Cómo actuar si te acusan de un delito leve de amenazas

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El delito leve de amenazas se caracteriza por la expresión o acción que anticipa la intención de causar daño o poner en peligro a otra persona.

Se encuentra establecido en el artículo 171 del Código Penal en el Título VI cuyo nombre es delitos contra la libertad, Capítulo II.

La pena asociada a este delito varía en función de la relación existente entre la persona afectada y el autor del mismo. Es importante destacar que este delito solo se sanciona cuando la persona afectada o su representante legal presentan una denuncia.

Si has sido víctima de un delito de insultos y amenazas por parte de familiares u otras situaciones similares, te invitamos a contactar con. nuestros abogados penalistas para la defensa en un juicio por delitos leves.

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¿En qué consiste el delito leve de amenazas?

La amenaza en el ámbito penal consiste en expresar la intención que se tiene de causar un daño a una persona que se califica como víctima. El daño anunciado debe ser a futuro porque si se origina al momento se considera como otro tipo de delito.

La amenaza puede ser de causar una lesión, un daño o la muerte a otra persona que tenga algún tipo de relación con la misma persona que emite la amenaza.

Está definido como la acción de expresar de forma clara la intención de ocasionar un daño a una persona, sus amigos y familiares.

La forma como se realice la amenaza no es importante ni que ésta se cumpla, lo único que vale para la justicia es la opinión de la persona que recibe la amenaza.

Cuando la persona amenazada considera que dicha amenaza es una violación de su seguridad, tiene el derecho de denunciar al agresor.

El delito leve de amenazas quedó establecido cuando fue aprobada el 1 de julio del año 2015 la reforma del Código Penal, en la ley Orgánica 1/2015.

Penas del delito leve de amenazas

Los tipos de amenazas leves consideradas como delito, se encuentran establecidos en el artículo 171 del Código Penal y son los siguientes:

Amenazas de forma leve a la pareja sentimental

La amenaza de forma leve a la pareja sentimental del artículo 171.4 CP, bien sea la actual o la pasada, se considera violencia de género y establece una pena de prisión que va de 6 meses a 1 año.

También puede asignarse trabajos para la comunidad que va desde los 31 días hasta 80.

Amenazas de forma leve con armas de fuego o cualquier otro objeto peligroso

La amenaza de forma leve con armas de fuego o cualquier otro objeto peligroso del artículo 171.3 CP, contra quien es o haya sido cónyuge, que tenga algún tipo de relación familiar con el amenazador.

También a personas con discapacidad con necesidad de especial protección o menores que convivan con el mismo.

Este hecho tiene una pena que varía de acuerdo con la sentencia del juez, va de los 3 meses hasta 1 de prisión o trabajos en beneficio de la comunidad, que va de los 31 días hasta los 80.

La pena también establece la retirada del permiso por tenencia de armas que es de uno a tres años.

Cuando el Tribunal o el Juez lo consideren adecuado debido a los intereses de un discapacitado o menor que conviva con la víctima, esté establecerá la pena de inhabilitación especial para ejercer la tutela, patria potestad, curatela, acogimiento o guarda por hasta 5 años.

La pena será impuesta en su mitad superior cuando el delito se cometa en presencia de menores o se realice en el domicilio de la víctima, o cuando se hace incumpliendo con una medida cautelar o una pena.

Amenazas de forma leve a una persona con la que no tenga ningún tipo de relación

La amenaza de forma leve a una persona con la que no tenga ningún tipo de relación, tendrá una pena de multa que varía entre 1 y tres meses.

Para que estos delitos sean perseguibles es necesario que la víctima realice la denuncia correspondiente o también la puede hacer de su representante legal.

La persona que sea penada por haber cometido un delito leve de amenaza tendrá antecedentes penales. Estos tienen una duración máxima de seis meses, luego de haber cumplido con la pena.

Procedimiento para denunciar un delito leve de amenazas

Para denunciar un delito leve de amenazas, se recomienda buscar la asesoría de un abogado penalista. Estos profesionales, conocidos como penalistas, se encargan de llevar a cabo los trámites necesarios y representar a la víctima durante el proceso legal.

El primer paso para emprender acciones legales contra las amenazas es reunir pruebas suficientes válidas en derecho que demuestren de manera precisa y clara cómo ocurrieron los hechos. Estas pruebas pueden incluir mensajes y conversaciones en redes sociales, testimonios de testigos, correos electrónicos y un informe médico, entre otros.

El procedimiento inicia con la presentación de un denuncia por parte de la persona afectada, la cual puede realizarse en la Comisaría de Policía o ante el Juzgado de Guardia. Posteriormente, se remite el atestado al Juzgado y se califica el delito.

En el caso de que se califique como delito leve, se procede a la celebración de un juicio, que generalmente es rápido. La víctima y el presunto autor de las amenazas recibirán una citación indicando el lugar y la hora del juicio. En este punto, se determinará que si desea podrá acudir con un abogado (aunque no es obligatorio en este tipo de procedimientos) y se podrán presentar las pruebas pertinentes.

Durante el juicio, el Juez escuchará la declaración del denunciante, quien ratificará su denuncia y relatará los hechos. Luego, se tomará la declaración del denunciado y, si es el caso, de los testigos. La última etapa del juicio consiste en las conclusiones, donde se evalúan los argumentos presentados y se solicita la pena para el autor del delito o su absolución.

El Juez de instrucción dictará una sentencia, que solamente se podrá recurrir ante la Audiencia Provincial y será irrecurrible.

¿Cómo se pueden demostrar las amenazas?

El delito de amenazas, como cualquier otro tipo de delitos, tiene que ser demostrado ante los tribunales competentes. La forma como pueden ser demostradas las amenazas son las siguientes:

Con mensajes y conversaciones a través de redes sociales

El uso de mensajes y conversaciones en redes sociales, como videos, audios o fotografías, puede servir como prueba en un juzgado para verificar su origen y autenticidad. Además, las grabaciones de conversaciones también pueden presentarse como prueba válida en derecho, pero es fundamental que la misma persona esté presente en la conversación para que sea válida.

Una vez localizada la captura de pantalla que documenta la amenaza, independientemente de la plataforma utilizada (Twitter, WhatsApp, Facebook u otras redes sociales), la Policía judicial experta en delitos informáticos puede proceder a identificar al autor de las amenazas.

Testigos directos y referenciales

Los testigos son una parte muy importante en el juicio, pero estos deben presentar un testimonio ante los tribunales de la forma más detallada que se pueda.

Los testigos no pueden tener titubeos ni dudas, ya que esto puede ser perjudicial, por lo que no debe existir contradicciones y las declaraciones tienen que ser firmes.

El Juez valora si la persona presentada como testigo estuvo o no presente cuando se cometió el delito y si tiene algún interés en beneficiar a la víctima.

Correos electrónicos

Los correos electrónicos pueden ser usados para demostrar la existencia de una amenaza. Para ello, es necesario que se pueda investigar la dirección de correo de donde ha sido enviado el mensaje.

Cuando ha sido enviado de forma anónima debe poderse investigar la dirección IP del ordenador.

Informes médicos

Cuando se va hacer una reclamación por daños y perjuicios, puede ser muy importante contar con un informe médico. Este debe probar que la víctima al recibir este tipo de amenazas ha sufrido daños psicológicos.

Requisitos para que la amenaza se considere como delito

Para que una amenaza sea considerada como un delito, el autor no sólo debe realizar la acción de amenazar, sino que también debe respaldar esas amenazas con acciones que estén claramente establecidas como delito. Esto implica que la amenaza debe estar vinculada a una acción concreta que tenga el potencial de causar daño a otra persona.

El delito de amenaza se consuma cuando la amenaza condicional implica la comisión de delitos como aborto, torturas, homicidio, contra la libertad, lesiones, contra la integridad moral, la intimidad, la libertad sexual, el orden socioeconómico o el patrimonio.

2 comentarios en “Cómo actuar si te acusan de un delito leve de amenazas”

  1. Avatar

    Es probable que un denunciante mentiroso tenga mayor credibilidad en un juicio por amenazas al ser un empresario exitoso y en un cargo importante en su gremio ante una denunciada sin mayor relevancia en la sociedad?

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