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Concepto de delito

El delito es la conducta castigada por la Ley con una penal. El Código Penal define el concepto de delito en su artículo 10 como la acción u omisión dolosa o imprudente penada por la Ley. La definición que maneja la Doctrina es la siguiente: toda conducta humana externa, típica, antijurídica y culpable.

El concepto de delito presupone la existencia de una voluntad que puede exteriorizarse en un hacer o en no hacer, o, lo que es lo mismo, es una acción o una omisión.

Por ello, tanto la Doctrina científica como la Jurisprudencia han venido reconociendo la inexistencia del delito en los supuestos de falta de acto, entendido éste en su acepción omnicomprensiva de las acciones y omisiones, como acontece en aquellos supuestos en los que habiéndose producido un resultado dañoso o lesivo que tenga  por causa un movimiento corporal humano éste carezca de significación jurídico penal por deberse más que a un impulso anímico a un estímulo fisiológico o corporal sin intervención de la conciencia, por haberse producido la transmisión del estímulo de un centro sensorio a uno motor generador del movimiento corporal o dando lugar a los llamados actos reflejos o acciones en corto circuito, como acontece, entre otros, en los supuestos de reacciones instintivas ante el terror o el dolor.

Clasificación de los delitos

En los códigos penales, existen las posibilidades de clasificar los delitos en base a los siguientes criterios.

Gravedad

En función de este criterio se pueden dividir en delitos graves, menos graves y leves. Esta planteamiento chocaba de pleno con la ley procesal penal, que hablaba de graves, menos graves y faltas. Criterios que provocaba problemas de enjuiciamientos de los mismos.

Al final el código del 95 en función de la gravedad distingue tres categorías: delitos graves, menos graves y faltas (actuales delitos leves).

  • Serán delitos graves aquellos amenazados con penas graves.
  • Serán delitos menos graves, aquellos amenazados con penas menos graves.
  • Y serán faltas (actuales delito leves), aquellos amenazados con penas leves.

El problema que se plantea a la hora de saber cuando estamos ante u otra categoría de delitos, va a venir determinada por la forma en que valoremos la cuantía de la pena que un comportamiento previsto en el código tenga asignada.

De tal manera, que tanto el Tribunal Supremo como la doctrina han discutido si en el supuesto de que una conducta amenazada con una pena correspondiente a delito grave en plano abstracto o general puede ser o no en el caso concreto castigada con la sanción que corresponde a un delito leve.

Naturaleza del delito

En relación a la naturaleza del delito podemos distinguir entre delitos políticos y comunes. Los políticos son aquellas infracciones que se realizan en el marco del artículo 13.3. de la Constitución (libertad de expresión, etc) y que excluyen de una posible extradición a un delincuente que es reclamado.

Por lo tanto, los delitos comunes sería todos los demás, y sí que son objeto de extradición.

Desde un punto de vista doctrinal hay 3 criterios para definir a un delito como político:

  • Objetivo: son delitos políticos aquellos comportamientos que constituyen una infracción de derechos y libertades fundamentales.
  • Subjetivo: serán delitos políticos aquellos que el sujeto que actúa lo realiza con una intencionalidad política.
  • Mixto: será delito político, aquel que infrinja un derecho de carácter político y que el sujeto lo realice con intencionalidad política.

Otra categoría:

De orden procesal: en orden a su perseguibilidad, los delitos pueden ser:

Delitos de oficio

Aquellos que para su persecución no se necesita ningún requisito por parte del agraviado o su representante legal, bastando con la mera iniciativa del Ministerio Fiscal. La mayoría de los delitos son de este tipo.

Delitos semipúblicos o semiprivados

Se denominan a aquellos que exigen denuncia del agraviado o de su representante legal. Por ejemplo: el delito de violación.

Delitos privados

Los delitos privados requieren una iniciativa procesal muy intensa por parte del agraviado. Se llama querella, sin querella nunca se va a poder perseguir ese delito. Por ejemplo delitos contra el honor.

Hay otras categorías al sujeto, a la conducta, y a los elementos subjetivos.

Otra categoría es según el momento de comisión para poder actuar sobre el sujeto que comete un delito. Distinguimos pues:

Delitos infraganti

Es decir al sujeto que se le detiene en el momento que comete un delito, digamos que pillan por sorpresa al infractor pasando a disposición judicial inmediatamente.

Esto tiene importancia en el caso de los parlamentarios o el personal de las embajadas, y después estaría los delitos no infraganti, es decir el caso contrario al anterior.

Clasificación de los delitos según la modalidad de la acción

Delito de resultado

El Delito de resultado requiere que la acción vaya seguida de la causación de un resultado separable espacio-temporalmente de la conducta. Para que estos delitos se produzcan, debe darse una relación de causalidad a imputación objetiva del resultado a la acción del sujeto. Por ejemplo, el homicidio es un delito de resultado al exigir el resultado muerte.

  • Jurisprudencia: SSTS de 25 de mayo de 2004, de 23 de enero de 2009

Existe además el Delito de resultado cortado. Este tipo de delito es aquel en el que la intención del autor al ejecutar la acción típica se dirige a realizar un resultado independiente de él, no siendo necesario que el resultado perseguido llegue a producirse efectivamente.

Un ejemplo de Delito de resultado cortado es el delito de celebración de matrimonio inválido para perjudicar al otro contrayente porque la consecución del fin de perjuicio que debe perseguirse no exige necesariamente una segunda actividad del autor.

  • Jurisprudencia: STS de 21 de diciembre de 2001
  • Delito de mera actividad

Es aquel tipo penal cuya descripción y contenido material se agota en la realización de una conducta, sin que se precise la producción de un resultado separado espacio-temporalmente de ésta. Por ejemplo, el allanamiento de morada es un delito de mera actividad porque el tipo solo exige la realización de la acción típica.

Clasificación de los delitos por la forma de manifestarse la voluntad

Delito de acción

Se denominan delitos de acción aquellos en que la Ley prohíbe la realización de una conducta que estima nociva. La violación es un delito de acción.

  • Jurisprudencia: STS de 5 de junio de 2009

Delito de omisión

Son delitos de omisión aquellos en que se ordena actuar en un determinado sentido que se considera beneficioso y se castiga el no hacerlo. Los delitos de omisión pueden ser de omisión propia o de omisión impropia.

Los delitos de omisión de mera actividad reciben el nombre de delitos de omisión propia o pura, pues en ellos se describe sólo un no hacer independientemente de si de eso no hacer se sigue o no un resultado. Por ejemplo, el delito de omisión del deber de socorro es un delito de omisión propia.

Por el contrario, los delitos de omisión en que se ordena evitar un determinado resultado se denominan de omisión impropia o de comisión por omisión.

  • Jurisprudencia: STS de 10 de marzo de 2005

Clasificación de los delitos por la afectación al bien jurídico protegido

Delito de peligro

La denominación del concepto de delito de peligro sirve para designar aquella acción prevista en el ordenamiento jurídico penal de la que es probable que pudiera resultar lesionado el correspondiente bien jurídico, no siendo necesario, que esa lesión llegue a verificar en la realidad.

El delito de peligro es, en definitiva, aquel tipo penal cuyo contenido de injusto reside en la creación de un riesgo para un bien jurídico y no en la producción de un daño.

La finalidad perseguida mediante los delitos de peligro es evitar la producción de daños catastróficos e irreparables, por ello mismo el legislador no espera para intervenir a que se produzca el daño o la lesión, sino que adelanta su intervención al momento de la aparición concreta del peligro o, incluso, a la simple realización de la conducta considerada normativamente peligrosa.

Los delitos de peligro admiten, al menos, dos formas:

Delito de peligro concreto

Es aquél en el que la exigencia del peligro para un bien jurídico determinado viene contenida en la literalidad del propio tipo penal, como elemento expreso que lo configura.

En los delitos de peligro concreto son dos los elementos que generalmente se emplean en su caracterización: la presencia expresa del peligro en la literalidad del tipo y, en consecuencia, la necesaria labor del Juez de verificarlo en cada caso particular.

Ejemplo de delito de peligro concreto es la conducción temeraria que exige el concreto peligro para la vida o la integridad física de las personas.

Delito de peligro abstracto

En los delitos de peligro abstracto, el peligro constituye la razón que induce al legislador a criminalizar una determinada conducta, a pesar de que el tipo penal no exige un peligro como elemento típico.

Si en los delitos de peligro concreto el tipo requiere como resultado de la acción la proximidad de una concreta lesión. En los delitos de peligro abstracto, por el contrario, no se exige tal resultado de proximidad de una lesión de un concreto bien jurídico, sino que basta la peligrosidad de la conducta. Ejemplo de delito de peligro abstracto es la conducción bajo la influencia del alcohol.

Delito de peligro hipotético

Otra categoría de delito de peligro es el delito de peligro hipotético. En estas modalidades delictivas de peligro hipotético o potencial no se tipifica en sentido propio un resultado concreto de peligro, sino un comportamiento idóneo para producir peligro para el bien jurídico protegido. En estos supuestos la situación de concreto peligro no es un elemento del tipo, pero sí lo es la idoneidad del comportamiento realizado para producir dicho peligro.

Un ejemplo de delito de peligro hipotético es el artículo 365 del CP sobre adulteración con sustancias infecciones u otras que puedan ser gravemente nocivas para la salud.

Delito compuesto

El concepto de delito compuesto es aquel que cuya consumación requiere la realización de varias acciones. Por ejemplo, el delito de robo con violencia o intimidación en las personas es un delito compuesto que exige la concurrencia de dos o más acciones: la sustracción de una cosa mueble y la violencia o intimidación en las personas.

Delito común

Se habla de delito común cuando su autor puede ser cualquier persona. Por ejemplo. El homicidio es un delito común ya que cualquier persona puede matar a otro al no exigir el tipo penal cualidad alguna en el sujeto activo para cometer el homicidio.

Delito especial

El delito especial es aquel que exige que el ejecutor reúna una cualificación específica para poder ser autor, esto es, el sujeto activo del delito especial sólo puede serlo aquella persona que, además de realizar la acción típica, tenga las cualidades exigidas en el tipo.

Por ejemplo, un funcionario público respecto al delito de malversación de caudales públicos.

Los delitos especiales se dividen en propios e impropios. Son delitos especiales propios los que describen una conducta que sólo es punible a título de autor si es realizada por ciertos sujetos, de modo que los demás que la ejecuten no puedan ser autores ni de éste ni de ningún otro delito común que castigue para ello la misma conducta. Es un delito especial propio, por ejemplo, la prevaricación judicial.

Por el contrario, los delitos especiales impropios guardan correspondencia con un delito común, del que puede ser autor el sujeto no cualificado que realiza la acción. Por ejemplo, el delito de malversación de caudales públicos por parte de funcionario público. En el supuesto de una persona no funcionario que sustrae dinero público cometerá un delito de apropiación indebida.

Delito continuado.

Estamos en presencia de un delito continuado cuando una pluralidad de acciones que en sí mismas ya tienen sentido típico son aunadas bajo una sola denominación dotada de sentido típico propio.

La construcción del delito continuado se sustenta sobre:

  • Pluralidad de acciones con un mismo sujeto activo.
  • Un dolo unitario o designio único derivado de un plan preconcebido, o aprovechamiento de idéntica ocasión.
  • Homogeneidad en la lesión del bien jurídico protegido.
  • Semejanza del precepto penal violado.
  • Conexión espacio-temporal.

Por ejemplo, comete un delito de hurto continuado el cajero de un banco que se apropia en distintas ocasiones de diferentes cantidades, siguiendo un designio unitario o bien aprovechando circunstancias parecidas.

Delito de lesión

Cuando el tipo penal requiere la lesión de un bien jurídico protegido se alude a delito de lesión. Este tipo de delitos se caracterizan por destruir, menoscabar o lesionar el bien jurídico protegido por el tipo. El homicidio es un tipo de delito de lesión.

Delito de propia mano

Los delitos de propia mano exigen contacto corporal. Los delitos de propia mano son, por tanto, aquellos en los que sólo pueden ser autores propiamente dichos quienes realizan una determinada acción corporal o personal, sin perjuicio de que puedan existir partícipes en sentido amplio a título de inductores, cooperantes necesarios o cómplices.

Delito imposible

El delito es imposible cuando:

  • Los medios utilizados no son los adecuados para ejecutar el hecho. Por ejemplo, pretender matar a alguien con una pistola de juguete, verter una cantidad insuficiente de veneno en la bebida de la víctima. En estos casos es imposible la ejecución por la propia idoneidad de los medios utilizados.
  • Se actúa sobre la inexistencia de objeto. Por ejemplo, querer matar a un cadáver. Es imposible la ejecución de matar a alguien que ya está muerto.

Delito de masa

El delito masa concurre cuando las infracciones contra el patrimonio revisten notoria gravedad y perjudican a una generalidad de personas.

Las premisas de aplicación de este delito son dos:

  • Una generalidad de personas
  • Notoria gravedad del perjuicio

La Doctrina ha interpretado esa generalidad de personas como mayoría, realzando más el término en su contenido indeterminado que en el de pluralidad de personas; es decir, no solo debe haber un gran número de personas sino también que estén indeterminadas por ello. Se aprecia el delito masa, por ejemplo, en las estafas inmobiliarias.

Delito putativo

Mientras que el eje del delito imposible es un error concerniente a la realización del tipo objetivo, el delito putativo encierra la estimación, también errónea, de la punición de determinado comportamiento, lo que suele descansar, a su vez, en la equivocada creencia de hallarse tipificado. En el delito putativo, es definitiva, el autor cree estar cometiendo un delito, cuando, realmente, su comportamiento es irrelevante desde el punto de vista jurídico-penal, por ejemplo, el sujeto cree que el adulterio es delito. En estos casos, el principio de legalidad impide cualquier exigencia de responsabilidad penal.

Delito mixto o alternativo

Es aquel delito en el que el tipo contiene, bajo la misma pena, diversas modalidades de conducta, bastando que realice una de ellas. Por ejemplo, es un delito mixto el delito de allanamiento de morada que prevé dos conductas: entrar y mantenerse.

Delito pluriofensivo

Se entiende por delito pluriofensivo aquel delito que afecta a varios bienes jurídicos. Por ejemplo, el delito de extorsión es un delito pluriofensivo porque la conducta típica lesiona dos bienes jurídicos, la liberta y el patrimonio.

Delito privado

El delito privado únicamente es perseguible a instancia de arte, es decir, mediante querella del ofendido o de su representante legal. El procedimiento continúa a iniciativa del ofendido o de su representante legal. En nuestro Código Penal tiene este carácter privado, por ejemplo, el derecho de calumnia.

Delito público

Es aquel delito que es perseguible de oficio, mediante la acusación del Ministerio Fiscal, con independencia de la voluntad de los perjudicados. El delito de robo es un delito público.

Delito semipúblico

El delito semipúblico es aquel que exige denuncia previa del agraviado o de su representante legal para poder ser perseguido. Presentada la denuncia, el procedimiento continúa de oficio. El delito de violación es un ejemplo de delito semipúblico.

Delito resultativo

El delito resultativo es aquel que no acota las modalidades que puede revestir la manifestación de voluntad ya que basta cualquiera que sea idónea para la producción del resultado típico. En el delito de homicidio el legislador no realiza una enumeración de los medios para matar, sino que cualquier medio que lleve al resultado de muerte conforma el tipo del homicidio.

Delito de medios determinados

Es aquel delito en el que el legislador ha acotado expresamente las modalidades comisivas. Por ejemplo, es un delito de medios determinados la estafa donde el legislador exige que la acción se concrete en forma de engaño.

Delito de acción

Se denominan delitos de acción aquéllos en que la Ley prohíbe la realización de una conducta que se estima nociva. La violación es un delito de acción.

Delito simple

El delito simple es aquel que se consuma con la realización de una única acción. Por ejemplo, el delito simple de hurto que se consuma con la sustracción de la cosa mueble ajena.

Delito uniofensivo

El delito uniofensivo es el que afecta a un único bien jurídico. Por ejemplo, el delito de homicidio es un delito uniofensivo al afectar solamente a la vida

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