El delito de coacciones: Definición y penas aplicables

Delito de coacciones

El delito de coacciones se refiere a actos de violencia psicológica, física o moral mediante los cuales una persona ataca la voluntad de otra, forzándola a realizar ciertas acciones, tales como:

  1. Impedir con violencia que la persona ejerza sus derechos legales o realice actividades permitidas por la ley.
  2. Obligar a alguien a realizar acciones que van en contra de su voluntad, ya sean justas o injustas.

Podemos ayudarte.

En Ródenas Abogados somos abogados especialistas en delitos de coacciones. Si necesitas un despacho con amplia experiencia en delitos flagrantes, contacta con nosotros e infórmate sin compromiso. 

¿Qué es un delito de coacciones?

El delito de acoso se materializa cuando una persona, sin autorización legítima, altera significativamente la vida de otra de manera reiterada y persistente. Esto puede manifestarse a través de:

  • Perseguir, vigilar o buscar la cercanía física de la víctima.
  • Intentar establecer contacto mediante terceros o medios de comunicación.
  • Usar los datos personales de otra persona sin autorización para contratar servicios o adquirir productos.
  • Amenazar el patrimonio o la libertad de la persona.

Los delitos especiales de coacción comprenden las siguientes acciones:

  1. Forzar mediante intimidación o violencia a contraer matrimonio (art. 172bis.1 CP).
  2. Utilizar intimidación, violencia o engaño para obligar a una persona a abandonar el país o evitar su regreso al mismo (art. 172bis.2 CP).

Penas del delito de coacciones

Las penas por la comisión de delitos de coacción varían dependiendo de la gravedad y las circunstancias específicas del delito. Aquí están las sanciones correspondientes:

Delito de coacciones graves (Artículo 172.1 CP)

Este tipo de delito se produce cuando una persona obliga con violencia o intimidación a otra a realizar algo que no desea. La pena por este delito puede ser prisión de seis meses a tres años o una multa de 12 a 24 meses, dependiendo de la gravedad de la coacción o los medios empleados.

  • Forma agravada: Si se impide a alguien ejercer un derecho fundamental o disfrutar legítimamente de su vivienda, la pena se aumentará en su mitad superior.

Coacciones en violencia de género (Artículo 172.2 CP)

Cuando se ejerce coacción de forma leve contra la pareja o relación de afectividad, incluso sin convivencia, la pena puede ser prisión de seis meses a un año o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta a ochenta días. Si hay hijos menores involucrados, el juez puede tomar medidas adicionales, como la inhabilitación del coaccionador para ejercer la patria potestad y una orden de alejamiento.

Delito leve de coacciones (Artículo 173.3 CP)

Las coacciones leves hacia terceros pueden ser castigadas con localización permanente de cinco a treinta días, trabajos en beneficio de la comunidad de cinco a treinta días, o multa de uno a cuatro meses.

Elementos del delito de coacciones

Los elementos fundamentales del delito de coacciones incluyen:

Ánimo tendencial de restringir la libertad ajena

El autor del delito debe tener la intención de limitar la libertad de acción de otra persona.

Conducta violenta, intimidación o fuerza

Se requiere el uso de violencia física, intimidación o fuerza en las cosas para coaccionar a la víctima.

Intensidad de la conducta coactiva

La conducta debe tener cierta intensidad, es decir, ser lo suficientemente grave como para constituir una coacción.

Ausencia de autorización legítima

La acción coactiva debe realizarse sin autorización legítima. Esto significa que el culpable no tiene derecho legal para actuar de manera coactiva

En general, cuando se perpetran actos vejatorios que implican una restricción de la libertad ajena y no existe un tipo específico de delito de vejación, se aplicará el delito de coacciones.

Ejemplos de coacciones

Existen distintos ejemplos de coacciones que ilustran cómo se puede restringir la libertad de acción de una persona:

  1. Un individuo decide abrir amplias zanjas alrededor de un edificio en construcción con la intención de paralizar las obras y obstaculizar su progreso.
  2. Una persona cambia las cerraduras de la puerta de acceso a la vivienda de otra persona sin su consentimiento, limitando así su capacidad para entrar o salir de su propia casa.
  3. Un alcalde ejerce presión sobre varios ciudadanos, obligándolos a cerrar sus establecimientos comerciales para unirse a una huelga específica, coartando su libertad para decidir si desean participar en la protesta.
  4. Un individuo priva a su vecino del suministro de agua con el objetivo de obligarlo a pagar una contribución o impuesto, utilizando la privación de servicios básicos como medio de coerción.
  5. Cambiar los candados de la persiana metálica de un bar con el propósito de impedir el libre acceso y uso del local, restringiendo así la capacidad del propietario para operar su negocio de manera normal.

Diferencias entre amenazas y coacciones

La diferencia entre amenazas y coacciones radica en varios aspectos fundamentales:

  1. Temporalidad del mal augurado:
    • En el delito de amenazas, el mal anunciado se presenta con un aplazamiento temporal, es decir, se prevé que ocurrirá en el futuro.
    • Por otro lado, en las coacciones, el mal se presenta como inminente y actual, sin un tiempo de espera.
  2. Efecto sobre la libertad del sujeto pasivo:
    • Las amenazas inciden en el proceso de formación de decisiones voluntarias, generando miedo o intimidación en la víctima.
    • En cambio, las coacciones afectan directamente a la capacidad de actuar del sujeto pasivo, limitando su libertad de acción.

A pesar de estas diferencias, el Tribunal Supremo considera que ambas conductas son equiparables en ciertos aspectos.

Es importante destacar que todas las modalidades del delito de coacciones son consideradas delitos públicos, lo que significa que no requieren una denuncia por parte del perjudicado para su persecución. Sin embargo, hay una excepción para las coacciones leves que ocurren fuera del ámbito doméstico, las cuales tienen la naturaleza de un delito leve y requieren denuncia para su procesamiento según lo establecido en el artículo 173.2 del Código Penal.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Llamada teléfonoLlámenos sin compromiso
Scroll al inicio