Prisión provisional

La prisión provisional

La prisión provisional se aplica tras el proceso de celebración judicial en el cual se encuentran presentes el Fiscal, el Juez a cargo y el abogado defensor. En este encuentro cada una de las partes debe manifestar sus argumentos. Como conclusión, se define si el acto en sí, implica la imposición de esta medida cautelar.

En este momento, más de tres millones de personas en todo el mundo están recluidas en prisión mientras esperan un juicio. Muchos han estado detenidos durante meses, o incluso años, a pesar de que no han sido condenados por ningún delito.

¿Qué es la prisión preventiva?

La prisión temporal se trata de una medida cautelar de permanencia parcial que se trata de imponer cárcel a un individuo mientras se encuentra en proceso de investigación. Este proceso se lleva a cabo mientras se tramita el proceso penal hasta que se lleve a cabo la celebración del juicio definitivo.

Este procedimiento debe decretarse a través de un dictamen jurídico y para que sea posible deben darse una serie de condiciones previas.

Características para establecer prisión provisional

Para que un juez pueda establecer privativa de libertad en contra de un individuo, a pesar de tener en consideración la presunción de inocencia, deben generarse los siguientes aspectos:

  1. En primer lugar, debe existir un acto delictivo con condenas que no superen los 2 años. Podrían ser menores a los dos años en el caso de que el imputado ya posea antecedentes penales.
  2. Sospechas claras de que la persona involucrada es la autora del crimen.
  3. La finalidad debe ser mitigar el riesgo de que la persona investigada incurra en otras acciones delictivas (siempre que se trate de un delito doloso). Además, que pueda proceder con la destrucción de evidencia. Finalmente, poder asegurar la presencia del acusado en la celebración del juicio.
  4. La prisión provisional debe ser indispensable y necesaria. Esto quiere decir, que no hay otras alternativas o medidas cautelares menos severas que se puedan imponer. En algunos casos, se pueden aplicar otras medidas como la aplicación de fianza o arresto domiciliario.

¿Cuánto tiempo dura la medida de prisión provisional?

La medida de prisión temporal durará el tiempo necesario mientras se mantengan las razones que justifican su implementación. En el caso de que la prisión provisional se decrete para:

  • Asegurar la asistencia del acusado en el juicio.
  • Impedir que el acusado pueda realizar actos que atenten contra los bienes judiciales de la víctima.
  • Evitar que la persona investigada cometa nuevos actos criminales.

Puede otorgarse una única prórroga de esta medida cautelar:

  • En primera instancia, no puede superar un año. Esto aplica en el supuesto que el crimen tenga señalada condena privativa de libertad por tiempo igual o menor a 3 años.
  • Por otro lado, no puede ser superior a los 2 años si la pena de prisión establecida para el delito es mayor a 3 años.

Cuando la medida de prisión temporal se decreta para impedir el ocultamiento, destrucción o modificación de evidencia importante para el juicio, la prórroga no puede ser superior a seis meses.

La libertad por el lapso de los plazos anteriores, no imposibilita que se otorgue nuevamente si el acusado no acude a cualquier llamado jurídico.

Para el cómputo de los lapsos anteriores, se debe tener en consideración que la persona investigada haya estado privada de libertad o en modalidad de prisión provisional por la misma razón.

Si al recaer resolución en el proceso judicial, esta es solicitada, se puede extender hasta la mitad de la pena que se le impone al investigado.

En cualquier circunstancia es importante destacar que el período de prisión transitoria se descuenta de la condena total que debe cumplir el individuo una vez que exista una resolución judicial definitiva.

Imputación del acto criminal

El primer requerimiento para que se otorgue la prisión provisional consiste en poder demostrar la existencia de un acto delictivo. El crimen en cuestión, debe tener condena de privativa de libertad máxima de 2 años o superior.

Del mismo modo, deben existir razones claras de que el investigado es culpable de los cargos que se le imputan. Por ello, el detenido debe ser puesto en libertad en cualquier momento que se demuestre su inocencia. A simple vista, este es uno de los aspectos más difíciles de defender al momento de aplicar este tipo de medida cautelar.

En los escenarios de pluralidad de actos delictivos deben emplearse las normas del concurso y del delito continuado para poder definir el límite penal.  

Carácter indispensable

Solo se puede emplear la medida de prisión provisional en los casos en que es objetivamente imprescindible. También, cuando no haya otras alternativas menos graves para el derecho a la libertad mediante los cuales se puedan conseguir los mismos objetivos que la justifiquen.

Esto se puede resumir en la necesidad de representar ciertos peligros para la realización del proceso judicial o para la celebración del juicio que pueden provenir de parte del acusado. Estos actos podrían ser fuga, sustracción del ejercicio de la justicia, el impedimento de la instrucción penal, la reiteración criminal, etc.

Debe tenerse en cuenta para esto no únicamente la entidad de la condena que puede aplicarse, sino las condiciones personales del acusado. Adicionalmente, se deben considerar las circunstancias del hecho objeto de los actos.

Se debe expresar en el auto que concilie o ampare la prisión, las razones por las cuales la medida se plantea necesaria y proporcionada con relación a la finalidad que justifica su imposición.

Se justifica el uso de la medida de prisión provisional en los casos de:

Posibilidad de huida

La primera de las razones que implica la imposición de la prisión temporal, es la de poder asegurar que el investigado se presente en el proceso judicial cuando sea llamado. En tal sentido, si se infiere un riesgo de fuga, es posible que se solicite la aplicación de dicha medida.

Para poder evaluar la presencia de riesgo de huida debe valorarse conjuntamente:

  • Origen del hecho.
  • Gravedad de la condena que se pueda adjudicar al acusado.
  • Condiciones laborales, familiares y económicas del sujeto en cuestión.

Al momento de determinar el riesgo de fuga, se debe diferenciar claramente el momento inicial de la toma de la medida y el otro en el que se pretende decidir la permanencia de la misma transcurrido un lapso específico de tiempo.

De tal manera, cabe aceptar su adopción inicial tomando en cuenta sólo el tipo de crimen y la gravedad de la condena. El paso del tiempo, cambia estas condiciones y esto, repercute en la decisión de mantener la medida.

Riesgo de colusión u obstrucción del proceso

Es indispensable que, en este caso, el peligro sea fundado. Queda excluido de este punto el ejercicio de derecho a defenderse o la negación a colaborar por parte del acusado en el proceso de investigación. Esto último supone la aplicación de la medida cautelar como método de obtención de evidencias o investigación.

Debe tenerse en cuenta particularmente, la capacidad del acusado para tener acceso por sí mismo o mediante terceras personas a las fuentes de evidencias. También, se debe valorar sus alcances para ejercer cierta influencia sobre testigos, otros investigados, peritos o cualquier persona involucrada.

Adicionalmente, se debe tener presente el récord criminal del investigado, su conducta falsaria en el marco del proceso antes y después de ser detenido. Finalmente, se considera también la situación de jerarquía laboral del imputado con respecto a los posibles testigos del caso.

Peligro de incurrir en nuevos actos criminales.

Por otra parte, puede determinarse también la necesidad de evitar que el acusado pueda actuar en contra de bienes jurídicos del sujeto pasivo. Este punto adquiere mayor relevancia cuando se trata de alguno de los individuos que cita el artículo 173.2 del Código Penal.

En palabras más simples, este punto pretende evitar que el investigado pueda incurrir en otros actos delictivos de no tomarse la medida de prisión provisional.

Diferencia entre prisión provisional y libertad provisional

Se tratan de dos figuras totalmente opuestas. Aplicar la libertad provisional en lugar de la medida de prisión temporal, implica una limitación menor de la libertad del investigado. Este tipo de medida se impone siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones específicas que son previamente definidas por el juez.

Una de estas particularidades podría ser la asistencia en el juzgado cada quince días. Del mismo modo, en otros casos, se procede con la retención del pasaporte para evitar que el investigado pueda salir del país de forma legal.

Puede establecerse libertad provisional con fianza o sin ella. Para poder determinar este punto, se toma en cuenta el origen del delito, los antecedentes de la persona investigada y sus condiciones sociales.

Salvo que se imponga libertad provisional sin fianza, el juez siempre debe citar a una audiencia. En este proceso de decidir sobre las circunstancias personales del investigado en el período de tiempo más corto posible. En todo caso, dentro de las primeras 72 horas posteriores a la colocación a disposición jurídica del detenido.

A este acto, debe acudir el investigado en compañía de su abogado, el Fiscal y la parte acusadora.

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