La custodia de mascotas en los divorcios.

La disputa por la custodia de las mascotas en casos de divorcio puede resolverse tanto por vía judicial como por acuerdo amistoso entre las partes involucradas.

Según lo establecido en el Código Civil, las mascotas son consideradas bienes muebles, lo que significa que pueden ser reclamadas por cualquiera de los cónyuges.

Las mascotas se pueden reclamar por cualquiera de los miembros de la pareja y la forma de hacerlo es la custodia compartida con un acuerdo amistoso o la custodia exclusiva. El resultado puede variar dependiendo si existen niños.

Si tienes alguna duda sobre la custodia de animales, Rodenas Abogados es un despacho de abogados en Madrid, Barcelona y Valencia, que presta servicios jurídicos en todas las provincias de España.

Importancia de las mascotas en las parejas separadas

Las mascotas tienen una importancia especial en nuestras vidas, ya que se convierten en miembros queridos de nuestra familia y son una parte integral de nuestro hogar.

Por lo tanto, cuando una pareja atraviesa un proceso de separación o divorcio, las mascotas también se ven afectadas por esta situación, porque aunque no se crea también tienen sentimientos.

Por ello, lo más recomendable es contactar con un abogado de familia en Madrid para tratar de llegar a un acuerdo y evitar sufrimiento de todos los miembros de la familia.

En los procesos de separación y divorcio siempre los más afectados son los hijos menores y las mascotas, por ello se busca llegar un acuerdo.

Cuando no se llega al acuerdo, la opción alternativa es la custodia compartida o acudir a los tribunales para que resuelvan lo más conveniente para el animal.

¿Qué establece la ley sobre la custodia de animales?

El artículo 333 del Código Civil regula todo sobre la custodia de las mascotas, donde establece que las mascotas son consideradas bienes muebles, por lo que puede ser reclamada por cualquiera de los miembros de la pareja o la pueden compartir.

Esto quiere decir que la mascotas (perros, gatos, entre otros) reciben el mismo tratamiento que cualquiera de los bienes adquiridos durante el matrimonio.

No obstante, la reclamación no procede si la mascota ya era propiedad de una de las partes antes de la separación o el divorcio.

La ley también establece que las mascotas pueden ser objeto de custodia compartida cuando se presentan casos de divorcios o de separación de la pareja, además dice que son seres sensibles y debe velar por su bienestar.

Formas de tener la custodia de perros en los divorcios

En los casos de divorcio donde las mascotas son objeto de disputa, existen diferentes formas de resolver la custodia de los animales.

La forma de proceder dependerá de si el animal es considerado de ambos cónyuges o si pertenece únicamente a uno de ellos.

A continuación, se explican cada uno de estos casos:

Custodia compartida de la mascota

La custodia compartida es la mejor opción para ambas partes, cuando no se puede llegar a un acuerdo amistoso.

Con esta decisión la mascota puede ser propiedad de ambos miembros de la pareja.

Cuando se llega a un acuerdo se establece el régimen de visitas para el animal, así como el cuidado que tendrá a partir de este momento.

En este momento se acuerda que la mascota vivirá con el miembro de la pareja que le pueda dedicar más tiempo y el otro la visitará y pasará con él las vacaciones.

Hay que tener presente la condición de la mascota, ya que algunos pueden sufrir de estrés causado por el desplazamiento del animal de una vivienda a otra. Por ejemplo, esto suele ocurrir con los gatos por ser sensibles a los cambios, ya que son muy territoriales.

La custodia compartida de la mascota, se puede hacer en períodos alternos de 6 meses y con la posibilidad que los dueños puedan compartirla por lo menos un fin de semana al mes, los gastos también serán compartidos.

Entre los gastos están el veterinario, la atención sanitaria, las vacunas y cualquier otro que pueda surgir y serán asumidos al 50 % entre ambos propietarios. Los gastos relacionados con la peluquería y la comida serán asumidos por la parte que lo tenga.

De común acuerdo o amistosa

La opción amistosa es lo primero que se debe hacer antes de llegar a la vía judicial. Se trata de un acuerdo amistoso donde se decide quién se queda con la mascota.

Es el mejor acuerdo porque se evitan los gastos que ocasiona un juicio, los dolores de cabes y nervios y dolores de cabeza.

Por la vía contenciosa

En caso de que de esta forma no se llegue a un acuerdo se pueden ejercer acciones legales contra tu pareja e ir a un juicio.

Sin embargo, la mascota es propiedad de uno de los miembros de la pareja antes del matrimonio, el otro no tiene ningún derecho de decisión sobre las mascotas después de la separación o el divorcio.

Custodia exclusiva

La custodia única será propiedad de una sola de las partes y la parte beneficiada deberá indemnizar al otro miembro de la pareja por haber perdido los derechos de disfrute y custodia del animal.

También si el matrimonio se originó en sociedad de separación de bienes, la custodia de la mascota debe quedar en manos de la persona que adquirió el animal, así lo haya hecho durante el matrimonio.

Para que esto suceda debe demostrarse con los documentos de la mascota que está a nombre de uno de los miembros de la pareja, tiene que presentar:

  1. El recibo de la adopción de la mascota.
  2. La cartilla veterinaria.
  3. La factura de compra.
  4. Cualquier otro documento que compruebe quien es el dueño de la misma.

¿Cómo solucionar la custodia de mascotas?

Para solucionar la custodia de mascotas por la vía judicial se requiere de la asesoría legal.

Para ello están nuestros abogados que ya han llevado casos de parejas separadas o divorciadas han querido regular el régimen de guarda y custodia de su mascota.

  • Iniciamos todos estos trámites despúes de un análisis y estudio de la documentación.
  • Para ello es necesario saber quién ha comprado la mascota, quién se ha dedicado a cuidarla, el bienestar del animal, el tiempo de que dispone para cuidar de él.
  • También se evalúa quién tiene la custodia de los hijos, por la relación que los niños tienen con la mascota, y así poder trazar las estrategias de defensa con las que se iniciará la negociación.

Nuestros abogados acuden a los juzgados y defienden a sus clientes durante todo el proceso de reclamación, en pro del bienestar de la familia y de la mascota.

¿Cómo afecta el divorcio a las mascotas?

El divorcio afecta a las mascotas de muchas maneras:

  • El cambio de horario para los paseos.
  • La mudanza.
  • La calidad de la alimentación debido a que la situación económica también puede cambiar.

Estos cambios pueden tener consecuencias en las mascotas debido a que no pueden adaptarse, entre las formas que se pueden ser afectados esta depresión, la falta de apetito, nerviosismo, tristeza, entre otras.

Por todas estas razones es necesario estar pendiente del estado de ánimo de la mascota con la finalidad de evitar que la separación o el divorcio afecten la salud del animal.

Debe evitarse que los cambios afecten al animal y tratar de que sus hábitos no cambien.

Para evitar complicaciones con las mascotas es recomendable llevarlos al médico veterinario para hacer un chequeo y determinar su salud durante el proceso de separación.

Con la evaluación del veterinario también se pueden detectar si la mascota es un paciente añoso o tiene una enfermedad.

Se debe tener presente que los animales tienen el derecho a su salud, bienestar, alimentación, buen trato acorde a su raza.

Los dueños de la mascota deben fijarse cuáles son sus condiciones como es si orina o defeca sin dificultad, si tiene apetito, si hay cambios en el estado de ánimo y si se ha adaptado con facilidad a los cambios a que ha sido sometido.

Se recomienda tener paciencia a las mascotas, respetar sus tiempos, darle la vida que siempre ha tenido, evitar que los cambios cambien los hábitos a que estaba acostumbrado.

Recomendaciones para evitar daños en las mascotas por el divorcio

Cuando una pareja decide separarse o divorciarse es muy importan evitar que se transmitan las emociones de los dueños a las mascotas y su salud y hábitos no se vean afectados.

Comparte más tiempo con la mascota para evitar que sienta la falta del otro, trate de que sus actividades continúen igual.

Es conveniente que la mascota sea evaluada por el veterinario para que determine si está afectado emocionalmente o si padece algún problema de salud.

Evita las discusiones delante de la mascota, esto no permite que la energía sea transmitida a ella.

Con esto también se evita que la mascota cambien su comportamiento a unos perjudiciales para su bienestar físico y emocional.

Una forma de evitar que la mascota se vea afectada es no cambiar los horarios de alimentación y paseo. Esto lo hará sentir que todo sigue igual.

Es recomendable crear una ambiente agradable y relajado, lo cual ayudará tanto a la mascota como al dueño.

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