Todo sobre la declaración del concurso de acreedores en empresas

Declaración de concurso de acreedores - Iniciación del proceso concursal

Seguro que en muchas ocasiones has escuchado la frase de “estar en concurso”, pero ¿qué significa realmente?

A grandes rasgos, estar concurso de acreedores significa encontrarse ante un procedimiento judicial cuyo fin es solucionar un estado insolvencia. Esto quiere decir, cuando no puedas afrontar las obligaciones de pago que has ido generando.

Al concurso de acreedores puedes acogerte tanto como persona física (trabajador por cuenta ajena o autónomo), así como si tienes constituida una persona jurídica.

El concurso de acreedores se encuentra regulado en el Texto Refundido de la Ley Concursal, y dicho procedimiento está dividido en diversas fases.

Podemos ayudarte.

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¿Dónde se inicia un procedimiento concursal?

El procedimiento concursal se inicia con la interposición de la demanda ante el correspondiente órgano judicial.

El Juzgado competente es el Juzgado de lo Mercantil del lugar donde tengas el domicilio habitual o profesional. El Juzgado de lo Mercantil es un órgano jurisdiccional con competencia provincial.

¿Quiénes pueden iniciar un procedimiento judicial?

El procedimiento puede ser iniciado tanto por el propio deudor, pero tus acreedores también pueden ponerlo en conocimiento del Juzgado.

En el supuesto que el deudor sea una persona jurídica, es competente para decidir sobre la presentación de la solicitud el órgano de administración, y los socios que responden personalmente de las deudas generadas.

¿Cómo presentar la solicitud de declaración de concurso?

Si la solicitud de concurso se ha iniciado por el deudor (concurso voluntario) debe acompañarse la siguiente documentación:

  • Memoria expresiva de la historia económica y jurídica del deudor, donde se detallen la actividad o actividades que te hayas dedicado durante los últimos 3 años, así como los establecimientos, oficinas o explotaciones de las que seas titular.

Además, hay que indicar la causa de dicho estado de insolvencia, y si la misma es actual o inminente. Te encuentras en insolvencia actual cuando no puedes cumplir regularmente con tus obligaciones de pago exigibles, y en insolvencia inminente cuando provees que dentro de tres meses no podrás cumplir con las mismas.

En el supuesto de persona física, hay que indicar el estado civil, y si es persona jurídica hay que identificar la identidad de los socios o asociados de los que tengas constancia, así como los administradores, directores generales, auditor de cuentas, en cuyo supuesto corresponda.

  • Inventario de bienes y derechos que integren su patrimonio, indicando la naturaleza de dichos bienes (inmueble, vehículo, terreno, etc), el lugar donde consten inscritos, así como la valoración de mercado a fecha de la solicitud. Deberás igualmente indicar si los bienes tienen cargas o gravámenes (por ejemplo: hipoteca).
  • Relación de acreedores en el que se identifiquen datos de contacto como domicilio, dirección electrónica, así como la cuantía, vencimiento de los créditos y si constan reclamaciones judiciales.
  • Número de trabajadores y centro de trabajo, si tienes empleados.

A dicha documentación puede acompañarla cualquier documentación acreditativa de los datos y hechos expuestos.

Si estás obligado a llevar la contabilidad deberás aportar adicionalmente:

  • Cuentas anuales, y en su caso, el informe de gestión y auditoria de los tres últimos ejercicios finalizado, estén o no aprobadas las cuentas.
  • Memoria de cambios significativos en el patrimonio con posterioridad a las últimas cuentas anuales aprobadas.
  • Memoria de operaciones relevante realizadas con posterioridad a las últimas cuentas aprobadas.
  • Si formas parte de un grupo de sociedades, también debe aportar las cuentas anuales, informe de gestión y el informe de auditoría de los tres últimos ejercicios, así como la memoria expresiva de las operaciones realizadas con otras sociedades del grupo, durante ese periodo y hasta la solicitud de concurso.
  • Si estuvieras obligado a comunicar los estados financieros intermediarios a autoridades supervisora, se deberá acompañar los estados financieros elaborados con posterioridad a las últimas cuentas que se acompañan.

En el supuesto, que en la solicitud de concurso no puedas acompañar algún documento de los detallados anteriormente, deberás expresar el motivo de dicha omisión. No obstante, el Juzgado podrá conceder un plazo para la subsanación.

Si el concurso se ha iniciado por los acreedores y otros legitimados, estamos ante un concurso necesario, y la diferencia recae principalmente en que, los instantes tienen que indicar en su solicitud: origen, naturaleza, importe, fecha de adquisición, vencimiento, y situación actual del crédito junto con los documentos acreditativos y los hechos reveladores del estado de insolvencia, y podrán, además, proponer la prueba que consideren necesaria para acreditar la insolvencia. Es importante destacar que la prueba testifical no es suficiente por si sola.

Así pues, una vez presentada la solicitud, el Juez, tras previa comprobación de los requisitos exigidos, admitirá a trámite el concurso y dictará Auto de declaración de concurso, y con él se procede a la apertura de la fase común.

¿Qué significa la declaración de concurso?

El Auto de concurso, determinará ante que modalidad de concurso nos encontramos, voluntario o necesario.

La diferencia radica, principalmente, que en el concurso voluntario conservarás las facultades de administración pero las mismas estarán controladas por un Administrador concursal, y necesitarás una autorización para la disposición de tus bienes. No ocurre lo mismo, en el concurso necesario, ya que, las facultades de administraciones sobre tus bienes se encontrarán suspendidas. No obstante, el Juez puede modificar dicho extremo.

¿Puedo continuar la actividad una vez esté declarado mi concurso?

Si, ya que la declaración de concurso no significa el cese automático de tu actividad profesional, sin embargo, el podrá el Juez podrá acordar el cierre total o parcial de la actividad empresarial por solicitud del administrador concursal, escuchando previamente al concursado.

Este tipo procedimientos, además de ser delicados por la materia que trata requiere de una gran especialización, y debe tramitarse por Ley con Abogado y Procurador. El concurso de acreedores es un mecanismo que te permite continuar con tu actividad económica, a través de acuerdos de pago con los acreedores, solventando así la insolvencia y falta de liquidez.

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