Plazos de prescripción de delitos en España

Plazo de prescripción de los delitos - Calculamos la terminación de la responsabilidad penal

El plazo de prescripción de los delitos es el período después del cual el infractor ya no tendrá consecuencias jurídicas y no podrá ser procesado o juzgado por un tribunal.

Según el artículo 130.1 del Código Penal, el período de prescripción del delito varía según la naturaleza de la infracción penal, y el punto de partida del límite de tiempo es el día en que se cometió el delito. Sin embargo, si tienes dudas de si se puede juzgar un delito prescrito, debes saber que existen excepciones a esta regla.

Podemos ayudarte.

En Ródenas Abogados somos abogados especialistas en derecho penal. Si necesitas un despacho con amplia experiencia en prescripción de delitos, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso. 

¿Cuándo prescriben los delitos según el Código Penal?

Los plazos de prescripción de los delitos se rige por lo establecido en el artículo 131 del Código Penal español basados en la pena y la gravedad del delito, contados desde el momento en que este se cometió. A continuación te mencionamos a los cuantos años prescribe un delito:

  1. Para delitos con una pena máxima de prisión de 15 años o más, el plazo de prescripción es de 20 años.
  2. Si la pena máxima es de inhabilitación o prisión por más de 10 años pero menos de 15, el delito prescribe a los 15 años.
  3. Para delitos con una pena máxima de más de 5 años pero no exceda los 10 años, ya sea de prisión o inhabilitación, el plazo de prescripción es de 10 años.
  4. En el caso de delitos con una pena máxima de hasta 5 años, el plazo de prescripción es de 5 años. Sin embargo, existen excepciones: los delitos leves, de injuria y/o calumnia prescriben al año.

¿Cuáles son las excepciones?

En Ródenas Abogados es de vital importancia informar a nuestros clientes sobre las excepciones a la prescripción del delito establecidas por la ley. Estas excepciones incluyen casos en los que no hay límite de tiempo para perseguir y juzgar el delito, como:

  1. Delitos contra personas y bienes protegidos en conflictos bélicos y armados.
  2. Delitos de lesa humanidad y genocidio.
  3. Delitos de terrorismo que resulten en la muerte de una persona.

Es importante tener en cuenta que la prescripción del delito se calcula desde el día en que se cometió el crimen. En el caso de delitos continuados o que requieran habitualidad, la prescripción se cuenta a partir del momento en que cesó la conducta delictiva o se cometió la última infracción.

En situaciones donde la víctima era menor de edad al momento del delito, como en casos de aborto no consentido, lesiones, tentativa de homicidio, trata de personas, entre otros, el plazo de prescripción del delito se inicia cuando la víctima alcanza la mayoría de edad. Sin embargo, si la víctima fallece antes de cumplir los 18 años, el plazo comienza a contar desde el momento de su fallecimiento.

¿Cuándo empieza a contar la prescripción de los delitos y cuándo se interrumpe?

Se empieza a contar el plazo de prescripción desde el momento en que la persona comete el delito. En casos de delitos continuados, se cuenta desde que se cometió el último delito. Sin embargo, si la víctima es menor de edad, se aplicará el artículo 132.2 del Código Penal, y el plazo comenzará a contar desde que la víctima alcance la mayoría de edad, o desde que cumpla 35 años en el caso de delitos sexuales.

Presentar una denuncia o querella contra una persona ante un órgano judicial suspenderá el cómputo de la prescripción por un máximo de seis meses. Esto puede suceder porque existen causas para interrumpir o suspender el período de prescripción.

La interrupción de la prescripción de un delito ocurre cuando el proceso se dirige contra el presunto responsable del delito. El cómputo del plazo de prescripción del delito se reinicia desde que se inicia el proceso o desde que este concluye sin condena, bajo ciertas condiciones.

En relación a la interrupción de la prescripción del delito el art. 132.2 CP se limita a indicar que:

 «La prescripción se interrumpirá, quedando sin efecto el tiempo transcurrido, cuando el procedimiento se dirija contra la persona indiciariamente responsable del delito, comenzando a correr de nuevo desde que se paralice el procedimiento o termine sin condena de acuerdo.

Artículo 132.2 cp

Para interrumpir la prescripción del delito, es necesario recurrir a la doctrina, ya que la fórmula establecida en la ley puede ser vaga e imprecisa. Según la doctrina, se considera idóneo para interrumpir la prescripción la práctica de diligencias de investigación válidas para esclarecer los hechos atribuidos al investigado.

El proceso contra un responsable se considera iniciado desde el momento en que ocurrió el hecho o después de este, cuando se dicta una resolución judicial que motiva la presunta participación en un hecho delictivo.

Es importante destacar que no todas las resoluciones judiciales o diligencias que el tribunal dicte, incluso aquellas que sean inocuas, interrumpen el plazo de prescripción de los delitos. Esto ha sido confirmado por la SAP de Madrid, Sección 16, núm. 374/2006 de 5 de junio, que señala lo siguiente:

 “por contenido sustancial se han de entender solamente aquellas decisiones judiciales que constituyen efectiva prosecución del procedimiento contra los culpables, es decir no cualquier diligencia o acto procesal tiene fuerza, aun cuando no sea de mero trámite ni inocua, para interrumpir el curso de la prescripción, por cuanto lo que se exige no es cualquier movimiento del procedimiento, sino actos procesales dirigidos contra el culpable de manera concreta e individualizada”

SAP de Madrid, Sección 16, núm.  374/2006 de 5 de junio

¿Cuáles serían los efectos retroactivos de la interrupción prescripción?

Los efectos retroactivos de la interrupción de la prescripción dependen de la naturaleza penal con la que se entienda esta interrupción. En el caso de que se considere de naturaleza penal, se aplicaría el principio de retroactividad favorable y de irretroactividad desfavorable.

Esto significa que, si se aplica la ley vigente en el momento del juicio, el delito no prescribiría, ya que se estaría beneficiando al acusado con la ley más favorable. Por el contrario, si se aplicara la ley vigente en el momento en que se cometió el delito, este podría haber prescrito. Esto se sustenta en el artículo 1 del Código Penal, que establece que ninguna acción u omisión puede ser castigada si no está prevista como delito por ley anterior a su perpetración.

Si necesitas más información sobre cada cuanto prescriben los delitos, puedes consultar con nuestros abogados penalistas, que te explicarán con detalle todo lo necesario respecto a esta materia.

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