu propiedad. Por ello, antes de dar este paso, te aconsejamos optar por la reestructuración de la deuda hipotecaria.

¿Qué es la ejecución hipotecaria?

Si no solicitas la reestructuración de la deuda hipotecaria y tampoco entregas la propiedad al banco para acabar con la deuda, solo basta esperar que la entidad bancaria reclame el pago por vía judicial.

En este caso, se produce una ejecución hipotecaria lo que se traduce en la subasta de la casa.

En este caso particular de reclamación por parte del banco, debes saber que, si el precio de tu vivienda es menor a la deuda, además de perder la casa, el banco está en derecho de retener otros bienes, nóminas y cuentas bancarias hasta saldar el valor total.

Un aspecto que debes considerar es que, en cualquier instancia del proceso judicial, es posible llegar a un consenso con el banco. Este acuerdo puede evitar que tu casa sea subastada. Sin duda alguna, la negociación es el mejor camino para que tus problemas se solventen.

Una negociación bien definida como la reestructuración de la deuda hipotecaria, por ejemplo, soluciona los inconvenientes asociados con las cuotas pendientes. Sin embargo, antes de negociar, te aconsejamos solicitar el apoyo legal de un abogado experto en la materia.

¿Debo contratar a un abogado si no puedo pagar la hipoteca?

Realmente, cuando la situación hipotecaria se encuentra en instancias judiciales necesitas de un abogado con urgencia. Sin embargo, las razones por las que puedes requerir un experto en derecho son diversas y las más importantes son:

  • Para el proceso de negociación con la entidad bancaria en caso de dación en pago. Es fundamental la asistencia legal, pues necesitas conocer las cláusulas del contrato de arrendamiento que te otorgue el banco. Siempre necesitas a un abogado que pueda velar por tus intereses.
  • Para negociar con el banco una reestructuración de la deuda hipotecaria no es indispensable contratar un abogado, pero es recomendable tener uno a fin de gestionar mucho mejor el proceso.

¿Cómo evitar el atraso en las cuotas hipotecarias?

Antes de verte en la necesidad de solicitar la reestructuración de la deuda hipotecaria o peor aún, terminar involucrado en un litigio; tienes opciones para alejarte lo más posible de estos escenarios. Algunas de estas son:

1. Reduce gastos y busca nuevos métodos de ingresos

Ante la premura hipotecaria, debes reducir tus gastos. Evalúa todo tu consumo mensual y verifica si todos son realmente necesarios. Es posible que, prescindiendo de alguno de ellos, ahorres el dinero que necesitas para estar al día con el pago de las cuotas de tu hipoteca.

Por otra parte, busca medios para incrementar tus ingresos. Una buena opción puede ser alquilar un trastero en desuso o una plaza de estacionamiento. La elección debes hacerla tú en función de tus posibilidades.

2. Apégate a las buenas prácticas

Si tus problemas financieros no tienen solución y piensas que no podrás pagar en un largo período de tiempo, tienes la oportunidad de recurrir al Código de Buenas Prácticas Bancarias. Estas son acciones que los bancos ofrecen en situaciones de problemas económicos.

3. Vende la propiedad

Esta vía es bastante drástica, pero acaba con tu dolor de cabeza rápidamente. Puedes vender la propiedad por el mismo importe de la deuda o por uno mayor. Con el dinero recibido solo tienes que pagar la cuantía que adeudas con el banco y si tienes suerte, puedes tener alguna ganancia extra.

¿Qué puede pasar si no pago la hipoteca?

Pues la peor consecuencia de todas en la ejecución de la hipoteca, pero no es la única. Además de esto, si no cumples con el pago de las cuotas hipotecarias puedes enfrentarte a los siguientes escenarios:

  • Cobro de comisión por posiciones deudoras: se trata de un recargo oscilante entre los 30 € y 70 € que la entidad bancaria aplica cuando te notifica la mora en el pago. Casi cualquier banco tiene sistemas automáticos y te cobra cuando se emite el recibo de la cuota correspondiente. Debes tener en cuenta que no se trata de un cobro único, es decir, se genera con cada retraso individual.
  • Aplicación de intereses por morosidad: por cada día transcurrido desde la primera fecha de impago, se aplica el interés de mora sobre el valor impagado. Dicho valor se añade al interés correspondiente al préstamo. De acuerdo con lo establecido en la ley, el interés de morosidad no puede ser mayor al de la hipoteca por más de tres puntos.
  • Cláusula de vencimiento anticipado: si no pagas tu hipoteca en 12 oportunidades se activa esta cláusula. Cuando se produce la activación, la entidad bancaria suspende el contrato hipotecario y ejecuta la hipoteca.

Efectivamente, no pagar tus cuotas a tiempo es un problema. Siempre tienes el riesgo de perder tu propiedad. Por otro lado, si el valor de la subasta es menor al de la deuda que tienes con el banco, corres el riesgo de embargue de tus cuentas bancarias y demás bienes.

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