Despido objetivo

El despido objetivo: causas e indemnización

El despido objetivo se produce cuando el empresario toma la decisión de poner fin a la relación laboral en base a una serie de causas establecidas en el Estatuto de los Trabajadores. Las causas de este despido no son imputables al trabajador, sino que están estipuladas en la Ley y para ello la empresa debe justificarlo.

La empresa para hacer este tipo de despido tiene que cumplir con una serie de requisitos establecidos en la legislación laboral. Al no cumplir los requisitos el despido se puede calificar como nulo o improcedente.

Qué es un despido objetivo

Las causas del despido objetivo vienen reguladas en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores y se tienen que justificar para que se declare como procedente.

Es decir, el empleador puede despedir al trabajador por las causas que establece la ley, siempre y cuando se pueda acreditar. Además, debe pagar al trabajador una indemnización por despido acorde a los años trabajados en dicha empresa.

Causas del despido objetivo

Nuestro equipo de abogados laboralistas Madrid analizan si la relación laboral cumple todos los siguientes requisitos para que se considere despido nulo:

Falta de adaptación del trabajador

La falta de adaptación del trabajador a los cambios técnicos que se realizan en su puesto de trabajo es por ejemplo una causa de despido. Las empresas están en constante renovación adaptándose a las innovaciones tecnológicas y no pueden mantener a trabajadores que no se adapten a dichos cambios.

Sin embargo, si está obligada a ofrecer capacitación al trabajador antes de realizar el despido y abonar el salario que le corresponde. El tiempo destinado a la capacitación será considerado como un tiempo efectivo de trabajo.

El despido por falta de adaptación no podrá ejecutarse hasta que no pasen dos meses de la formación. Pero si el trabajador continúa sin adaptarse a los nuevos cambios, el despido se hace de acuerdo con el artículo 51.1 del Estatuto de los Trabajadores.

Ineptitud del trabajador

Para reconocerse como una causa de despido objetivo tiene que ser conocida después de su contratación en la empresa. La ineptitud significa que la persona no tiene la cualificación suficiente para realizar de forma adecuada una función, trabajo o actividad, pero sí ésta se conocía y existía antes de la contratación, entonces no estaremos ante un despido objetivo.

Causas productivas

Las causas productivas tienen lugar cuando se originan cambios en la demanda de los productos o servicios que ofrece la empresa para colocar sus productos o servicios en el mercado.

Causas organizativas

Esta causa son los cambios que se producen en los métodos de trabajo, en los sistemas o en la forma en que se organiza la producción.

Causas económicas

La disminución persistente de los ingresos o ventas de la empresa es una causa económica para el despido objetivo. Para que la situación de la empresa sea considerada como persistente debe mantenerse como mínimo por tres meses consecutivos.

Pero la disminución de las ventas o de los ingresos de cada trimestre tiene que ser menor a la que tenía el mismo trimestre del año anterior. Cuando se demuestran estas condiciones las causas del despido son valederas.

Causas técnicas

Las causas técnicas es cuando se introducen cambios en los instrumentos y medios de producción. Donde ya no es necesario un trabajador para el desempeño de la actividad o este no se adapta a los cambios.

Insuficiente consignación de un contrato

La relación de trabajo puede finalizar cuando se presenta una insuficiencia presupuestaria. Este caso ocurre cuando se ha firmado un contrato financiado por el Estado para ejecutar un programa o una obra pública.

Pero esta causa sólo es aplicable cuando el contrato es indefinido y ha sido firmado por un ente sin ánimo de lucro.

Requisitos del despido objetivo

Para que el despido objetivo sea reconocido y válido debe cumplir con los requisitos establecidos en el Estatuto de los Trabajadores. Además debe afectar a un determinado número de trabajadores, para evitar que se considere como un despido colectivo.

Los requisitos son los siguientes:

  • La empresa tiene que notificar al trabajador a través de una carta de despido, donde se explican de forma clara las causas del despido. También se debe aportar los documentos necesarios para que el trabajador compruebe la legitimidad de la acción.
  • La notificación del despido debe realizarse con un plazo de preaviso de 15 días, los cuales comienzan a contar a partir de la entrega de la carta. Su incumplimiento no implica que el despido sea improcedente, sólo obliga al empresario a pagarle al trabajador los 15 días de salario correspondientes al preaviso.
  • La carta de despido debe ir acompañada de la indemnización que corresponde al trabajador por los años trabajados.

¿Qué indemnización te corresponde por el despido objetivo?

Cuando se califica el despido como objetivo, el trabajador tiene derecho a una indemnización conforme establece el artículo 53.1 del Estatuto de los Trabajadores. El importe de la indemnización varía si se trata de un despido improcedente o procedente.

El despido es calificado como procedente cuando cumplió con todos los requisitos establecidos en las leyes. Para estos casos el trabajador tiene derecho a una indemnización y solicitar la prestación económica por paro.

La cuantía correspondiente a la indemnización equivale a 20 días de salario por cada año de trabajo, hasta un máximo de 12 mensualidades. Cuando el tiempo trabajado es menor a un año el cálculo se hace a través de un prorrateo de los meses laborados.

El despido es calificado como improcedente cuando no se ha cumplido con los requisitos que establece la ley. La indemnización para estos casos es el equivalente a 33 días de salario por cada año de trabajo hasta un máximo de 24 mensualidades.

Cuando el tiempo laborado es menor a un año el cálculo se realiza, prorrateándose por meses.

El despido objetivo improcedente

El despido objetivo será declarado como improcedente si la empresa no cumple con los requisitos establecidos en la ley o no justifica las causas. Cuando esto ocurre el empleador tendrá dos opciones:

  • Readmitir al trabajador con las condiciones que tenían antes del despido y abonar los salarios que ha dejado de percibir.
  • Indemnizar al trabajador, con 33 días de salario por cada año de servicio.

El despido objetivo por causas económicas

Este tipo de despido se encuentra regulado en el artículo 51.1 del Estatuto de los trabajadores. Se puede realizar cuando los resultados financieros de la empresa muestran una situación económica negativa, donde se evidencia una persistente disminución de los ingresos.

Los aspectos económicos que originan un despido objetivo tienen estar basados en un plan de mejora a fin de evitar situaciones indeseables como es el cierre definitivo de la empresa.

El despido objetivo por causas económicas se basa en los siguientes aspectos:

  • Situaciones de pérdidas previstas o actuales.
  • Disminución constante de las ventas o de los ingresos ordinarios.

Las causas económicas se no pueden justificar con factores externos a la empresa y su validación la hará el Juzgado de lo social. Este se encargará de estudiar el caso para validar si se justifica la finalización del contrato como una acción para mejorar la situación de la empresa.

El procedimiento del despido objetivo causas económicas

Este procedimiento comienza con la notificación por escrito del despido, a través de una carta. La cual debe especificar los motivos que originan el despido, con la información suficiente que justifique la decisión.

Lo siguiente es el preaviso, cuando es un despido por causas económicas la empresa debe dar un preaviso de quince días. Estos comenzarán a contar desde el momento de entregada la carta al trabajador.

La indemnización del despido objetivo causas económicas

El despido por esta causa tiene una indemnización de 20 días de salario por cada año de trabajo, hasta un máximo de 12 mensualidades. Esta se calcula a partir de la antigüedad del trabajador, el salario y los contratos de trabajo.

Para realizar el cálculo debe tomarse como base el último sueldo que tenía el trabajador hasta el momento que finaliza la relación laboral. Cuando la empresa no entrega la indemnización el despido será declarado como improcedente.

La empresa puede justificar el incumplimiento del pago de la indemnización alegando falta de liquidez. Lo cual debe demostrar en un procedimiento judicial y un juez decidirá la validez o no del recurso.

¿Qué debe hacer el trabajador ante un despido causas económicas?

Cuando se despide al trabajador por causas económicas puede apelar la medida antes tribunales correspondientes. Para ello, tiene un plazo máximo de veinte días hábiles contados a partir de recibida la notificación.

El trabajador con este procedimiento busca que el despido sea declarado como nulo o improcedente. A su vez puede conseguir la readmisión al puesto de trabajo con las mismas condiciones o una indemnización mayor a la ofrecida por la empresa.

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