¿Cuál es la diferencia entre tutela y curatela? Descúbrelo aquí

Tutela curatela menores

La tutela y la curatela son dos formas de protección legal establecidas para salvaguardar los intereses y el bienestar de aquellos que se encuentran en situación de incapacidad según lo establecido en el artículo 757 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Estas medidas son aplicables a aquellos que no están bajo la patria potestad de sus padres debido a fallecimiento o incapacidad de estos. La curatela se centra en la protección del patrimonio de quienes han sido judicialmente incapacitados o de los menores emancipados.

La necesidad de estas medidas es evidente cuando los padres se encuentran incapacitados o han fallecido. La tutela es una relación legal que otorga a una persona la responsabilidad de cuidar y velar por otra, lo cual es un proceso crucial que demanda especial atención.

Podemos ayudarte.

En Ródenas Abogados somos abogados especialistas en derecho civil. Si necesitas un despacho con amplia experiencia en esta materia, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso. 

Diferencias entre tutela y curatela

Para conocer la diferencia entre tutela y curatela primero vamos a proceder ambos conceptos jurídicos.

La curatela

La curatela es una figura legal regulada en el artículo 250 del Código Civil que complementa la capacidad de menores incapacitados o pródigos en situaciones donde no pueden gestionar por sí mismos ciertos asuntos legales o financieros.

Dentro del ámbito de la curatela se incluyen los emancipados cuyos padres han fallecido o están incapacitados. También entran en este régimen aquellos que, habiendo alcanzado la mayoría de edad, son declarados incapaces de administrar sus propios bienes.

Esta institución legal refuerza la capacidad de los menores o pródigos en los actos que no pueden realizar por sí mismos, estableciéndose mediante una sentencia judicial que declara su incapacidad.

El rol del curador puede ser renunciable y, en ciertos casos, remunerado. Quienes están sujetos a la curatela son los emancipados cuyos padres están fallecidos o incapacitados, así como aquellos que han obtenido la mayoría de edad pero han sido declarados pródigos o incapaces según su grado de discernimiento, de acuerdo con las leyes correspondientes.

Aunque estas personas pueden actuar por sí mismas, su capacidad está limitada, por lo que requieren la asistencia del curador designado según el Código Civil. Los actos realizados sin la participación del curador pueden estar sujetos a anulabilidad.

El nombramiento o remoción del curador debe seguir los procedimientos establecidos para la tutela.

La tutela

La tutela regulada en el artículo 200 del Código Civil, es un proceso judicial establecido para proteger a menores no emancipados que carecen de la patria potestad de sus padres. Esta situación puede surgir por diversas razones, como el fallecimiento o abandono de los padres, la incapacidad de estos, la prórroga de la patria potestad o la situación de desamparo del menor.

El tutor designado asume la responsabilidad de educar al menor o incapaz y proporcionarle la formación integral necesaria. También está encargado de representarlo legalmente en todos sus actos y administrar sus bienes.

Sin embargo, para ciertas acciones, se requiere autorización judicial, a fin de garantizar el adecuado ejercicio de la tutela y proteger los intereses del menor o incapaz.

¿Quién puede ejercer el cargo de tutor?

El cargo de tutor lo ejerce una persona nombrada por un juez, seleccionada entre los padres o su cónyuge. En caso de fallecimiento de los padres, el tutor puede ser la persona designada en el testamento, ascendientes, descendientes, hermanos o terceros. Es fundamental que la persona designada esté capacitada para cumplir con esta función.

¿Quiénes no pueden ser tutores?

No pueden ejercer como tutores aquellos suspendidos o privados judicialmente del ejercicio de la patria potestad, destituidos anteriormente de un cargo tutelar, cumpliendo con pena privativa de libertad, condenados por delitos que sugieran una incapacidad para desempeñar el cargo, con enemistad declarada con el tutelado, con conflictos de intereses o excluidos por disposición testamentaria.

Los tutores pueden renunciar al cargo por diversas razones, como edad, ocupaciones, enfermedad, falta de relación con el menor o incapaz, o falta de medios económicos. Esta renuncia debe realizarse dentro de los 15 días posteriores al nombramiento o cuando surja una causa que imposibilite el ejercicio del cargo.

Es importante mencionar que el cargo de tutor puede ser retribuido, recibiendo un porcentaje del rendimiento de los bienes del menor, que oscila entre el 4% y el 20%.

El proceso de incapacitación para la tutela o curatela

El proceso de incapacitación judicial para obtener la tutela o curatela conforme a lo dispuesto en la Ley de Jurisdicción implica seguir un procedimiento específico que comienza con la presentación de una solicitud ante el Juzgado competente.

En dicha solicitud se deben detallar las razones que fundamentan la necesidad de establecer la tutela o curatela, adjuntando los documentos justificativos pertinentes para iniciar el expediente.

Una vez presentada la solicitud junto con toda la documentación requerida, se lleva a cabo una primera comparecencia, en la que se citan a:

  1. El promotor de la solicitud o la persona cuya designación se propone, con el fin de escuchar su versión inicial.
  2. En caso de que la persona a quien se pretenda establecer la tutela o curatela sea mayor de 12 años, se le cita para que comparezca. Si es menor de 12 años, podrá asistir si se considera que posee la madurez suficiente.
  3. También son citados los parientes más cercanos, el Ministerio Fiscal y cualquier otra persona que se considere necesaria para el caso.

El Ministerio Fiscal y el Juez actúan en interés de la persona cuya capacidad esté siendo evaluada judicialmente, ya sea modificada o del menor involucrado. En este sentido, el Ministerio Fiscal puede proponer diligencias, medidas, pruebas o informes periciales que considere adecuados para el caso.

Finalmente, el Juez realiza las evaluaciones pertinentes y convoca a las partes involucradas para comunicar la decisión adoptada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Llamada teléfonoLlámenos sin compromiso
Scroll al inicio