Delitos contra la seguridad vial: tipos, penas y consejos para la defensa

delito contra seguridad vial

El contenido actual del Código Penal en esta materia de delitos contra la seguridad vial trae causa básicamente de la reforma operada por medio de la Ley Orgánica 15/2007, de 30 de noviembre, si bien la LO 5/2010 de 22 de junio ha introducido pequeñas modificaciones.

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Tipicidad del Delito Contra la Seguridad Vial

Sujetos:

  • Sujeto Activo: El conductor.
  • Sujetos Pasivos: Intervinientes en el tráfico que pueden resultar lesionados, excluyendo al conductor.

Conducta Típica:

  • Conducción: Manejo de los mecanismos de dirección e impulsión de un vehículo a motor o ciclomotor, incorporándolo al tráfico rodado.

Elementos Clave:

  • Vehículos a Motor y Ciclomotor: Poseen propulsión mecánica propia y requieren permiso o licencia para su conducción.
  • Vía Pública: Aunque no se exige expresamente, se entiende tácitamente, limitándose al tráfico en vías públicas.

Tipos de delitos contra la seguridad vial

Los tipos de delitos que se contienen en el capítulo dedicado a los delitos contra la seguridad vial son los siguientes:

Delitos de alcoholemia

Dada su frecuencia de comisión, y como ha dado lugar a una dogmática y una jurisprudencia más elaboradas, se comenzará la explicación por el juicio de alcoholemia será castigado conforme a lo estipulado en el art. 379.2, para después continuar la exposición con el orden de enumeración del Código.

La tipicidad del delito contra la seguridad vial se basa en la conducta del conductor y los elementos asociados a dicha conducta. Aquí se resumen los aspectos clave:

Influencia de Drogas, Estupefacientes, Sustancias Psicotrópicas o Bebidas Alcohólicas:

  • Definición: Sustancias que afectan negativamente las capacidades físicas o psíquicas, especialmente la capacidad de conducción.
  • Influencia: Se considera cuando la sustancia afecta la capacidad de conducción, incrementando el riesgo más allá de lo tolerable.

Alcohol:

  • Prueba de Influencia: La alcoholemia es indicio consistente, midiendo la concentración de alcohol en sangre o aire expelido.
  • Resultados según Código Penal: Tasa superior a 0,6 mg/l en aire o 1,2 g/l en sangre lleva a juicio rápido. Penas incluyen prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad.
  • Tasas Inferiores: Se requiere probar la influencia del alcohol para apreciar el tipo.
  • Cifra Límite Administrativa: Generalmente, 0,6 g/l de sangre o 0,25 mg/l de aire espirado.
  • 0,5 a 1,2 g/l de Sangre: La influencia depende de circunstancias personales. Otros indicios (olor, forma de hablar, aspecto físico) pueden corroborar la influencia.

Otras Drogas:

  • Prueba de Influencia: Más compleja que el alcohol. Análisis de sangre u orina y alteraciones físicas o psíquicas perceptibles son indicativos.

Este resumen destaca los elementos esenciales del delito contra la seguridad vial, enfocándose en la conducta del conductor, la influencia de sustancias y los límites establecidos por el Código Penal español.

Conducir a velocidad notablemente excesiva

El Art. 379.1 del Código Penal dice: La singularidad de su conducta típica consiste en conducir vehículos a motor y ciclomotores a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente.

Se trata de un tipo de peligro abstracto, ya que la conducta se presume peligrosa per se, sin necesidad de demostrar la causación de peligro para algún bien jurídico en particular.

Su penalidad es la misma que la del delito previsto en el apartado 2º del art. 379.

Conducir de forma temeraria

Los arts. 380 y 381 describen dos delitos cuya acción típica es coincidente con la de conducir de forma temeraria.

La diferencia estriba en la forma de culpabilidad, pero no respecto de la acción típica (en ambos casos se requiere dolo en relación con ésta), sino respecto del eventual resultado lesivo (imprudencia en el art.380, dolo eventual en el art.381).

Conducción con temeridad del art. 380

Los elementos típicos son:

  • Acción: conducir con temeridad manifiesta. Se entiende por temeridad manifiesta una clara infracción de las normas de circulación, grave y ostensible.
  • Resultado: peligro concreto para la vida o la salud de las personas.
  • A diferencia del delito del art.379, el del art.380 es un delito de peligro concreto, por lo que se requiere un resultado consistente en un peligro cierto para la vida/salud: ha de probarse, ex post, la proximidad de lesión del bien jurídico protegido mediatamente.

El apartado segundo del art.380 establece una presunción iuris et de iure de temeridad manifiesta, en los siguientes términos: “a los efectos del presente precepto se reputará manifiestamente temeraria la conducción en el que concurrieren las circunstancias previstas en el apartado primero y en el inciso segundo del apartado segundo del artículo anterior”.

Será castigado con penas de prisión de seis a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.

Alta velocidad en vías urbanas

Es decir, conducir a velocidad superior en sesenta kilómetros por hora en una calle urbana o en ochenta kilómetros por hora en interurbana a la permitida reglamentariamente o con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,6 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.

Como queda dicho, la conducta debe ser dolosa respecto de la configuración del peligro (dolo de peligro): el sujeto debe conocer la peligrosidad de la conducta y la posibilidad de generar un peligro concreto para la vida/salud.

Sin embargo, respecto del eventual resultado lesivo, a lo sumo debe existir imprudencia, no dolo, ni siquiera eventual, pues entonces la conducta se podría incardinar en el art.381.

Conducción con temerario desprecio por la vida de los demás (art. 381)

El origen de esta figura delictiva se encuentra en la alarma social provocada por las acciones de los llamados conductores suicidas.

No obstante, desde el punto de vista dogmático, puede ponerse en duda su fundamento, puesto que las conductas definidas en este precepto podrían ser consideradas tentativas de homicidio y será castigado con penas de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir durante un periodo de seis a diez años.

La acción típica de la conducción temeraria

Es la misma que en el art.380 (conducir con temeridad manifiesta).

Sin embargo, en cuanto al resultado, el 381 prevé tanto la existencia del resultado de peligro concreto para la vida/salud (al igual que en el 380) como la inexistencia de tal, lo que da lugar a un subtipo atenuado (que vendría a ser un supuesto de delito de peligro abstracto).

El elemento diferencial respecto del art. 380 radica, como se ha indicado, en el plano subjetivo: además del dolo de peligro, se reclama «manifiesto desprecio por la vida de los demás».

Es decir, dolo eventual respecto del resultado lesivo que podría causarse por la conducción temeraria.

Negativa a realizar las pruebas de alcoholemia o de presencia de otras drogas

Los elementos típicos diferenciales de este delito regulado en el art. 383 CP son:

  • Sujeto activo: conductor.
  • Presupuesto: requerimiento por parte de un agente de la autoridad.
  • Acción: negarse a realizar un control de alcoholemia o no someterse a las pruebas legalmente establecidas para comprobar la influencia en la conducción de las sustancias señaladas en el art.379.

Según una controvertida -y más que discutible- interpretación del TS (STS.9-12-99, RJ 19998576), la conducta tiene relevancia penal si el intento de realización de la prueba viene motivado por la existencia de indicios de infracción o de conducción bajo la influencia del alcohol.

Será castigado con las penas de prisión de seis a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

En caso contrario (controles aleatorios sin preceder manifestación externa de infracción), la negativa constituye un mero ilícito administrativo.

La doctrina sobre la inconstitucionalidad de la negativa a someterse al control

La doctrina ha venido planteando la inconstitucionalidad de este delito, por violación del derecho a no declarar contra uno mismo y del principio de proporcionalidad.

Sin embargo, las dudas sobre su constitucionalidad han sido salvadas por el TC (STC. 161/1997, de 2 de octubre; RTC 1997161).

Hasta la reforma de 2007, esta conducta tenía la consideración típicaex lege, de delito de desobediencia grave del art.556, lo que permitía fundamentar su pluriofensividad (además de afectar a la seguridad vial, se podía entender que incidía también sobre el bien jurídico “orden público”).

Con esta técnica legislativa se abordaba más fácilmente el problema concursal que se genera entre el delito del art.383 y el descrito en el art.379.2. Sin embargo, la reforma de 2007 eliminó la remisión al delito de desobediencia, con lo cual se complica la solución del citado fenómeno concursal (vid. infra problemas concursales).

La pena asociada es de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir de un año y un día a cuatro años.

Conducir sin permiso o licencia por pérdida de vigencia, privación judicial o falta de obtención

La conducta típica consiste en conducir un vehículo de motor o ciclomotor en los casos de:

  1. Pérdida de vigencia del permiso o licencia por pérdida total de los puntos asignados;
  2. Privación cautelar o definitiva del permiso o licencia por decisión judicial;
  3. Ausencia de obtención del permiso o licencia (sin haberlo obtenido “nunca”, dice el precepto).

Probablemente, éste es el tipo que presenta un mayor grado de abstracción del peligro respecto de la vida/salud (hasta hacer dudar de su respeto a principios básicos informadores del Derecho penal).

Será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de doce a veinticuatro meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días.

Características de delito contra la seguridad vial

  1. Naturaleza del Delito:
    • Mera actividad y de peligro abstracto.
    • Mera actividad: No requiere un resultado específico para su consumación, solo conducir en condiciones descritas.
    • Peligro abstracto: La acción de conducir bajo la influencia de sustancias se considera peligrosa por sí misma.
  2. Justificación:
    • No presenta problemas especiales.
  3. Culpabilidad:
    • Requiere dolo, incluyendo el conocimiento de conducir, pero no exige dolo respecto a posibles resultados lesivos.
    • La imprudencia puede surgir al infringir el deber de cuidado asociado al consumo de alcohol o drogas al conducir.
  4. Punibilidad:
    • No hay problemas especiales.
  5. Circunstancias Modificativas:
    • El principio de inherencia excluye atenuantes basadas en imputabilidad disminuida.
    • Algunos consideran atenuación si la ingesta precede la decisión de conducir, pero la jurisprudencia suele rechazar esta tesis.
  6. Ejecución:
    • Difícilmente apreciable la tentativa debido a la naturaleza del delito (mera actividad y peligro abstracto).
  7. Autoría o Participación:
    • Solo puede ser autor el conductor.
    • Posibilidad de coautoría en casos de conducción compartida, como en vehículos de aprendizaje.
  8. Concursos de Delitos contra la Seguridad Vial:
    • Ver apartado VIII.
  9. Penalidad y Consecuencias Accesorias (Art.379.2):
    • Pena conjunta cumulativa-alternativa: Prisión (3 a 6 meses) o multa (6 a 12 meses) o trabajos en beneficio de la comunidad (31 a 90 días).
    • Privación del derecho a conducir (1 año y un día a 4 años).
    • Posibilidad de rebajar la pena de prisión atendiendo al menor riesgo causado, según reforma de 2010.
    • Vehículo utilizado se considera instrumento del delito, sujeto a comiso según los arts.127 y 128 CP.

Bien jurídico protegido del delito contra la seguridad vial

El bien jurídico protegido en estos delitos es la seguridad vial, pero como presupuesto de protección de la vida y la salud de quienes intervienen en él.

Propiamente, el objeto último de protección es la vida y salud de las personas. Sin embargo, en estos delitos la vida y la salud no se salvaguardan ante cualesquiera peligros, sino sólo frente a los procedentes del incumplimiento de normas que regulan la seguridad vial (el tráfico rodado).

Por tanto, la seguridad vial es un bien jurídico instrumental: sirve, por un lado, para delimitar la clase de acciones peligrosas que se desea conjurar para evitar la lesión de la vida/salud. Y, por otro, para destacar el carácter «colectivo» o general del riesgo, que puede afectar a una pluralidad indeterminada de personas (por esta razón se incluyen entre los delitos contra la seguridad colectiva).

Elementos del tipo

Los elementos típicos diferenciales son los siguientes:

  1. Sujeto activo: cualquiera, no necesariamente conductor.
  2. Acción: alternativamente, se contemplan dos posibles acciones en sentido amplio:
    • Alterar la seguridad vial por cualquier medio (por ejemplo, colocar obstáculos en la vía, derramar sustancias deslizantes o inflamables, sustraer o anular la señalización…).
    • No restablecer la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo, una vez alterada (es un caso de comisión por omisión expresamente tipificado).
  3. Resultado: grave riesgo para la circulación

Problemas concursales en los delitos contra la seguridad vial

1. Entre los Diversos Delitos contra la Seguridad Vial:

  • Concursos de Normas:
    • Resueltos a favor del delito de mayor concreción del peligro o de mayor penalidad.
    • Ejemplo: Conducir ebrio creando peligro concreto se resuelve a favor del delito de peligro concreto (art.380).
  • Casos Complejos:
    • Problemas en el concurso entre los delitos del art.379.2 y art.383, especialmente cuando se niega a someterse a la prueba de alcoholemia.
  • Conducción con Exceso de Velocidad y Bajo Influencia:
    • Concurso de normas en relación de alternatividad, evitando el bis in idem.

2. Entre Delitos de Peligro y Delitos de Resultado Lesivo:

  • Concurso de Normas o Concurso de Delitos:
    • Problema cuando una conducta de un delito contra la seguridad vial resulta en lesiones o homicidio.
    • Tradicionalmente considerado concurso de normas, pero se discute como un concurso ideal de delitos.
  • Paradojas Penológicas:
    • Posibilidad de penas menores para infracciones de lesión que sean imprudentes en comparación con delitos de peligro.
  • Alternatividad:
    • Propuesta de tratar como casos de alternatividad, aplicando la infracción más grave en términos de penalidad.

3. Artículo 382 y Reformas:

  • Naturaleza del Concurso:
    • Artículo 382 busca resolver concursos, pero su estructura sugiere que es un concurso de normas.
  • Inclusión del Artículo 385:
    • Ausencia de referencia explícita al art.385 en el artículo 382, a pesar de su capacidad para generar resultados lesivos.
  • Faltas y Supuestos No Regulados:
    • Falta de respuesta explícita para casos en que la infracción sea una falta o situaciones no expresamente reguladas.
  • Críticas a la Penalidad:
    • Preocupación por penalidades excesivas, especialmente en casos del art.381 que pueden resultar en homicidios dolosos.
  • Errores y Ausencias:
    • La redacción del artículo 382 no aborda algunos supuestos problemáticos y no ofrece soluciones explícitas.

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