juicio rápido

El juicio rápido es un procedimiento penal que se celebra con máxima celeridad al haber pocas pruebas que practicar.

El proceso comienza desde que la Policía detiene al acusado in fraganti y abre un atestado policial para ponerlo a disposición judicial del Juzgado de Guardia en un plazo de 24 a 48 horas.

En este tipo de juicio sólo se enjuician los delitos que se castigan con pena de prisión de menos de 5 años o cualquieras otra cuya duración no sea mayor de 10 años.

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¿Qué es un juicio rápido?

El juicio rápido se regula en el artículo 795 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y siguientes donde se establecen los requisitos que se deben cumplir.

En primer lugar, el juicio debe comenzar a partir de un atestado policial que contenga todos los detalles relevantes sobre los hechos de la persona soprendida en el acto, incluyendo la información del acusado, entre otros datos.

Además, se puede celebrar cualquier día, sea festivo o domingo y será detenido y puesto a disposición del juzgado de instrucción de guardia de la detención.

En segundo lugar, este tipo proceso penal permite que los casos sean enjuicien de manera sencilla y rápida.

Por tanto, con el juicio rápido lo que se pretende es reducir los plazos, disminuir los trámites en el proceso penal, agilizar la instrucción y el enjuiciamiento de los hechos.

En tercer lugar es un procedimiento penal con pena privativa de libertad de menos de cinco años, o ser cualquier otro delito que no supere los diez años de pena.

Es necesario que la persona acusada esté detenida y puesta a disposición del Juzgado de guardia, o bien citada directamente para comparecer ante el mismo.

Y por último, el hecho en cuestión debe ser punible por el Código Penal.

¿Qué delitos se enjuician en un juicio rápido?

Para poder iniciar un procedimiento a través de un juicio rápido por delitos flagrantes, es necesario que se cumplan una serie de requisitos establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

El procedimiento de juicio rápido puede aplicarse a una serie de delitos establecidos por la LECrim.

Entre ellos se encuentran los siguientes: en primer lugar, aquellos crimenes cometidos, como el robo, hurto y robo de uso de vehículos, así como los delitos contra la seguridad del tráfico, tales como la conducción temeraria, la alcoholemia y la negativa a someterse a pruebas de alcoholemia.

Además, se incluyen los delitos cometidos contra las personas según lo establecido en el artículo 173. 2 del Código Penal, como las amenazas, las coacciones y las lesiones, tanto físicas como psíquicas.

También se consideran los delitos de daños a la propiedad ajena definidos en el artículo 263 del Código Penal.

En cuanto a los delitos contra la salud pública, contemplados en el artículo 368 del Código Penal, se incluyen actividades como el cultivo, la elaboración y el tráfico de sustancias psicotrópicas, así como la posesión, facilitación o promoción del consumo ilegal de drogas.

Asimismo, se pueden enjuiciar los delitos relacionados con la propiedad industrial e intelectual, que se encuentran en los artículos 270 al 275 del Código Penal.

¿Cuáles son los trámites de la investigación para un juicio rápido?

Cuando inicia el juicio el juez establece las diligencias a practicar, entre ellas está: la solicitud de los antecedentes penales, declaración del acusado, de la víctima y de los testigos, careos, informes forenses y periciales.

El objetivo de la investigación es averiguar si realmente el delito denunciado se ha cometido, si el autor es el denunciado.

También si existen elementos suficientes para establecer la pena y una posible responsabilidad civil.

El fiscal, el denunciante pueden solicitar la práctica de diligencias de investigación, al igual que el denunciado lo puede hacer a través de su abogado. El juez será el que decida si se justifica la investigación solicitada.

El procedimiento del juicio rápido

Lo primero que se debe hacer para iniciar el procedimiento de juicio rápido es verificar que se cumplen todos los requisitos.

El principal es el atestado judicial el cual debe hacer constar los datos del investigado, los motivos de la detención, así como todas las diligencias de prueba practicadas hasta el momento en el atestado.

Posteriormente será puesto a disposición de la policía judicial para llevarlo en un plazo de hasta 72 horas al juzgado de guardia como denunciado.

La decisión para iniciar el procedimiento corresponde al juez, en caso de considerar que no procede un juicio rápido, procede a dictar una resolución motivada al respecto.

El procedimiento de juicio rápido tiene varias fases ellas son las siguientes:

Inicio de las diligencias urgentes

Antes de iniciar el juicio la policía debe realizar una serie de diligencias policiales, antes de poner al detenido a disposición de la autoridad judicial.

Estas diligencias tienen en un plazo máximo de 72 horas incluyen lo siguiente:

  • Solicitar el informe médico forense.
  • Se debe informar al denunciado sus derechos, particularmente que puede ser asistido por un abogado.
  • Es necesario citar a los denunciados que no se hayan podido detener y a los posibles testigos.

En algunos casos se debe solicitar un análisis al Instituto de Medicina Legal, al Instituto de Toxicología o cualquier otro similar. En caso de ser necesario se deben practicar pruebas toxicológicas o pruebas de alcoholemia.

Fase de instrucción

El objetivo de esta fase es establecer el relato de hechos que después serán enjuiciados, esto se hace en el Juzgado de Guardia. Esto se hace a través del proceso de diligencias urgentes, donde se puede conseguir el sobreseimiento o solicitar medidas cautelares.

El juicio rápido permite al acusado negociar con el fiscal, porque cuando la fiscalía logra un acuerdo le permite al Juez dictar sentencia de conformidad. Cuanto esto ocurre la pena que ha propuesto el fiscal se reduce en un tercio.

Juicio oral

Cuando el acusado no logra un acuerdo con la Fiscalía debe presentar escrito de defensa y se pasa a un juicio oral, que se celebrará en los 15 días siguientes en el Juzgado de lo Penal.

Una vez finalice la vista, el Juez tendrá del plazo máximo de 3 días para dictar sentencia. Pero existe la posibilidad de que el juicio termine por conformidad.

Sentencia

La Sentencia puede ser recurrida, para este caso debe presentar en un plazo máximo de cinco días un escrito de apelación.

Para evitar la condena es necesario contar con un buen asesoramiento de un buen abogado penalista para la defensa.

Sentencia de conformidad

La característica más importante que tienen los juicios rápidos es la posibilidad de presentar conformidad con la acusación realizada por el Ministerio Fiscal.

En este sentido, es necesario cumplir con los requisitos establecidos en la ley:

  • No debe presentarse una acusación particular.
  • La pena que corresponda al delito cometido sea máximo tres años de prisión.
  • Cuando la pena propuesta sea privativa de libertad, no puede ser mayor a los dos años de prisión al ser reducida en un tercio.

El resultado de la sentencia de conformidad es la disminución en un tercio de la pena propuesta por el Ministerio Fiscal. Además, esta sentencia tiene otras ventajas como es la suspensión por tratarse de una pena menor a dos años.

Pero la suspensión se acuerda siempre que el acusado se compromete a asumir la responsabilidad civil ocasionada por el delito.

Derechos y deberes de la víctima del delito

Cuando se asiste a un juicio rápido como víctima o lesionado del delito, el secretario judicial esté en la obligación de informar lo siguiente:

  • La víctima o lesionado tiene el derecho a personarse como parte en el proceso, acompañado de un procurador y un abogado y procurador para su representación y defensa.
  • Cuando tiene derecho a la asistencia gratuita debe nombrar un abogado de oficio.
  • Tiene derecho a una indemnización por los daños causados debido a la acción delictiva.
  • Las víctimas de violencia de género tienen derecho a recibir asistencia social.

El juzgado está obligado a notificar la fecha de la vista y las resoluciones para finalizar el procedimiento. La resolución puede ser sentencia o sobreseimiento.

Deberes de las víctimas del delito

Las víctimas de un delito tienen la obligación de presentarse al órgano judicial correspondiente o a la policía cuando reciba la citación.

Cuando no comparece a la citación sin justificación se le puede multar hasta con 5.000 euros.

En caso de que la negativa persista, puede incurrir en el delito de obstrucción a la justicia. Es importante recordar que la presencia de la víctima puede determinar la comprobación de los hechos y puede ser de apoyo para las solicitudes de la defensa o del fiscal.

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