Código Penal español: estructura y reformas principales

Código Penal

Dentro de nuestro ordenamiento jurídico nos encontramos con diferentes códigos que recogen un conjunto de normas que regulan una materia concreta.

En el caso de nuestro país, la labor de codificación se llevó a cabo principalmente entre los siglos XIX y XX, y uno de los primeros compendios de normas en ver la luz fue el Código Penal. Que es uno de los pilares para el funcionamiento de la sociedad, puesto que regula aquellas conductas que no están permitidas y que, en caso de cometerse, se sancionan con diferentes tipos de penas, entre ellas la pena privativa de libertad.

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Qué es el Código Penal

Si crees que lo de compilar normas en códigos es algo propio de la sociedad moderna, ya puedes ir olvidándote de esta idea. Porque el ser humano lleva milenios buscando la mejor forma de establecer un ordenamiento jurídico que permita mantener el orden social.

El primer compendio de normas penales del que tenemos conocimiento es el Código de Hammurabi, que regía en la antigua Mesopotamia y establecía un conjunto de delitos y los castigos previstos para ellos.

Desde entonces, el Derecho Penal se ha ido conformando con el paso del tiempo, ajustándose a la sociedad de cada momento.

La religión, y más tarde la influencia de la filosofía y del pensamiento moderno propio de la Ilustración, fueron dando forma a una legislación penal con una finalidad más reeducativa que sancionadora, y así es como nos ha llegado a nosotros.

Esto me lleva de nuevo al concepto de Código Penal (CP), que podemos definir como un cuerpo de leyes que describe una serie de conductas no aceptadas socialmente (delitos) y las penas que se han de imponer a quien sea declarado culpable de cometerlas.

Tener todas las normas de carácter penal recogidas en un único texto legal, facilita su conocimiento por parte del conjunto de la población. Y nos hace la vida mucho más fácil a quienes nos dedicamos al Derecho.

Historia del Código Penal español

Nuestro Código Civil lleva en vigor desde 1889, aunque ha pasado por múltiples reformas para poder seguir siendo válido para una sociedad que no tiene nada que ver con la que existía cuando fue promulgado.

En el caso de la materia penal, el primer Código Penal de nuestra historia se promulgó en 1822, pero hace mucho que dejó de estar en vigor. Ahora nos regimos por el CP aprobado por la Ley Orgánica 10/1995, vigente desde el 24 de mayo de 1996. Eso sí, no creas que no ha sufrido modificaciones en estos casi 30 años, luego te contaré algunas de las más importantes. Pero antes, vamos a ver cómo ha transcurrido la historia de la codificación penal española.

Del Antiguo Régimen al Código Penal de 1822

Hasta que se impuso lo que podríamos llamar el Derecho Penal moderno, inspirado en las ideas de la Ilustración, aquí regía una normativa poco definida y, en la práctica, los tribunales se ajustaban más bien poco a lo que disponían normas como los Fueros, las Partidas y la Novísima Recopilación.

Esto cambia en 1812 con la proclamación de la Constitución de Cádiz (conocida como “La Pepa”). Que recogía el mandato de establecer una normativa penal que fuera la misma en todo el país.

Con la vuelta de Fernando VII a España se derogó esta Constitución, pero el monarca siguió adelante con la idea de formar un Código Criminal. Así, en 1822, España tuvo por fin su primer Código Penal, con una normativa homogénea y moderna.

Otros textos penales del siglo XIX

Este texto legal del que te acabo de hablar no estuvo en vigor durante mucho tiempo. El siglo XIX fue muy convulso para la historia de España, y los diferentes cambios de gobierno trajeron consigo cambios legislativos importantes.

En 1848 se promulgó un nuevo Código Penal que suponía una vuelta a la normativa criminal del Antiguo Régimen. Y la cosa fue a peor cuando se publicó una nueva versión en 1850. Porque esta norma no solo era más dura que la anterior, sino que obviaba el principio de la legalidad de las penas, que es precisamente una de las bases del Derecho Penal.

Tras la Revolución Liberal  se tramitó por la vía de urgencia un nuevo CP que entró en vigor en 1870 y se mantuvo hasta 1928.

Los códigos penales anteriores a la democracia

Si el siglo XIX fue convulso, el siglo XX tampoco fue fácil. En unos pocos años la sociedad pasó de la dictadura de Primo de Rivera a la Segunda República, después a la Guerra Civil y, por último, a la dictadura franquista. Y cada uno de estos cambios trajo consigo ajustes en la normativa penal.

En 1928, estando en el poder Primo de Rivera, se promulgó un nuevo Código Penal que abogaba por un gran rigor en el castigo al reo y permitía una aplicación frecuente de la pena de muerte.

Iniciada la Segunda República, se abolió esa norma y entró en vigor de nuevo el CP de 1870, pero solo de forma provisional, porque en 1932 ya teníamos un nuevo compendio de leyes penales. Como complemento al mismo se publicó en 1933 la Ley de Vagos y Maleantes.

En 1944, tras la Guerra Civil, se promulgó un nuevo código acorde con el estilo autoritario que en ese momento se estaba imponiendo en Europa. Una legislación que preveía penas más severas que su predecesora, restablecía la pena de muerte y daba mayor protección al Estado y la familia.

Este código estuvo en vigor durante todo el Franquismo, aunque pasó por diferentes reformas. De hecho, se publicó un texto revisado en 1963 y un texto refundido en 1973.

El Derecho Penal en la democracia

El Código Penal de 1944 se mantuvo en vigor incluso una vez iniciada la democracia. A través de diferentes reformas, se fue adaptando su regulación a los nuevos tiempos.

Se despenalizaron algunos supuestos de aborto y se crearon los delitos contra la Hacienda Pública y la Seguridad social. Ya a finales de los años 80 se introdujo el delito de malos tratos habituales, y otras figuras como el uso de menores para ejercer la mendicidad.

El Código Penal de 1995

Para una gran parte de la doctrina, los ajustes que se habían realizado sobre la base del CP de 1944 no eran suficientes. Había llegado el momento de elaborar un Código Penal moderno y ajustado a un Estado de derecho, democrático y social.

Así llegamos al Código Penal de 1995, que es el que está en vigor hoy por hoy. Este texto destaca por tener una parte general bien elaborada, en la que podemos encontrar definiciones legales básicas como la de delito, dolo e imprudencia.

También supuso un reajuste en las penas, apareciendo sanciones como el arresto de fin de semana (que en 2003 pasó a ser pena de localización permanente) y el sistema de días multa.

Estructura del Código Penal

El CP tipifica una serie de delitos y establece para ellos unas penas que están orientadas a la resocialización y reeducación de quienes resulten condenados por los mismos. Dando así cumplimiento al mandato recogido en el artículo 25 de nuestra Constitución.

Este cuerpo legal tiene la siguiente estructura:

  • Título Preliminar que recoge las garantías penales y de aplicación de la normativa penal.
  • Libro I dedicado a disposiciones generales sobre los delitos, la responsabilidad criminal, las penas y otras consecuencias de la infracción penal. Se divide en un total de 7 Títulos.
  • Libro II sobre los delitos y sus penas, con un total de 34 Títulos.
  • 3 disposiciones adicionales.
  • 11 disposiciones transitorias.
  • 1 disposición derogatoria.
  • 7 disposiciones finales.

Originariamente existía un Libro III que recogía las faltas y sus penas, pero quedó derogado en 2015 al desaparecer la figura legal de la “falta”. Algunas de esas conductas pasaron entonces a considerarse delitos leves y otras adquirieron la calificación de infracciones administrativas.

Reformas más importantes del Código Penal

Desde su publicación en el BOE, el Código Penal ha sido reformado en más de una treintena de ocasiones. Algunos de esos cambios han sido de mucha entidad y otros no han tenido tanto calado.

A continuación te expongo algunas de las reformas que me parecen más importantes, que son precisamente las que se han llevado a cabo en los últimos años.

La reforma de 2015

La reforma de este año fue una de las más significativas que ha sufrido esta norma, ya que afectó a 252 artículos:

  • Suprimió el Libro III referido a las faltas.
  • Introdujo en nuestro ordenamiento jurídico la pena de prisión permanente revisable, que a día de hoy sigue siendo objeto de debate.
  • Limitó la responsabilidad penal de las personas jurídicas a aquellos casos en los que el incumplimiento del deber de vigilancia sobre sus dependientes (cuando estos cometan un delito) sea grave.
  • Creó el delito de acoso o acecho a través de llamadas de teléfono, lo que conocemos como stalking.
  • Penalizó la difusión sin autorización de fotos o grabaciones íntimas si afectan gravemente a la intimidad de la víctima.
  • Se agravaron las penas por robo, hurto y estafa.
  • Se definieron mejor los tipos para que resulte más sencillo diferenciar entre administración desleal y apropiación indebida y entre insolvencia punible y frustración de la ejecución.
  • Se elevó la edad legal de consentimiento para tener relaciones sexuales de los 13 a los 16 años.
  • Se agravaron las penas para los delitos contra la propiedad intelectual.

Reformas de 2022

En 2010 se despenalizó el aborto, y en 2022 se introdujo la figura penal del acoso a las mujeres que acuden a clínicas de interrupción voluntaria del embarazo, por entender que esta conducta interfiere en su libertad.

En ese mismo año se modificó el artículo 510 para mejorar la regulación de los delitos de odio. Sancionando conductas que fomentan, promueven, o incitan de forma directa o indirecta al odio a un determinado grupo o colectivo social.

También entró en vigor la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, que todos conocemos como “Ley del solo sí es sí”. Norma que trajo consigo un cambio importante en el Código Penal, al eliminar el delito de abuso sexual y tipificar todas las conductas como agresión sexual.

A finales de 2022 el CP fue modificado de nuevo para incorporar una modalidad agravada del delito de trata de seres humanos, referido a los casos en los que este se comete frente a personas que han sido desplazadas por un conflicto armado o por una catástrofe humanitaria.

Reformas de 2023

Tras el referéndum ilegal en Cataluña en el año 2017, y el complejo proceso judicial iniciado contra los implicados, en 2023 se tomó la decisión de despenalizar la figura de la sedición (para la que se preveía una pena de prisión de hasta 15 años). En su lugar se introdujo un delito de desórdenes públicos agravados que se penaliza con hasta cinco años de cárcel.

En la misma reforma del CP se rebajó la pena por malversación para los casos en los que el dinero público no se utiliza con fines de lucro personal. Desde entonces, la pena para este delito es de cuatro años de prisión, como máximo.

En 2023 se modificó además el delito de maltrato animal, ampliando la protección a los animales silvestres que viven en libertad. E incorporando nuevas agravantes que permiten la imposición de penas más graves en aquellos casos que merecen un mayor reproche social.

La historia de nuestro Código Penal está llena de cambios que han sido necesarios para que esta norma siga siendo eficaz en el entorno actual. A diferencia de sus antecesores, el actual compendio de normas penales tiene una notable vocación de permanencia, por lo que tengo claro que seguirá actualizándose a medida que pase el tiempo.

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