El Delito de auxilio e inducción al Suicidio y Eutanasia

Un hombre auxilia a su mujer a suicidarse

El art.143 CP regula varios supuestos relacionados con la intervención punible en el suicidio de otra persona, es decir, el delito de auxilio e inducción al suicidio y eutanasia. Los tres primeros números tipifican conductas de inducción (apartado 1º), cooperación (apartado 2º) y ejecución (apartado 3º), mientras que el apartado 4º describe un supuesto atenuado que suele identificarse con la llamada eutanasia.

Introducción al delito de auxilio e inducción al Suicidio y Eutanasia

El suicidio, como ataque a la vida propia, es impune (como no puede ser de otra forma). Y también lo es la tentativa, debido a razones político-criminales:

  1. Preventivo-generales, ya que la amenaza de una pena no parece el mecanismo más eficaz para disuadir de la ideación de suicidios, sino otras instancias de control social (familia, amistades,…) que, por su cercanía al potencial suicida, pueden influir mejor sobre los motivos que impulsan a este tipo de comportamientos;
  2. Preventivo-especiales, puesto que, para el sujeto que ha tomado la decisión de suicidarse, la imposición de una pena, por su aflictividad, puede incluso añadir argumentos para persistir en la resolución emprendida y extremar el cuidado en la ejecución de la acción.

Sin embargo, el respeto a la vida humana (y la desvaloración que merece el suicidio en la sociedad) reclama que su impunidad no beneficie a terceros que intervienen en la muerte de otro. Ahora bien, teniendo en cuenta la atipicidad de la conducta suicida y el principio de accesoriedad de la participación, la punición de ésta sólo puede efectuarse mediante incriminación específica, pues de lo contrario también quedaría impune.

El hecho de que la intervención en el suicidio ajeno deba ser objeto de incriminación específica para ser relevante penalmente origina varias consecuencias:

  1. No todo supuesto de participación es punible, sino sólo en la medida en que se castigue singularmente; en particular, como se observará a continuación, nuestro ordenamiento establece la atipicidad de la complicidad (cooperación no necesaria) al suicidio de otro.
  2. La penalidad asociada a los supuestos relevantes penalmente no coincide con la que resultaría de aplicar las reglas de determinación de la pena de la participación en un homicidio, sino que, además de ser inferior, se asigna caso a caso.

Elementos comunes al homicidio y asesinato

El Bien jurídico protegido

El bien jurídico es la vida humana, que se considera indisponible. No obstante, la renuncia de su titular a su protección (mediante una decisión libre, consciente y voluntaria) explica que la tutela penal se relaje y disminuya el merecimiento de pena de quien colabora en un suicidio ajeno.

Relación con el homicidio y asesinato

La participación dolosa en el suicidio ajeno, como se ha indicado, tiene una penalidad inferior a la de la participación en el homicidio/asesinato, privilegio cuyo sentido radica en la libre y voluntaria decisión del titular del bien jurídico en renunciar a su protección. Si el suicidio reúne estos caracteres, y se cumplen los elementos del correspondiente tipo del art.143, la relación con el homicidio es de especialidad a favor de los tipos del art.143.

Sin embargo, cuando en tal decisión no concurren las notas de libertad y voluntariedad y es un tercero quien determina a otro a tomar esa decisión, de forma que el suicida en realidad no controla ni domina el hecho, éste puede revestir las características de un homicidio/asesinato en autoría mediata.

Así sucede en los casos en que el suicida es un menor o incapaz o, en general, una persona no apta para gobernarse a sí misma, o bien, según la mayoría de la doctrina, en los que el sujeto genera en la víctima un error esencial determinante del suicidio.

Por ejemplo, si el sujeto activo insta al sujeto pasivo a que se dé un baño en la piscina porque el agua está “deliciosa” y resulta que contiene productos abrasivos, o le comunica una situación trágica falsa, como la muerte de un familiar cercano, se puede considerar que se produce un error esencial que convierte al pretendido cooperador, en su caso, en auténtico autor mediato; a mi juicio, no obstante, el primer ejemplo, al menos, debería tratarse, ya que no hay una decisión de “morirse” por parte del sujeto pasivo, como un supuesto de autoría directa con autopuesta en peligro de la víctima, circunstancia que no impide la imputación objetiva del resultado si la acción del sujeto activo es suficientemente peligrosa.

Sujetos

Este apartado no ofrece particularidades, salvo la reseñada relativa a las dificultades de que se constituya en sujeto pasivo de estos tipos (al menos del delito de inducción al suicidio) quien no puede controlar el hecho (por carecer de un desarrollo suficiente de las capacidades que permiten calificar su decisión de libre y voluntaria).

Naturaleza del suicidio: resultado típico o condición objetiva de penalidad

Se discute si la muerte del suicida constituye en los tipos del art.143 resultado típico o condición objetiva de penalidad. La cuestión adquiere importancia especialmente en los casos en que la muerte no se llega a producir: si se considera la verificación del suicidio como resultado típico y se acredita la inducción o cooperación, entonces la conducta sería punible a título de tentativa; por el contrario, de considerarse condición objetiva de penalidad, se cumplirían los elementos del tipo de injusto dependientes del sujeto activo, pero no habría delito por falta de un elemento necesario para afirmar su existencia.

Lo cierto es que la cuestión presenta dificultades peculiares en los dos primeros apartados del art.143, por tratarse de tipos que elevan a rango de autoría comportamientos propios de participación.

En estos supuestos, parece razonable entender que la muerte del suicida representa una condición objetiva de penalidad: además de la literalidad del precepto, abona esta tesis el hecho de que la producción del resultado de muerte se encuentra fuera de la voluntad (y de la acción) del sujeto activo, ya que es el propio suicida (o un tercero) el que ejecuta la acción de matar.

Por otro lado, la consideración de la muerte como resultado (y con ella la admisión de la tentativa) supondrían la construcción de una figura extraña, como la tentativa de inducción o cooperación al suicidio, cuando, propiamente, la inducción o cooperación no queda intentada, sino el suicidio posterior.

Distinto es el caso del homicidio-suicidio del art.143.3, en el que el sujeto activo sí lleva a cabo la acción de matar. En este tipo perfectamente puede considerarse que la muerte es el resultado típico, correlato de la acción de matar efectuada por el sujeto activo.

Culpabilidad

Sólo se castiga la comisión dolosa.

Inducción al suicidio (art.143.1)

Tipicidad

La acción consiste en determinar directa y eficazmente a otro sujeto a que se suicide (si el sujeto ha decidido previamente suicidarse, acaso puede haber cooperación, pero no inducción).

“Directamente” significa hacer nacer la resolución de suicidarse a un sujeto concreto, mientras que “eficazmente” implica que el suicida, al menos, ha de dar comienzo a los actos de ejecución del suicidio.

Penalidad

Prisión de 4 a 8 años.

Cooperación al suicidio (art.143.2)

Tipicidad

La acción consiste en aportar una contribución anterior o simultánea a la muerte del suicida con actos no ejecutivos de matar, pero sin los cuales no se produciría el suicidio. De acuerdo con el tenor literal del precepto, ha de tratarse de una cooperación necesaria (la complicidad es atípica), pero sin que suponga actos de ejecución, pues en ese caso procede aplicar el art.143.3 (homicidio-suicidio).

Se discute si la omisión es típica (el caso más común, no impedir el suicidio de otro). Para quienes son partidarios de considerar la muerte del suicida como resultado típico, se precisa el cumplimiento de los requisitos de la comisión por omisión para la incriminación de la conducta omisiva. Si se sigue la tesis que propugna que la muerte es condición objetiva de penalidad, en general suele desestimarse la posibilidad de la tipicidad de la conducta omisiva (al menos en la modalidad de comisión por omisión, ya que el delito no sería de resultado).

Penalidad

   Prisión de 2 a 5 años.

Cooperación ejecutiva: homicidio-suicidio (art.143.3)

Algunos autores denominan a este supuesto “homicidio consentido”. Sin embargo, no se trata sin más de un homicidio en el que media consentimiento de la víctima, pues hay que recordar que el consentimiento carece en el homicidio tanto de eficacia eximente como atenuante; la razón del privilegio penológico frente al homicidio (de la especialidad de esta conducta) reside en que el suicida no consiente simplemente en una iniciativa del sujeto activo, sino que dirige la acción y puede decidir ponerle fin.

Tipicidad

La acción consiste en matar a otra persona bajo el control o dominio de ésta.En este caso, la muerte del suicida sí resulta claramente resultado típico, por lo que cabe la comisión por omisión y puede admitirse la figura de la tentativa.

 Penalidad

Prisión de 6 a 10 años.

Eutanasia (art.143.4)

Introducción

El CP-95 regula expresamente la ejecución y la cooperación activa en la muerte de una persona gravemente enferma que solicita dicha intervención, supuesto que suele conocerse con la expresión “eutanasia”. La regulación no va dirigida a la despenalización, ya que el Código sigue considerando que el bien jurídico “vida” es indisponible, aun en situaciones de gran adversidad y sufrimiento; no obstante, sí contempla, cuando la víctima presenta determinadas condiciones, la atenuación de la pena prevista para la cooperación al suicidio y el homicidio-suicidio.

La llamada ortotanasia (no prolongar la vida artificialmente) es impune siempre que verdaderamente se limite a tratamientos que no precipiten la muerte.

Elementos del tipo privilegiado

El art.143.4 se configura como un tipo privilegiado de la cooperación al suicidio (143.2) y del homicidio-suicidio (143.3), por lo que presupone la realización de una acción de las previstas en los tipos citados; adicionalmente, exige dos condiciones especiales que confieren sentido al privilegio penológico.

  1. Acción: causar o cooperar activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro. Por tanto, dado que el tipo reclama expresamente una intervención activa, la omisión, cuando se cumple el resto de condiciones, es atípica (ya que sería ilógico entender que en estos casos la omisión es punible con arreglo a los tipos básicos, mientras que la conducta activa lo es conforme al tipo privilegiado).
  2. Petición de la víctima: expresa (es decir, no tácita, por lo que ha de constar verbalmente o por escrito), seria (característica que se predica cuando el sujeto pasivo es un paciente completamente informado del diagnóstico y del pronóstico de su enfermedad) e inequívoca (fuera de toda duda en cuanto a su contenido).
  3. Enfermedad grave de la víctima: ésta ha de sufrir una enfermedad de tal gravedad que conduce necesariamente a la muerte o causa graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar.

Penalidad

Se impone la pena inferior en uno o dos grados a la señalada en los apartados segundo y tercero del art.143.

Delito de abandono del lugar del accidente

Conductor abandono el lugar del accidente sin socorrer al herido

El Delito abandono del lugar del accidente, es cometido aquella persona que después de haber provocado un accidente de tráfico, abandona de forma voluntaria el lugar donde ocurrieron los hechos, dejando abandonadas a las personas fallecidas o lesionadas.

El Delito abandono del lugar del accidente forma parte de una modificación que se le ha hecho a la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal y fué publicada el 2 de marzo de 2019 en el Boletín Oficial del Estado, entrando en vigencia al día siguiente.

¿Qué es el delito de abandono del lugar del accidente?

El delito de abandono del lugar del accidente, es una nueva sanción que se ha introducido en el Código Penal en el artículo 382, relacionado con la imprudencia al conducir un ciclomotor o un vehículo a motor.

El artículo establece, que la persona que conduzca un ciclomotor o un vehículo a motor que origine un accidente y abandone el lugar, será penado por el delito de abandono del lugar del accidente, siempre que lo haga de forma voluntaria y que existan personas lesionadas o fallecidas.

De acuerdo con lo que establece la modificación del Código Penal, la única persona responsable y a quien se le imputará el delito es al conductor del ciclomotor o del vehículo a motor que originó el accidente.

La modificación del Código Penal, también excluye de responsabilidad a los acompañantes de quien causó el accidente y a las personas que simplemente lo presenciaron.

La persona causante de un accidente queda libre de culpabilidad, si resulta con graves lesiones que le impidan prestarle la atención requerida a la persona afectada o cuando peligre su propia vida y la de sus acompañantes, en caso de quedarse en el lugar de los hechos.

El delito de abandono del lugar del accidente, es el mismo delito de fuga, donde se castiga al autor material del accidente, que no se quede en el lugar del siniestro luego de haber ocurrido el mismo.

Esta nueva normativa, establece como un deber para el conductor causante de un accidente permanecer en el lugar de los hechos, así la víctima este recibiendo atención o haya fallecido, hasta que se decida su situación y la de la víctima.

¿Qué daños se requieren para que sea delito por abandono del lugar del accidente?

Los daños que se requieren para que sea tipificado como delito por abandono del lugar del accidente, es que a causa de este, haya una o varias personas fallecidas, personas con lesiones físicas o mentales que requieran asistencia para su sanidad.

También, son consideradas para calificar de delito de abandono del lugar las lesiones que requieran asistencia médica, tratamiento médico quirúrgico, las lesiones donde haya la inutilidad o la pérdida de un miembro principal, de un órgano o de un sentido.

Se considera para determinar el delito abandono del lugar del accidente, que la persona como consecuencia de este sufra de impotencia, quede estéril, con una grave enfermedad psíquica o somática, una grave deformación o con una mutilación genital.

Objetivo del nuevo delito abandono del lugar del accidente

El Objetivo del nuevo delito abandono del lugar del accidente, es castigar a la persona que ha causado un accidente y de forma voluntaria, maldad y falta de solidaridad abandona a la persona que pueda tener una lesión o que haya fallecido.

Este nuevo delito introducido en la ley, busca castigar la acción que realiza la persona cuando se ausenta del lugar donde ocurrió el accidente, aunque la víctima no se encuentre en una situación de gravedad o peligro.

Para identificar en este tipo de delito, a los participantes se han designados dos sujetos que uno activo y uno pasivo, además de un elemento subjetivo, que son los siguientes:

El sujeto activo es el conductor de un ciclomotor o de un vehículo a motor que comete el accidente y abandona el lugar dejando a la víctima sin atención.

El sujeto pasivo es la víctima del accidente que haya resultado con lesiones o fallecida.

El elemento subjetivo, está formado por el abandono del lugar del accidente de forma voluntaria y consciente sin que exista la posibilidad de un grave riesgo para el conductor.

La nueva regulación de este delito se justifica debido al aumento de accidentes donde los afectados son ciclistas y peatones. Estos se ocasionan por la imprudencia de las personas que conducen un ciclomotor o vehículos a motor y abandonan el lugar de los hechos sin importar el daño causado.

Los cambios pretenden sancionar a los causantes de los accidentes y que los daños ocasionados no quedarán impunes, además se les garantiza a los ciudadanos una mayor seguridad vial.

¿Cuál es la penalidad para el delito de abandono del lugar del accidente?

La penalidad para el delito de abandono del lugar del accidente establecida en el Código Penal, son las siguientes:

Cuando el accidente que trae el abandono es imprudente, se impone una pena conformada por prisión que varía entre seis meses y cuatro años y la privación del derecho a conducir ciclomotores y vehículos a motor que puede ser entre uno y cuatro años.

Cuando el accidente que ocasiona el abandono es por causa fortuita, se impone una pena conjunta de prisión que varía entre tres y seis meses y privativa del derecho de conducir ciclomotores y vehículos a motor por un tiempo que puede variar entre seis meses y dos años.

¿Qué hacer si ocasiona un accidente?

Cuando se ocasiona un accidente, lo primero que debe hacer, si no se encuentra lesionado, es prestar la atención que requiera la víctima y permanecer en el lugar hasta que lleguen las autoridades competentes.

Lo más recomendable es brindar todo su apoyo y colaboración a la víctima y ponerse a la orden de las autoridades, para luego solicitar la asesoría de un abogado penalista para que le ayude con todo lo que está ocurriendo.

Para solicitar los servicios de un abogado penalista acuda a Rodenas Abogados, allí nos encontramos los mejores profesionales del derecho y especialistas en área penal, con muchos años de experiencia atendiendo casos por accidentes de tráfico.

El grupo de abogados penalistas que formamos parte de Rodenas nos hemos actualizado con todo lo relacionado con la modificación de Código Penal, donde se ha introducido el delito abandono del lugar del accidente.

Debido a esto ofrecemos nuestros servicios para asesorarle si su caso es porque abandonó el lugar del accidente o es la víctima en el accidente, donde el causante del mismo, abandonó el lugar de los hechos.

¿Cómo puede solicitar los servicios de Rodenas Abogados?

Para solicitar los servicios de Rodenas Abogados, si se encuentra en una emergencia por un accidente de tráfico, llame a cualquiera de nuestros números, no importa la hora o día, siempre habrá un profesional disponible para atenderle y asesorarle.

Puede solicitar los servicios de nuestros abogados, visitando nuestras oficinas o el portal web, donde encontrará un formulario que al enviarlo con los datos solicitados de inmediatos uno de los especialistas se pondrá en contacto.

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Conducir de forma temeraria: sanción administrativa o penal

Conductor conduciendo de forma temeraria

 ¿Qué es Conducir de forma temeraria? es cuando una persona se encuentra ante el volante habiendo consumido sustancias ilegales o alcohol, o conduce a exceso de velocidad poniendo en peligro la integridad o la vida de las personas.

Las personas que conducen en forma temeraria, incurren en un delito grave y las sanciones son de acuerdo al tipo de infracción y se encuentran establecidas en el Código Penal y la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

¿Qué es conducir de una forma temeraria?

Conducir de una forma temeraria, es el acto de circular con ciclomotores o un vehículo a motor incumpliendo las normas, donde no se respeten las regulaciones establecidas para la circulación vial o que se conduzca de una forma imprudente hacia los ciudadanos.

El conducir de forma temeraria cualquier tipo de vehículo, significa una infracción muy grave, grave o leve para las autoridades de tráfico, que puede llevar a una serie de sanciones como es la pérdida de una parte de los puntos asignados al permiso de conducir.

Con las sanciones que se aplican por conducir de una forma temeraria, se busca proteger la integridad física y la vida de otras personas que son parte de las vías y del tráfico. La sanción la recibirá solamente a la persona que conduzca el vehículo.

Las sanciones también pueden aplicarse a los copilotos del vehículo, cuando admitan su participación presionando e instigando al conductor para que realice dichos actos, poniendo en concreto peligro la integridad física o la vida de las demás personas.

Tipos de conducción de forma temeraria

Los tipos de conducción de forma temeraria establecidos en el Código Penal y la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, son los siguientes:

Sanción administrativa

La conducción de forma temeraria con sanción administrativa, consiste en un acto de conducir de manera negligente, y a eso se le añade la posibilidad de haber puesto en riesgo la vida de otras personas, esto está considerado como una infracción muy grave.

Las sanciones administrativas pueden ser graves, muy graves o leves, el tipo de multa impuesta puede variar entre una determinada cantidad de euros y la retirada de seis puntos del permiso de conducir.

Sanción penal

La Conducción de forma temeraria considerada como delictiva, es cuando se circula con cualquier tipo de vehículo de manera imprudente y se pone en peligro la integridad o la vida de las personas.

Las Conducción de forma temeraria considerada como delictiva, se encuentra regulada en el artículo 380 del Código Penal y la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

En ambos casos podrá ser citado para la celebración de un juicio rápido por un delito contra la seguridad vial. La sanción para estos casos, es la pena de prisión que puede variar entre seis meses y dos años y privativa del derecho de conducir ciclomotores y vehículos a motor por un tiempo de uno a seis años.

Las formas de conducción consideradas como delictivas son excesos de velocidad o una tasa de alcohol mayor a 1,2 en sangre o en aire aspirado de 0,60 mg/l.

Conducir de forma temeraria agravada

Conducir de forma temeraria agravada, es cuando el conductor de cualquier tipo de vehículo manifiesta el desprecio por la vida de las demás personas, por esta razón recibirá la sanción establecida en la ley, que puede ser:

  • Pena de prisión entre dos y cinco años.
  • Multa entre doce y veinticuatro meses.
  • Privativa del derecho a conducir ciclomotores y vehículos a motor por un período entre seis y diez años.

Cuando no se pone en peligro la integridad o la vida de otras personas, la pena puede ser la siguiente:

  • Prisión que puede variar entre uno y dos años.
  • Multa entre seis y doce meses.
  • Privativa del derecho a conducir ciclomotores o vehículos a motor por un tiempo entre seis y diez años.

Situaciones consideradas como conducción temeraria

Entre las situaciones consideradas como conduccción temeraria que son tipificadas como un delito contra la seguridad vial de acuerdo con lo establecido en el Código Penal y la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, están las siguientes:

  • Participar en carreras ilegales.
  • Circular por el sentido contrario.
  • Conducir sin carnet.
  • Conducir un ciclomotor o un vehículo de motor por una vía urbana a una velocidad mayor a los sesenta kilómetros por hora, o conducir por una vía interurbana a una velocidad de ochenta kilómetros por hora.
  • Y conducir con una tasa de alcohol en la sangre mayor a 1,2 gramos por litro o con una tasa de alcohol de aire espirado mayor a 0,60 miligramos por litro.

Se le considerará como conducción de forma temeraria cuando se violen las normas básicas o elementales agregándole que esta pone en peligro la vida de otras personas.

¿Qué es un peligro concreto?

El peligro concreto que se tiene para integridad física o la vida de una persona, debe ser cierto, donde se tenga una lesión de inmediato, es de la única manera que servirá de prueba en un proceso penal.

El peligro concreto se da por el exceso de velocidad en calles con muchos peatones, conducir en sentido contrario, cuando se pasa un semáforo en fase roja, cuando se circular adelantando en contra de lo reglamentado.

Estas diferentes situaciones conllevan a un peligro concreto a la que están expuestas tanto los peatones como lo conductores de otros vehículos, pudiendo ocasionar lesiones graves y ser causante de una infracción grave.

Los agentes le pueden sancionar

La denuncia por conducir de forma temeraria la puede hacer cualquier persona, por ejemplo los agentes de tráfico tienen contemplada en la ley la presunción y las denuncias que estos formulen durante el ejercicio de sus funciones tendrán valor probatorio.

La persona particular puede hacer la denuncia, pero tiene que aportar documentos que la sustenten estos hecho, pueden ser videos o fotos, además de los siguientes datos: fecha, lugar, hora y explicar la infracción.

Los documentos se deben presentar ante la Comisaría de Policía, la Guardia Civil o la autoridad correspondiente y debe anexar los datos de las personas implicadas y los testigos.

La persona denunciada será citada por el Juzgado, esto con la finalidad de que dé la versión de los hechos que se le imputan y tendrá 30 días para presentar sus alegatos, para que con todo ello el juez pueda establecer la sanción que correspondan según sea el caso.

¿Qué hacer en caso de conducir en forma temeraria?

En caso de conducir en forma temeraria y se vea sometido a una sanción, solicite los servicios de un abogado penalista, para que le asesore en todos los trámites relacionados con la multa por la infracción cometida.

Si requiere de los servicios de un abogado penalista visite a Rodenas Abogados, aquí estamos los mejores profesionales del derecho especialistas en delitos contra la seguridad víal, con la experiencia que se requiere en la solución de este tipo de casos.

Rodenas Abogados lo formamos un equipo de profesionales especializados en las diferentes ramas del derecho, dispuestos a prestarle nuestros servicios, asesorarle en los trámites legales y acompañarle durante el proceso que dure la solución de su problema.

La solicitud de nuestros servicios la puede hacer visitando nuestras oficinas, a través de nuestros números telefónicos, enviando un correo electrónico o visitando nuestro portal web donde le atenderemos de forma personalizada por uno de nuestros especialistas en delitos contra la seguridad vial.