Negarse a realizar un control de alcoholemia

Todas las personas están obligados a someterse a las pruebas de detección de alcohol o de la presencia de drogas en el organismo. Las pruebas consisten en la verificación de alcohol en aire espirado mediante dispositivos autorizados y si los agentes de la autoridad nos ordenan someternos a las pruebas estaremos obligados a hacerlo, incluida a realizar la segunda prueba del alcoholemia, después de haberse sometido voluntariamente a la primera.

A petición del interesado se podrá solicitar que estas pruebas consistan en un análisis de sangre en el hospital más cercano. El personal sanitario estará obligado a comunicar el resultado al Jefe de Tráfico de la provincia para que lo acompañe al atestado y se le de traslado al Juzgado de Guardia.

Se trata por tanto de un delito abstracto y viene regulado en el artículo 383 del Código Penal. Se consuma cuando el requerido desatiende la orden competente oponiéndose de manera expresa, consciente y reiteradamente en su cumplimiento. Este elemento del tipo penal es el más controvertido, ya que muchas personas no se encuentran en disposición de realizar las pruebas en determinados supuestos.

La negativa a someterse a las pruebas de detección de alcohol o drogas conlleva una pena superior a la establecida que la de dar positivo en un control de alcoholemia, ya que tiene una pena de prisión de seis meses a un año, tres meses más que dando positivo y, además una privación del derecho a conducir vehículos a motor por un tiempo superior a uno hasta cuatro años.

A primera vista puede parecer que esta resistencia a obedecer las ordenes de la autoridad o de sus agentes se puede englobar como un delito de atentado o resistencia contra la autoridad del artículo 550 y siguientes del Código Penal. Sin embargo con la última reforma de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo parece claro que la intención del legislador  a la hora de proteger todos los delitos comprendidos en el Capítulo IV del Código Penal va dirigida a este bien jurídico, la seguridad vial, por encima de cualquier otro.

 

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