El procedimiento abreviado: qué es y aplicación en el derecho penal

Procedimiento abreviado - Tipo de procedimiento penal

Numerosos lectores suelen plantear interrogantes sobre el qué es el procedimiento abreviado penal y cuáles son sus diferencias con otros procedimientos judiciales como pueden ser procedimiento ordinario, el juicio por delitos leves y los famosos juicios rápidos.

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¿Qué es el procedimiento abreviado?

El procedimiento abreviado, en términos simples, es una modalidad dentro del ámbito judicial penal que se emplea para casos clasificados como delitos graves y menos graves conforme a lo que establece la LECRim.

Pero antes de empezar es necesario, comentaros que la característica principal del PA, es que sólo se aplican penas de prisión que no excedan los nueve años.

Ahora bien, este tipo de procedimiento puede aplicarse a delitos de diversa índole, tanto por su naturaleza, duración o cuantía. Además, es imprescindible, que se inicie con la presentación de una denuncia o querella por parte de la persona agraviada o víctima, así como aportando todas las pruebas necesarias, incorporadas en el atestado policial. Posteriormente, estas pruebas son remitidas al Juzgado de instrucción dónde se cometió el delito para la apertura de diligencias previas.

A continuación te voy a explicar en qué consiste el procedimiento abreviado en el derecho penal, sus fases, requisitos y características. ¡Vamos allá!

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¿Dónde se regula el procedimiento abreviado?

El procedimiento abreviado, conforme al artículo 757 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), es un mecanismo legal empleado en el ámbito judicial para enjuiciar delitos de menor gravedad. A parte de esto, se diferencia de otros procedimientos penales en que está diseñado para casos con una pena de prisión inferior a 9 años, que requieren una investigación más limitada durante la fase de instrucción.

Otro aspecto vital, es que este proceso se compone de varias etapas procesales fundamentales, como la fase de instrucción, la fase intermedia y el juicio oral, similares a cualquier otro procedimiento penal.

La distinción principal entre el procedimiento abreviado y el juicio rápido radica en la complejidad de la instrucción requerida. Mientras que el procedimiento abreviado implica una instrucción más simplificada, el juicio rápido está reservado para delitos que pueden ser resueltos de manera expedita.

Recuerda, el procedimiento abreviado ofrece una alternativa menos formal y más ágil en comparación con el proceso penal ordinario o los juicios ante el Tribunal del Jurado, especialmente adecuado para delitos de menor gravedad.

Características del procedimiento abreviado penal

Como destacamos antes, las características fundamentales del procedimiento penal abreviado son las siguientes:

Inicio a partir de denuncia, querella o atestado policial

Puede iniciarse a partir de una denuncia o querella presentada por un particular, un atestado policial o la intervención del Ministerio Fiscal.

Competencia judicial según la gravedad del delito

Los Juzgados asumen el enjuiciamiento cuando las penas asociadas al delito no superan los 5 años de prisión o cualquier otra pena inferior a 10 años. Por simplificar, la instrucción puede corresponder a los Juzgados de Instrucción y, en ocasiones, a la Audiencia Provincial.

Agilidad procesal

Se caracteriza por una mayor rapidez en todas las etapas, lograda mediante la eliminación o reducción de ciertas diligencias. Por ejemplo, en algunos casos (cuando la pena es menor de 2 años) se permite la celebración del juicio oral sin la presencia física del acusado, aunque con ciertos requisitos que deben cumplirse.

Garantías reforzadas para la víctima

Se refuerzan las garantías para la víctima, asegurando la protección de sus derechos por parte del Ministerio Fiscal. Además, la Policía Judicial está obligada a informar al detenido de sus derechos y las acusaciones a las que se enfrenta.

Mayor autonomía en la investigación

Tanto el Ministerio Fiscal como la Policía Judicial disponen de una mayor autonomía en la investigación de los casos, lo que agiliza el proceso y facilita la recolección de pruebas.

Fases del procedimiento abreviado en la LECrim

El procedimiento abreviado, regulado en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), se desarrolla en tres fases claramente definidas:

Fase de instrucción o diligencias previas

La fase de instrucción o diligencias previas es la que marca el inicio del procedimiento abreviado y se lleva a cabo ante el Juzgado de Instrucción competente del lugar donde se ha cometido el delito en cuestión.

Su función primordial es investigar exhaustivamente, aportar pruebas relevantes, reconstruir los eventos y determinar la culpabilidad o inocencia del investigado. No solo eso, esta información es crucial para comprender la naturaleza y circunstancias del delito, así como identificar a los implicados, con miras a su posterior personación ante la autoridad judicial correspondiente.

De igual forma, durante esta fase, el Juzgado de Instrucción puede imponer una fianza al presunto autor para cubrir posibles responsabilidades civiles, otorgar libertad provisional o ordenar prisión preventiva según corresponda.

Es más, se garantiza el derecho a la protección de los afectados, pudiendo incluso imponerse una orden de alejamiento del presunto culpable, o incluso la prisión provisional para asegurar la destrucción de las pruebas o que el investigado se de a la fuga.

Después, el juez citará al presunto responsable para declarar, quien tendrá derecho a designar un domicilio para notificaciones y, en su caso, a abstenerse de declarar si así lo decide.

Es importante señalar que el juicio puede llevarse a cabo en ausencia del acusado si el delito no conlleva una pena superior a dos años.

Una vez concluida la investigación y si se determina que el delito debe ser juzgado mediante un procedimiento abreviado, el caso avanzará hacia la fase intermedia.

Fase intermedia o preparación del juicio oral

La etapa de preparación del juicio oral constituye la segunda fase del procedimiento abreviado y se lleva a cabo por el Juez de Instrucción. Su objetivo principal radica en determinar si es pertinente emitir el auto de apertura del juicio oral. En caso afirmativo, el juez dará traslado de las actuaciones a las partes implicadas y estas tendrán la facultad de solicitar:

  1. La apertura del juicio oral mediante la presentación de un escrito de acusación y 10 días para presentar escrito de defensa.
  2. El archivo o sobreseimiento de la causa. El sobreseimiento se dictamina cuando el juez estima que no existen pruebas suficientes para imputar al acusado, aun cuando tanto el fiscal como la acusación hayan solicitado la apertura del juicio oral. Esta decisión puede ser impugnada mediante un recurso de apelación.
  3. La realización de diligencias de investigación adicionales, si se considera necesario.

Además, se concede al investigado el derecho a preparar y presentar su escrito de defensa durante esta fase.

Fase del juicio oral

La fase del juicio oral marca el punto culminante del procedimiento abreviado, y se lleva a cabo ante el juzgado competente según la gravedad del delito en cuestión:

  • Ante la Audiencia Provincial, cuando se trata de delitos con penas de cárcel que oscilan entre cinco y nueve años.
  • Ante el Juzgado de lo Penal, para los delitos con penas de prisión de menos de cinco años.

Durante el juicio, es obligatorio que el acusado esté representado por un abogado penalista. Claro, está su ausencia o falta de notificación de un domicilio para recibir citaciones puede resultar en que se le declare en rebeldía, lo que lo pondrán en busca y captura.

En esta fase, se practican todas las pruebas presentadas tanto por la defensa como por la acusación, incluyendo testimonios de peritos y testigos.

Eso sí, el procedimiento abreviado llega a su fin y acto seguido el juez emite la sentencia, la cual no puede imponer una condena más grave que la solicitada por la acusación, en conformidad con el principio de reformatio in peius, ni puede condenar al acusado por un delito distinto al señalado por el Ministerio Público.

Finalmente, la sentencia del Juzgado dicta una sentencia que será susceptible recurso de apelación en un plazo de 10 días hábiles desde su notificación ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional si ha sido dictada por el Juez Central de lo Penal, o ante la Audiencia Provincial si ha sido emitida por el Juzgado de lo Penal.

Conclusiones

En primer lugar, el procedimiento abreviado tiene como objetivo principal el esclarecimiento de los hechos y la determinación de la autoría en casos de presunta comisión de delitos.

Es por ello, que se establece un plazo de 6 meses, según el artículo 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECr), para llevar a cabo todas las pruebas necesarias. Si transcurrido este plazo la investigación no ha concluido, se puede declarar la causa como compleja y extender el plazo por otros seis meses con el fin de alcanzar la verdad material.

Como has podido ver, el principio acusatorio en el procedimiento abreviado es fundamental en el Derecho Penal, lo que implica que todos los delitos que vulneran un bien jurídico protegido son perseguidos por el Ministerio Público y se resuelven a través de un juicio oral, garantizando los principios de inmediación, oralidad y contradicción.

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