Despido falsas acusaciones

¿Qué puedes hacer frente a un despido disciplinario por falsas acusaciones?

Aunque parezca poco habitual, estas situaciones son más comunes de lo que crees y pueden ocurrir en cualquier contexto laboral.

Si te despiden con falsas acusaciones es muy importante conocer las causas de este tipo de despido, sus consecuencias y cómo actuar para defender tus derechos laborales.

En este sentido puedes impugnar el despido en la vía judicial, pero debes actuar con rapidez y tener un buen asesoramiento de abogados laboralistas desde el primer momento. 

Podemos ayudarte.

En Ródenas Abogados somos abogados especialistas en despidos. Si necesitas un despacho con amplia experiencia en esta materia, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso. 

El concepto de despido por falsas acusaciones

El despido por mentiras, como su propio nombre indica, consiste en despedir a un empleado acusándole de hechos o conductas que no son ciertas con el fin de justificar un despido improcedente.

Por ejemplo, un empleador despide al empleado de su restaurante asegurando que éste no ha cumplido con la responsabilidad de atender correctamente a sus clientes, siendo falso.

Otro ejemplo es acusar al trabajador de llegar borracho o drogado al puesto de trabajo, de agresión o acoso sexual a otros compañeros, cuando se trata de acusaciones falsas.

Detrás de este tipo de despidos suele haber el interés del empresario o jefe por evitar el pago de una indemnización al trabajador, que es lo más habitual, aunque pueden darse otros motivos.

¿Despido por falsas acusaciones o despido disciplinario improcedente?

En la mayoría de los casos detrás de un despido por falsas acusación lo que hay en realidad es un despido disciplinario improcedente encubierto.

Y como puedes imaginar, no son lo mismo.

➯El despido disciplinario es una medida bastante extrema que puede tomar el empresario para despedir a un trabajador cuando comete una falta grave que afecta al vínculo laboral que mantienen.

Está recogido en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores que indica las causas por las que puede acudirse al despido disciplinario.

➯Sin embargo, en el despido por falsas acusaciones se están utilizando hechos o conductas que NO son ciertas para despedirte, y, además, esto te deja sin derecho a indemnización.

Dicho de otra forma, en un despido disciplinario donde te acusan de forma errónea o faltando a la verdad la empresa no está diciendo la verdad, y esto en realidad es un despido disciplinario improcedente.

En definitiva, siempre que se produzca un despido injustificado, tienes derecho a reclamar en vía judicial y pedir una indemnización.

Algunos de los motivos de despido disciplinario con acusaciones falsas

Las razones que pueden llevar a un empleador a despedir a un trabajador valiéndose de acusaciones falsas son de lo más variado.

Lo más habitual es que el empresario justifique su decisión basándose en un supuesto mal desempeño o incumplimiento de tus funciones como trabajador, cuando el motivo real es otro como vamos a ver.

Te despiden falsamente para evitar pagarte una indemnización

Es la causa más habitual, donde el empresario justifica el despido basándose en supuestos malos comportamientos del trabajador, para evitar tener que pagarle una indemnización.

Por ejemplo, el empresario puede acusarte de incumplimiento de políticas internas, presunta comisión de un delito, negligencias graves y otros motivos similares, rescinde tu contrato y se evita pagar la indemnización que te corresponda según el caso.

Te despiden a partir de falsas acusaciones de otros trabajadores

En otras ocasiones el despido no deriva directamente del empresario, sino que son otros empleados o compañeros quienes te acusan faltando a la verdad.

Por ejemplo, el clásico supuesto de acoso o moobing laboral en el trabajo, una de las causas más habituales.

En este contexto es importante tener en cuenta que, si un trabajador se presenta a declarar como testigo a un juicio y falta a la verdad, agrava mucho más la situación.

Esto es así porque el falso testimonio es un delito tipificado en nuestro Código Penal.

Por tanto, si un trabajador emite acusaciones falsas contra otro en un juicio se enfrenta a la correspondiente condena penal con lo que ello supone.

¿Cuál es el procedimiento a seguir?

El despido disciplinario por falsas acusaciones es una situación compleja y delicada para cualquier trabajador, con consecuencias muy negativas tanto a nivel laboral como económico.

El despido se considera formal hasta que se comprueba que las acusaciones contra ti son falsas, y por eso es fundamental que actúes muy rápidamente y te asesores bien cuanto antes con abogados laboralistas.

En este sentido, si te encuentras en una situación de este tipo debes impugnar el despido apoyándote en la falsedad de los argumentos en tu contra.

La importancia de recopilar las pruebas

Para demostrar que te acusan de forma incierta, errónea o faltando a la verdad para justificar tu despido debes recopilar pruebas a tu favor que demuestren su falsedad.

Por ejemplo, contratos o nóminas que demuestren vuestro vínculo laboral, emails y mensajes, informes médicos que justifiquen tus ausencias por problemas de salud o declaraciones de otros trabajadores, entre otros documentos.

Tu abogado laboralista te explicará las pruebas que debes recopilar y cómo conseguirlas para defenderte frente al despido y te ayudará a analizar tu contrato y el Convenio Colectivo para preparar tu defensa.

El acto de conciliación

El siguiente paso antes de interponer la demanda judicial es presentarse ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC).

Para ello debes presentar tu papeleta de conciliación y acudir a la comparecencia junto con tu abogado, donde se intenta el acuerdo entre las partes.

Puede ocurrir que tu empleador se retracte o modifique las razones o causas incluidas en la carta de despido.

En el caso de que no sea posible el acuerdo entre las partes o tu empresa no acude a la conciliación, el procedimiento continúa en los Juzgados de lo Social.

Para ello hay que presentar demanda junto con las pruebas que demuestran la falsedad de las acusaciones que se te han hecho.

El objetivo es conseguir demostrar que, en realidad, se trata de un despido improcedente o un despido nulo.

El cálculo de la indemnización

Si en el procedimiento judicial se demuestra el despido disciplinario por acusaciones indebidas, erróneas o que no son ciertas falsas puedes reclamar la indemnización correspondiente.

Es muy importante contar con un abogado que te asesore para calcular la indemnización y asegurarse de que te pagan la cantidad que te corresponde.

Si la falsa acusación contra tu persona afecta a tu integridad e imagen o deriva en la imputación de un delito que no es cierto hay que valorar también la reclamación a la empresa de una indemnización por daños y perjuicios.

El despido por falsas acusaciones de hurto o robo: ¿Qué puedes hacer?

Cuando el robo o hurto son los motivos del despido disciplinario falsas acusaciones la situación es mucho más complicada y te afecta negativamente como trabajador en una doble vertiente:

➡️ Por un lado, si el delito que te imputan es falso el despido es improcedente y por tanto vulnera tus derechos porque le motivo del despido no existe, y te perjudica porque no recibes ninguna indemnización.

➡️ Por otro lado, una falsa acusación por hurto o robo implica incurrir en un Delito de calumnias, y esto perjudica tu imagen, tu nombre, y puede afectar a tu futuro laboral.

En estos casos, además de reclamar en la Jurisdicción Social debes acudir a la Jurisdicción Penal y solicitar a la empresa la compensación económica que te corresponda por calumnias.

La importancia del plazo en un despido por falsas acusaciones

Uno de los puntos clave que debes tener en cuenta cuando te enfrentas a un despido disciplinario donde te acusan falsamente es actuar con mucha rapidez porque los plazos son muy cortos.

Desde que tu empresa te entrega la carta de despido, tienes un plazo de 20 días para iniciar la conciliación y presentar una demanda en el Juzgado de lo Social, de no haberse llegado a ningún consenso entre las partes.

Es fundamental que no esperes desde que te comunican el despido para asesorarte legalmente, porque así te aseguras de dar todos los pasos con garantías para defender tus intereses.

La cuantía de la indemnización por despido disciplinario ante falsas acusaciones

Cuando el Juez determina que el despido es improcedente o es nulo, la empresa tiene que pagarte una indemnización por los perjuicios causados.

Si el despido se califica como improcedente, para calcular la indemnización tienes que tener en cuenta tanto tu antigüedad en la empresa como el salario que cobras (bruto, no neto).

Así, te van a pagar 33 días de sueldo por cada año que has trabajado, que se aplica a contratos firmados desde el 12 de febrero de 2012, con un tope de 24 mensualidades.

Si tu contrato se firmó antes de esa fecha puedes reclamar 45 días por cada año de trabajo con un tope de 42 mensualidades.

Si el despido se califica como nulo el Juez ordenará tu reincorporación al trabajo y el pago de los llamados “salarios de tramitación”.

Una vez que el Juez determina la improcedencia del despido, el empleador tiene 5 días desde la sentencia para pagarte la indemnización correspondiente.

En ese tiempo puedes decidir si te interesa aceptar la indemnización o por el contrario prefieres optar por la reincorporación a tu trabajo.

Si tienes que reclamar por un despido disciplinario por falsas acusaciones, recuerda moverte con rapidez y asesorarte cuanto antes para garantizar la defensa de tus intereses como trabajador.

Nuestros abogados laboralistas pueden ayudarte desde el primer momento y acompañarte en todo el proceso de reclamación.

Si te quedan preguntas sobre un despido con falsas acusaciones te animamos a contactarnos sin compromiso para resolver todas tus dudas.

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