Acción Pauliana

Qué significa Acción Pauliana

La acción pauliana o revocatoria como también se le conoce es otro medio que la ley otorga de forma exclusiva a los acreedores. Con la que se concede el poder jurídico que se requiere para impugnar los actos que el deudor ha realizado para no pagar su deuda.

El objetivo de esta acción es brindar protección al acreedor ante el fraude que comete el deudor mermando su patrimonio. Esta acción no anula los actos o contrataciones que realice el deudor sólo los deja sin efecto.

¿Qué es la acción pauliana o revocatoria?

Esta es una figura creada por la ley que se encuentra establecida en el artículo 2.491 del Código Civil. El nombre de esta acción se debe a que fue creada en Roma, que puede haber sido por el jurisconsulto Paulus o en tiempos de la República.

La Acción revocatoria o Pauliana se crea por la necesidad de regular de forma efectiva las enajenaciones fraudulentas cometidas contra el acreedor. Esto debido a que no existían regulaciones específicas y soluciones justas.

Esta es una acción civil que se aplica cuando un deudor no quiere pagar sus deudas. Un ejemplo de acción Pauliana en cuando el deudor vende sus propiedades para que el acreedor no pueda embargar.

Esta medida se aplica bien sea porque el deudor enajene sus bienes a través de una venta, permuta, donación, entre otros. Cuando la acción prospera los bienes que el deudor enajena vuelven a su patrimonio para que con ellos responda el pago de la deuda.

El deudor una vez tenga de regreso su patrimonio puede ser sometido a medidas cautelares, para garantizar el pago de la deuda.

La acción por lo general tiene un plazo de caducidad, por lo que si no se ejecuta en un periodo de tiempo determinado, no se podrá recurrir a ella. Por lo tanto esta acción no es ilimitada en el tiempo.

Características de la acción pauliana o revocatoria

Los elementos principales de esta acción son las siguientes:

La acción pauliana es rescisoria

Los artículos 1290 y 1291 del Código Civil establece que los contratos celebrados legalmente pueden rescindirse. Por lo tanto los contratos otorgados por el deudor cuando se aplica esta acción quedan revocados.

Los contratos no se anula se rescinden o se deshacen, quedan sin ningún tipo de efecto. El objetivo de la acción es que el acreedor pueda cobrar el importe adeudado haciendo que el deudor responda con su patrimonio.

No es una acción indemnizatoria

La acción pauliana busca que el deudor vuelva a contar con su patrimonio para que responda al acreedor. Cuando no es posible restaurar el patrimonio del deudor es que se opta por una acción indemnizatoria.

Es una acción subsidiaria

El artículo 1.111 del Código Civil establece que si puede interponerse la acción subsidiaria, debe hacerse antes que la acción Pauliana.

Es una acción personal

Es considerada una acción personal debido a que le otorga al acreedor la facultad para atacar la eficacia de los actos fraudulentos realizados por el deudor. Siempre que dichos actos determinen su incapacidad patrimonial para la satisfacción de la deuda.

En la acción pauliana participan dos sujetos pasivos y un sujeto activo que es el acreedor. Los sujetos pasivos son el deudor y un tercero con quien el deudor realizó los contratos o los actos fraudulentos.

Es una acción que conserva el derecho del acreedor

Esta es la razón por la cual la ejecución de la acción revocatoria, siempre corresponde al acreedor y nunca corresponde al deudor. Aunque después el deudor por cualquier motivo, desee que se revoque el acto fraudulento que cometió.

El acreedor por su parte no busca que se ejecuten los bienes que han sido transmitidos por el deudor a un tercero de forma fraudulenta. Por el contrario, desea que el deudor conserve sus bienes para él poder cobrar su deuda.

Requisitos para ejercer la acción pauliana en el derecho civil

Para poder interponer la acción pauliana y se consiga revocar los actos fraudulentos cometidos por el deudor es necesario el cumplimiento de tres requisitos:

La existencia de un crédito

Debe existir un crédito real a favor del demandante y la insolvencia por parte del demandado. Esto significa que debe existir entre el acreedor y el deudor enajenante una relación obligacional.

El deudor a través de actos o de contratos merma tanto su propio patrimonio que deja al acreedor sin poder cobrar su crédito. Pero la acción sólo se puede ejercer cuando el acreedor no tiene garantizado su crédito.

Fraude en el contrato o acto cometido por el deudor

Para que exista este fraude significa que los contratos deben haberse realizado a título gratuito o a título oneroso. A título gratuito es cuando el deudor disminuye su patrimonio con el que debe asumir sus deudas a cambio de nada.

A título oneroso es cuando los bienes han sido vendidos a un precio muy por debajo de lo que deberían haber sido vendidos. Lo cual hace con la única intención de no pagar la deuda que tiene con el acreedor.

Derecho contra el deudor

El acreedor debe tener efectivamente un derecho de crédito contra el deudor.

El otro requisito para iniciar la acción pauliana y que proceda es que el deudor esté en situación de insolvencia. Porque si el deudor tiene otros bienes con los que pueda responder el acreedor debe acudir a estos.

Esto debido a que los actos cometidos por el deudor no afectan ni perjudican al acreedor para rescindir los contratos. Por lo tanto no se podrá iniciar la acción pauliana porque el deudor aun cuenta con un patrimonio para hacer frente a la deuda.

El crédito debe ser antes de la acción fraudulenta

Para ejercer la acción pauliana es necesario que el crédito del acreedor se ha realizado antes del acto de disposición de los bienes. Si antes de la disposición, no existía ningún crédito el deudor no tenía la intención de perjudicar al acreedor.

El acreedor no puede tener la intención de revocar un acto sobre bienes que no eran parte del patrimonio del deudor, al momento en que se originó la deuda. Para estos casos la acción pauliana no procede

Para que se pueda iniciar la acción pauliana es necesario que el deudor se haya despojado, enajenado o comprometido sus bienes. Con los que debe hacer frente a la deuda con la única intención de que el acreedor no pueda cobrarse la deuda.

¿Contra quién se interpone la demanda de la acción pauliana?

La acción pauliana se ejerce o se interpone cuando el deudor enajena su patrimonio con la simple intención de no pagar la deuda. En estos casos jurídicamente hay dos partes involucradas: el comprador y el vendedor.

Pero según lo establecido por abundante jurisprudencia de la acción Paulina del Tribunal Supremo quien comete el fraude es el deudor que vendió sus bienes para no pagar su deuda. Por lo tanto a quien se debe demandar es al deudor con el propósito de revocar el negocio jurídico que finalizó con la enajenación de los bienes.

El plazo para interponer la acción pauliana es de un año, el cual se comienza a contar a partir de que se firmó el contrato con la venta de los bienes. Por ello es importante que el acreedor esté pendiente de los negocios que realiza el deudor cuando tiene sospechas que no le pagará

¿Qué hay que probar cuando se interpone una acción pauliana?

El demandante cuando interpone una acción pauliana debe probar lo siguiente:

  • Que el deudor ha realizado algunos contratos o actos que le han causado perjuicios al despojarse de sus bienes. Pero es necesario demostrar en la acción pauliana que existe mala fe por parte del deudor.
  • Cuando se trata de contratos onerosos, prendas, anticresis e hipotecas en la acción pauliana se debe probar que existe mala fe por parte del adquirente. Pero esto es posible sólo cuando el adquirente tenga conocimiento de la situación del deudor.

La interposición de la acción pauliana permite la revocación de cualquier contrato o acto que el deudor haya efectuado en perjuicio de su acreedor. Pero es importante demostrar que existe la mala fe del deudor y el daño causado al acreedor.

Pero cuando se trata de enajenaciones a título gratuito no se tiene que probar que existe mala fe por parte del beneficiado con la enajenación.

¿Cuál es el efecto de la acción pauliana?

Cuando se interpone esta acción no se pretende que el deudor vuelva a tener el mismo patrimonio que antes de realizar el acto. Con ella se pretende disminuir el daño que ha sufrido el acreedor y los obstáculos que impiden satisfacer su crédito, aunque para ello exista la obligación de devolver los bienes.

Los efectos que causan esta acción son para al acreedor perjudicado, que es quien interpone la acción. El deudor y el tercer adquirente, que son las personas a quienes se han demandado.

El tercer adquirente es el más afectado con la acción porque tendrá que devolver los bienes adquiridos necesarios para satisfacer la deuda. El acreedor por su parte cuando se comprueba la acción fraudulenta podrá recibir el monto adeudado.

Esto debido a que todos los bienes volverán a la situación inicial, es decir, antes de interponerse la demanda. Para que el deudor responda con sus bienes la deuda adquirida con anterioridad.

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