Incapacidad laboral - ¿Qué derechos tienes?

Sufrir una incapacidad laboral en el trabajo es una situación habitual y los motivos pueden ser muy variados.

Muchos trabajadores desconocen cómo pedirla, qué tipos hay y qué consecuencias tiene.

Las causas de una incapacidad laboral no afectan a todos por igual, por eso es importante que conozcas los derechos que te asisten y cómo van a repercutir en el ejercicio de tu actividad profesional.

Podemos ayudarte.

En Ródenas Abogados somos abogados especialistas en incapacidades laborales. Si necesitas un despacho con amplia experiencia en prestaciones económicas, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso. 

Qué es una incapacidad laboral

Se habla de incapacidad laboral cuando un trabajador no se encuentra en condiciones óptimas para desempeñar las actividades inherentes a su puesto de trabajo.

La incapacidad puede ser por una enfermedad común o laboral, o por un accidente laboral o no laboral.

En estos casos lo importante es determinar hasta qué punto el trabajador se encuentra imposibilitado o impedido para el desempeño de su trabajo o profesión.

Cualquiera que sea el tipo de incapacidad es reconocida por la Seguridad Social y el trabajador tiene derecho a recibir una prestación económica.

Tipos de incapacidad laboral

El tipo de incapacidad laboral va a depender de la gravedad de la situación que presenta el trabajador para realizar las funciones correspondientes a su puesto de trabajo.

De acuerdo con lo anterior hablamos de incapacidad laboral temporal o permanente.

Incapacidad laboral temporal

Este tipo de incapacidad se denomina también baja médica y ocurre cuando persona que se encuentra impedida para realizar su trabajo de forma temporal.

Las causas pueden deberse a una enfermedad común o profesional, o por un accidente laboral o no laboral y requiere de asistencia médica para el restablecimiento del trabajador.

La duración máxima de la incapacidad laboral temporal es de 12 meses y puede acordarse una prórroga por un tiempo de hasta 6 meses más.

En algunos casos más específicos y excepcionales se puede prorrogar por 180 días más, hasta llegar a un máximo de baja médica por 24 meses.

Una vez transcurrido ese periodo de tiempo el Instituto Nacional de la Seguridad Social realiza una evaluación de la incapacidad para determinar si es posible que la misma se convierta en permanente o se debe dar al trabajador el alta médica.

Incapacidad laboral permanente

La incapacidad laboral permanente se origina cuando un trabajador se somete a una intervención quirúrgica o un tratamiento médico y no mejora de su dolencia.

En estos casos el trabajador suele presentar incapacidades funcionales o anatómicas graves que anulan o disminuyen de manera permanente su capacidad para trabajar.

La declaración de una incapacidad laboral permanente se da después de finalizar el período máximo de incapacidad temporal.

Este tipo de incapacidad consiste en una disminución fisiológica o funcional de tal gravedad que limita o invalida la capacidad del trabajador para desempeñar su función profesional.

El Instituto Nacional de la Seguridad Social es el organismo encargado de determinar si la dolencia puede originar una incapacidad laboral permanente.

Grados de la incapacidad laboral permanente

La Ley General de la Seguridad Social divide en varios grados la incapacidad laboral permanente, que están en función de la disminución de la capacidad para trabajar.

Así, se distingue entre incapacidad permanente parcial, total, absoluta y lo que se conoce como gran invalidez.

Incapacidad permanente parcial

El grado de incapacidad parcial es el grado más leve, y provoca en el trabajador una disminución en su rendimiento en el ejercicio de su profesión habitual.

Esta disminución ocasionada por las secuelas de la enfermedad o accidente no puede ser menor al 33%.

En estos casos el trabajador solo se tiene cierto grado de dificultad o limitación para desempeñar sus actividades laborales habituales.

Por este tipo de incapacidad el trabajador recibe una prestación económica en un pago único, que equivale a 24 mensualidades sobre su base reguladora.

Incapacidad permanente total

El grado de incapacidad total se otorga cuando el trabajador está imposibilitado para ejecutar las funciones propias de su profesión habitual.

Sin embargo, sus limitaciones y secuelas no le impiden poder dedicarse a otro oficio, trabajo o actividad profesional diferente a la que venía desempeñando.

Cuando al trabajador se le concede la incapacidad permanente total después de cumplir con todos los requisitos, podrá percibir una prestación económica de por vida.

La cantidad en concepto de pensión en estos casos es del 55% de la base reguladora, además de tener derecho a una serie de beneficios fiscales y sociales.

Incapacidad permanente absoluta o invalidez absoluta

En el grado de incapacidad absoluta la persona trabajadora se encuentra inhabilitada para ejercer cualquier profesión o actividad con un mínimo de rendimiento, eficacia y profesionalidad.

En estos casos el trabajador sólo podrá realizar aquellas actividades compatibles con su estado o situación de incapacidad.

Para estos casos la Seguridad Social cuenta con Centros Especiales de Empleo pensados para ayudar a personas con algún tipo de discapacidad.

La prestación económica que se otorga en estos es una pensión vitalicia que se paga cada mes del 100% de la base reguladora del trabajador.

Gran invalidez

El grado de incapacidad permanente por gran invalidez es el más severo de todos, según lo que dispone la Ley General de la Seguridad Social.

Este grado es concedido al trabajador que ha sufrido unas lesiones o padece una enfermedad de tal gravedad que no le permite desempeñar ningún tipo de trabajo o tarea.

Pero, además, la persona trabajadora va a necesitar asistencia y ayuda de terceras personas para efectuar las actividades cotidianas de su día a día.

El grado de gran invalidez es otorgado de forma permanente a la persona incapacitada que no puede valerse por sí misma.

En estos casos el trabajador percibe, por un lado, la pensión mensual que le corresponda del 100% de su base reguladora.

Y por otro, se le concede también un complemento adicional a esa pensión por la gran invalidez.

Para calcular dicho complemento se atiende al resultado que se obtiene al sumar el 45% de la base mínima de cotización para el momento del hecho con el 30% de la última cotización realizada por el trabajador.

El resultado en ningún caso puede ser menos del 45% de la pensión recibida por el trabajador mensualmente sin el complemento.

Es importante tener presente que cada uno de estos grados, exceptuando la incapacidad permanente parcial, son revisables y pueden ser modificados en función de los resultados de la revisión de la situación del trabajador.

¿Cómo solicitar incapacidad laboral?

En el caso de la incapacidad laboral temporal lo único que requieres es tener el justificante o parte que indica la baja laboral y se recomienda reposo al trabajador.

El trámite para la incapacidad laboral permanente comienza con la baja médica del trabajador.

Cuando ha pasado el periodo de restablecimiento y se considera que las lesiones o enfermedad del trabajador no van a mejorar es necesario que recopiles todos los documentos médicos que lo demuestren, incluyendo pruebas diagnósticas, resultados y tu historial médico.

Para ayudarte con esta parte de cara a pedir tu incapacidad permanente es recomendable que tengas la ayuda de un abogado laboralista.

Después se debe completar el modelo de solicitud de incapacidad permanente, el cual se encuentra disponible en el portal web del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

La solicitud de incapacidad junto con los documentos correspondientes se debe presentar en alguno de los centros de Atención e Información de la Seguridad Social.

La solicitud puede presentarse de manera presencial, pidiendo la cita correspondiente con anticipación, o bien por vía telemática.

Después de haber presentado la solicitud sólo queda esperar ser llamado por el Tribunal Médico para que te hagan el reconocimiento médico que determine si tienes o no una incapacidad permanente.

El plazo comienza desde que se presenta la solicitud de incapacidad permanente hasta la fecha en que se emite la resolución, y no puede superar los 135 días.

Pueden ocurrir tres cosas:

➡️Que te concedan la incapacidad permanente en el grado que corresponda.

➡️Que te contesten con una resolución que desestima tu petición.

➡️Que no te contesten, en cuyo caso se entiende que te han desestimado la solicitud por el denominado silencio administrativo.

Puede ocurrir también que te concedan la incapacidad permanente, pero en un grado que no es el que procede en función de tus secuelas y daños.

Por ejemplo, si te conceden una incapacidad permanente parcial, pero te correspondería una total.

En este caso la única opción disponible es interponer una reclamación en vía administrativa, para lo que tienes un plazo de 30 días.

En muchas ocasiones la Seguridad Social desestima esta reclamación para forzar al trabajador a acudir a la vía judicial, donde puede obtener una sentencia favorable a sus intereses.

Si el trabajador recibe una resolución favorable del INSS donde se le comunica que se le ha otorgado la pensión de incapacidad, en la misma se indica el grado, la cantidad a percibir, la cuenta donde será abonado el pago y cuándo será revisada por agravamiento o mejoría.

Requisitos para solicitar una incapacidad laboral

Para recibir una incapacidad laboral se debe cumplir con varios requisitos:

Incapacidad temporal

En el caso de querer solicitar este tipo de incapacidad no es necesario cumplir con ningún requisito en específico.

Lo único que se requiere es el diagnóstico o justificativo médico en el que se recomienda reposo y la baja médica correspondiente.

Incapacidad laboral permanente

Para solicitar este tipo de incapacidad sí es necesario cumplir con una serie de requisitos, entre ellos se encuentran los siguientes:

  • El trabajador debe estar dado de alta en la Seguridad social o en condición de asimilado.
  • Tiene que haber cotizado un mínimo requerido, en los casos que la incapacidad no se deba a un accidente laboral o enfermedad profesional.
  • El trabajador no puede haber cumplido la edad de jubilación establecida en la ley.

Derechos del trabajador ante una situación de incapacidad laboral

Cuando un trabajador presenta una incapacidad laboral adquiere determinados derechos establecidos en la ley.

Entre ellos se encuentran:

➡️La asistencia médica sanitaria que le ayude a recuperarse de su enfermedad o lesiones que impiden cumplir con su trabajo de la forma adecuada.

➡️El derecho a percibir una compensación económica que le permita durante el tiempo que requiera para su recuperación seguir llevando una vida digna.

➡️Cuando la incapacidad se debe a un accidente laboral, el trabajador tiene derecho a reclamar una compensación por daños y perjuicios sufridos.  

A lo anterior se le debe sumar también la asistencia médica, pruebas diagnósticas, rehabilitación y medicamentos que sean necesarios para su restablecimiento.

El síndrome de Sudeck y la incapacidad laboral

Esta es una de las enfermedades más incapacitantes que existen, y aunque no es una patología muy habitual, provoca en el enfermo muchos dolores y limitaciones de movilidad.

Quien padece el Síndrome de Sudeck tiene que pedir una incapacidad, para ello es necesario que la persona que lo sufre sea evaluada por un médico para diagnosticar la enfermedad, después de realizar los exámenes y pruebas correspondientes.

Para conseguir que se te reconozca una incapacidad por esta enfermedad es necesario que pases por la evaluación del Tribunal Médico que te corresponda.

Este Tribunal será quien determine no solo la enfermedad, sino hasta qué punto sus efectos te están provocando una incapacidad para poder trabajar o desempeñar tu actividad profesional, y cómo afecta a tu día a día.

En función de la gravedad de los síntomas de la enfermedad el Tribunal emitirá resolución indicando el grado de incapacidad y la pensión que te corresponde.

La incapacidad laboral por Hepatitis autoinmune

La Hepatitis autoinmune se considera una enfermedad crónica, con varias variantes, y provocada por la inflamación del hígado.

Las personas afectadas por Hepatitis Autoinmune sufren una disminución de su calidad de vida porque ocasiona fatiga, fuertes dolores en el abdomen y articulaciones y otros efectos.

Toda esta sintomatología puede provocar que el trabajador no sólo no pueda desempeñar su actividad laboral, sino también parte o la mayoría de sus actividades básicas del día a día.

Por esta enfermedad es posible obtener una incapacidad laboral previo cumplimiento de los requisitos tanto médicos como legales.

En resumen, son numerosas las dolencias, enfermedades y accidentes que pueden provocar una incapacidad al trabajador, pero no siempre son reconocidas por la Seguridad Social.

Por eso es tan importante que, como trabajador, te asesores con un abogado especialista en incapacidades laborales que te ayude en los trámites y si te deniegan la incapacidad, te ayude a reclamar en vía judicial.

Si es tu caso puedes consultarnos sin compromiso para que nuestros abogados valoren tu situación y te den toda la información que necesitas.

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