Póliza de afianzamiento

Qué es una Póliza de afianzamiento

La póliza de afianzamiento es un contrato donde se establecen los acuerdos en las relaciones entre las instituciones financieras y las empresas, garantizando todas las operaciones de financiación de nuestra sociedad.

Por tanto, se trata de una obligación mercantil que adquieren los empresarios con los contratos de préstamos y créditos solicitados.

Es de destacar, que este tipo de pólizas de afianzamiento mercantil son muy habituales en las operaciones financieras de los empresarios y sirven de aval.

Además, este contrato depende del acuerdo al que lleguen las partes involucradas y su uso práctico está en el afianzamiento total de la cuantía crediticia.

¿Qué es una póliza de afianzamiento?

Se trata de un contrato obligatorio donde se establece un compromiso de fianza solidaria entre una o más personas en beneficio de una institución financiera por la deuda que se tiene.

La regulación de tipo contrato en el Código de Comercio es para las obligaciones de naturaleza mercantil y debe cumplir con una serie de requisitos legales:

  • El afianzamiento debe ser formalizado por escrito.
  • Es de carácter gratuito sólo en caso de que se llegue a un acuerdo contrario.
  • El afianzamiento mercantil puede establecerse con o sin depósito de fianza, por tiempo indeterminado o determinado.
  • Este contrato puede ser elevado a público con un notario. Por lo general tiene un límite máximo afianzado, además de una relación de obligaciones prestadas por las partes involucradas.
  • El contrato de póliza de afianzamiento debe constar una cláusula donde se exprese con claridad que la fianza es mercantil. Debe especificarse el límite hasta el cual se resguardan las operaciones detalladas en el mismo.

Es recomendable que cualquier empresario que opere a través de una sociedad con una entidad financiera suscriba una póliza este tipo ya que avala cualquier operación que realiza la misma.

Regulación de la póliza de afianzamiento

La póliza de afianzamiento mercantil se encuentra regulada en los artículos 439 al 442 del Código de Comercio. El contrato de afianzamiento establece una garantía o fianza con el objetivo de asegurar el cumplimiento de una obligación.

Este proceso se realiza por las afianzadoras, que están representadas por instituciones financieras que para realizar este proceso necesitan la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Nos encontramos pues ante un contrato entre dos personas, donde el fiador se obliga con el acreedor de otra persona, a pagar por ella, cuando esta persona no lo haga. Las pólizas de afianzamiento suelen utilizarse con el principal objetivo de proteger a las personas beneficiadas de un contrato ante un posible riesgo económico o financiero.

Las afianzadoras por su parte se comprometen a asegurar lo establecido y a responder por lo acordado. Estas instituciones para aceptar el afianzamiento establecen una garantía, tomando en cuenta: aval, seguros, hipotecaria, embargo o pagarés.

Estos instrumentos financieros se emplean con el propósito de cumplir con una posible deuda del fiador. Para que estas garantías surtan efecto es necesario que estén al nombre del fiador.

Las instituciones financieras con estas pólizas lo que hacen es asumir una variedad de operaciones que lleva a cabo una determinada persona jurídica o física. Las cuales pueden existir para el momento o pueden ser a futuro, aunque por lo general no generan nuevas obligaciones contractuales para las partes.

Lo que puede hacer que se generen nuevas obligaciones contractuales para las partes es que se introduzca algún tipo de interés moratorio. Lo que las instituciones financieras buscan con este tipo de contratos es contar con un título de ejecución extrajudicial.

¿Cómo funciona la póliza de afianzamiento?

Las empresas bien sean sociedades anónimas o limitadas que tienen activas diferentes operaciones de financiación. Como son pólizas de crédito, leasing, líneas de descuento, hipotecas, pero no cuenta con el patrimonio suficiente.

Para estos casos las entidades financieras pueden solicitar el aval de los accionistas o socios y hasta de empresas participadas para realizar cada una de estas operaciones. Cuando esto ocurre por lo general lo que se hace es establecer una póliza de afianzamiento mercantil.

Esta póliza la suscriben los socios con la Institución financiera por un tiempo indeterminado y cubre un valor máximo de las obligaciones. Está póliza después puede facilitar la aprobación de operaciones con la entidad financiera de forma más rápida.

Esto es posible porque el afianzamiento otorgado engloba todas las operaciones y no se requiere de un aval personal cuando se contrate una nueva operación.

¿Cuáles son los riesgos de una póliza de afianzamiento?

Esta póliza a pesar de sus múltiples ventajas que aporta a las empresas, tiene varios riesgos que es recomendable conocer antes de firmar este contrato.

El afianzamiento mercantil es un contrato personal por lo general es indefinido, por lo tanto si dejas de ser socio de la empresa, la obligación persiste.

La ejecución del contrato de afianzamiento mercantil es muy rápida, debido a que por lo general se formalizar ante un notario en un formato ejecutivo.

Para poner fin a una póliza de afianzamiento mercantil es necesario sustituir el aval en la entidad financiera o saldar todas las operaciones de préstamo existentes.

Para proceder a la venta de una empresa que tenga una póliza de afianzamiento mercantil es obligatorio cancelar el contrato de afianzamiento.

La ejecución contra los fiadores es rápida y efectiva, cuando se incumple con la obligación principal, que por lo general es el impago por parte de la empresa.

¿Cuál es el contenido de una póliza de afianzamiento?

El contenido del contrato de afianzamiento debe ser el siguiente:

  • La relación de los diferentes tipos de operaciones sobre las cuales se presta la garantía.
  • El establecimiento de un máximo de responsabilidad para el fiador.
  • El tiempo de duración ilimitado de la garantía, haciendo mención al derecho que tiene el fiador al desistimiento en cualquier momento. Lo que permite que se libere de responsabilidad por las deudas adquiera el deudor después de la fecha del desistimiento.

Pero algunas pólizas de afianzamiento cuando hacen referencia a las operaciones de la forma más amplia posible establece lo siguiente: que la garantía es válida para cualquier tipo de operaciones civiles y mercantiles y que acuerden las partes.

Responsabilidad de los fiadores

En las cláusulas del contrato no se establece limitante en la responsabilidad de los fiadores. Sin embargo, se especifica que la fianza va a ser exigible en el momento que se venza cualquier obligación establecidas en las garantías.

Esto permite a la institución financiera hacerla efectiva sin tener que cumplir con ningún requisito y sin realizar ningún trámite. Sin importar que aún haya obligaciones vigentes y seguirán amparadas por la póliza afianzamiento.

El contrato debe llevar una cláusula donde se establezca que la obligación que el fiador adquiere carácter solidario. Esto será con cualquier otro fiador que exista sobre las mismas obligaciones, también con los deudores principales de los documentos que se les haya garantizado el pago.

Para ello, es necesario dejar constancia de forma clara y precisa de la renuncia a los beneficios de división, orden, excusión o cualquiera otro que le pueda corresponder. Debe llevar una cláusula donde se establezca que la obligación que adquiere el fiador es por tiempo indefinido o hasta personalmente determine su revocación.

Cuando se presentan estos casos el fiador debe avisar por escrito a la institución financiera con una carta certificada notariada. Esta carta debe ser transcrita en un acta notarial y debe hacerse con treinta días de antelación. Para que pueda ser aceptada la revocación del contrato de afianzamiento.

¿Se puede renunciar a los beneficios en un contrato de afianzamiento?

La renuncia a los beneficios se establece en una de las cláusulas, estos son los siguientes:

Beneficio de división                                                                  

Este beneficio significa que cuando existan varios fiadores para una misma garantía debe ser dividido entre todos.

Beneficio de orden

Este beneficio consiste en que al fiador se le exigirá el pago después del deudor titular u obligado principal.

Beneficio de excusión

El beneficio de excusión consiste en que al fiador no se le exige el pago sin antes hacer la excusión de todos aquellos bienes muebles e inmuebles que tenga el titular de la deuda.

Cuando se incluye en el contrato la renuncia de estos beneficios ocasiona que el fiador se encuentre en la misma posición del deudor principal. Esto significa que en caso del incumplimiento del pago de la deuda la institución financiera puede actuar indiferentemente, frente al fiador o frente al deudor.

Es importante que en el contrato de afianzamiento no se incluya esta cláusula para que el fiador mantenga sus privilegios. Los cuales le aseguran que actuarán en contra de él sólo cuando se hayan agotado las diferentes vías de cobro y el patrimonio del deudor principal.

La cláusula de renuncia a los beneficios debe ser incluida de mutuo acuerdo entre las partes. En caso de que la institución financiera incluya por decisión propia esta cláusula el fiador puede reclamar su nulidad ante los tribunales correspondientes.

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