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Abogados robos y hurtos Madrid

 

Nuestros abogados son especialistas en robos y hurtos en Madrid, tienen una dilatada experiencia en los tribunales y han sido entrevistados en numerosas ocasiones por los medios, como especialistas en la materia.

El delito de hurto se halla definido judicialmente, en el artículo 234 y siguientes del Código Penal. Este delito, comparte con el delito de robo, elementos del tipo penal que lo configura:

  • Ánimo de lucro.
  • Acción de apoderarse o bien tomar una cosa mueble que no nos pertenece.

Diferencia entre hurto y robo

La principal diferencia entre los dos delitos es la forma en la que se efectúa la acción, cuestión que establece el referido artículo 237 CP, cuando determina que, para encuadrarse en el tipo del robo, el agresor ha de emplear fuerza en las cosas, violencia o intimidación en las personas.

 

El hurto

Hurto: Art. 234 CP. El que con ánimo de lucro (ánimo de incrementar el patrimonio propio a consta del patrimonio ajeno) tomare cosa mueble ajena (susceptible de ser apropiado y con valor económico) sin la voluntad de su dueño, si la cosa supera los 400 euros (si es menos = falta)

Cosas perdidas o de dueño desconocido: delito de apropiación indebida.

Bien jurídico: patrimonio (derechos y deberes respecto una cosa que incluye propiedad y posesión)

Pena: 6 meses a 1 año. Se agrava en circunstancias del art 235 CP: 1 año a 5

  • Valor artístico, histórico, cultural o científico
  • Primera necesidad o servicio público (siempre que genera un grave desabastecimiento o quebranto)
  • Especial gravedad: en función del valor (36.000 euros); perjuicios de especial gravedad
  • Grave quebranto económico familiar o abuse de las circunstancias personales del sujeto pasivo.
  • Menores 14 para la comisión.

Causa justificación: Estado de necesidad (hurto famélico)

Culpabilidad: No cabe tipo imprudente. Sólo doloso: intelectivo y volitivo + ánimo específico: ánimo de lucro

Error de tipo: Cree que la cosa es propia.

Culpabilidad: Eximente: inimputabilidad (cleptomanía)

Atenuante: devolver

Agravante: reincidencia, abuso de confianza, etc.

Grado de ejecución:

  • Consumado: Cuando el sujeto activo puede disponer de la cosa hurtada
  • Intentado

Autoría y participación: Todos

Caso práctico

Los hechos probados son constitutivos de un delito de hurto agravado recogido en el art. 234 CP que reza: “”.

Los sujetos pasivos se hicieron con 6 cosas muebles ajenas, entendiendo cosa mueble como cualquier objeto susceptible de ser apropiada y movible. En este caso, tanto las prendas de vestir como la mochila son cosas muebles ajenas (ya que no son propiedad de los mismos). Además, los objetos hurtados superan los 400 euros por lo que sí se configura como delito de hurto.

En cuanto al tipo subjetivo, el sujeto activo actúa dolosamente. El dolo directo consta de dos elementos: intelectivo y volitivo. En cuanto al primer requisito, el sujeto activo conoce lo que está haciendo: tomar cosa mueble ajena sin la voluntad de su dueño. En lo relativo al elemento volitivo, éste quiere hacerlo y, además, cuenta con ánimo un ánimo específico de lucro: es decir, incrementar su patrimonio a costa del patrimonio ajeno.

No se aprecian causa de justificación ni circunstancias modificativas.

En cuanto al grado de ejecución, se trata de un delito en grado de tentativa (art. 16CP) ya que el sujeto pasivo no consiguió tener las cosas hurtadas en su dominio debido a la observancia de un guardia de seguridad (circunstancias ajenas)

Por último, se trata de un supuesto de coautoría. Plan preconcebido entre los dos: realizan y dominan los actos (uno sin responsabilidad penal)

La responsabilidad civil consiste solamente en devolver la cosa o el valor de la misma ya que no se han causado daños y perjuicios.

Pena: 3 meses a 6 meses menos 18 meses (mitad inferior: tentativa)

Art. 80 y ss. CP suspensión de penas.

Art. 236 CP: Propietario que hurta la cosa de su propiedad a quien la tiene en legítima posesión.

 

El delito de robo con fuerza en las cosas

En el artículo 238 del Código Penal, el Legislador analiza las circunstancias que entiende judicialmente comprendidas, en lo que considera delito de robo usando la fuerza en las cosas, cuestión que va más allá, del sentido riguroso del empleo de la fuerza, cada vez que este contempla por poner un ejemplo:

  • Escalamiento.
  • Rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana.
  • Fractura de baúles, armarios, arcas o bien otra clase de muebles o bien objetos cerrados o sellados, o bien forzamiento de sus cerraduras o bien descubrimiento de sus claves para substraer su contenido, sea en el sitio del hurto o bien fuera del mismo
  • Uso de llaves falsas (ganzúas, llaves legítimas perdidas por el propietario o cualquier otra que abra cerraduras de forma violenta).
  • Inutilización de sistemas concretos de alarma o bien guarda

Art. 237 CP: El que con ánimo de lucro se apodere de cosa mueble ajena empleando fuerza en las cosas para acceder al lugar en que estas se encuentran; o empleando violencia o intimidación en las personas.

Robo con fuerza en las cosas: fuerza en las cosas: art. 238 CP (interpretación auténtica)

  • Escalamiento (acceder por lugares no diseñados para la entrada)
  • Butrón (romper pared, techo, suelo; o fractura de puerta o ventana para acceder al lugar)
  • Fractura de objetos cerrados muebles; o forzamientos de sus cerradura; o descubrimiento de la claves de acceso
  • Llaves falsas: 239 CP à Ganzúa o instrumento similar; obtenidas cometiendo cualquier infracción penal; cualesquiera otras que no sean las utilizadas por el propietario para abrir la puerta.
  • Inutilizar la alarma

(no hay límite de 400 euros)

Pena. 1 a 3 años

Agravante: Circunstancias art 235 CP (que cualifican el hurto) y cuando es en casa habitada (2 a 5 años) o sus dependencias o local abierto al público.

Caso:

  • Robo con fuerza en las cosas; robo con violencia: Concurso de normas à Delito de robo con violencia cualificado por ser en casa habitada + uso de armas
  • Detención ilegal
  • Falta de lesiones

Los hechos narrados son constitutivos de tres infracciones penales: delito de robo con violencia cualificado, delito de detención ilegal y falta de lesiones.

Respecto al primero, se trata de un delito de robo con violencia recogido en el art. 237 CP “son reos del delito de robo los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder al lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas

Este delito, por tanto, consiste en la apropiación de una cosa ajena, sin la voluntad de su dueño y con ánimo de lucro. Además, es preciso que exista violencia o intimidación. Se entiende por violencia el hecho de ejercer fuerza física sobre una persona, tales como golpear, sujetar, inmovilizar o sujetar. Por otro lado, se considera intimidación cualquier acción con idoneidad para infundir la alteración psicológica de miedo o temor.

Siguiendo los hechos probados, podemos constatar que se trata de un robo con violencia ya que el sujeto activo se apropia de cosa ajena sin la voluntad de su dueño, y con ánimo de lucro (tal y como afirman los hechos) ejerciendo además, violencia e intimidación. La violencia se desprende de sus actos ya que golpea, tira al suelo y sujeta al sujeto pasivo.

Asimismo, se puede apreciar intimidación cuando el sujeto activo intimida a uno de los sujetos pasivos con una sierra y cuando, a ambos, los amenaza con matarlos si llaman a la policía.

Por otro lado, se trata de un delito de robo con violencia de tipo cualificado del artículo 242.2 CP que establece que “Cuando el robo se cometa en casa habitada o en cualquiera de sus dependencias, se impondrá la pena de prisión de tres años y seis meses a cinco años

Se entiende por casa habitada todo albergue que constituya morada de una o más personas, aunque accidentalmente se encuentren ausentes de ella cuando el robo tenga lugar.

Además, siguiendo el art. 242.3 “Las penas señaladas en los apartados anteriores se impondrán en su mitad superior cuando el delincuente hiciere uso de armas u otros medios igualmente peligrosos, sea al cometer el delito o para proteger la huida, y cuando atacare a los que acudiesen en auxilio de la víctima o a los que le persiguieren

La jurisprudencia suele considerar armas o medios igualmente peligrosos, a estos efectos, pistolas (incluso de fogueo), rifles, cuchillos, destornilladores, sprays paralizantes, pistolas de gases irritantes, piedras…; niega esa capacidad a las armas simuladas, de juguete o inservibles, que, aunque pueden intimidar, no pueden fundamentar la agravación. En general, como puede comprobarse, la jurisprudencia es bastante laxa a la hora de estimar la idoneidad lesiva (lo que da lugar a una frecuente apreciación de esta cualificación).

En cuanto al tipo subjetivo, el sujeto activo actúa con dolo directo. El dolo directo se compone de dos elementos: el elemento cognoscitivo y el elemento volitivo. Por un lado, el sujeto conoce lo que está haciendo, es decir, conoce los elementos del tipo: apropiarse de cosa ajena sin consentimiento, con ánimo de lucro y, además, con violencia e intimidación.

Por otro lado, el sujeto activo quiere hacerlo contando también con ánimo de lucro: ánimo de lucro entendido como voluntad de obtener una ventaja económica, derivada de la apropiación de la cosa (y no de su mero uso, como sucede en el robo y hurto de uso de vehículos del art.244).

El robo con violencia o bien intimidación en las personas

Sobre la violencia

La otra circunstancia comprendida en el Artículo 239 CP, y que configura asimismo el tipo penal del robo, es la de la concurrencia de violencia o bien intimidación en las personas.

Aquí es esencial distinguir, entre el empleo de una violencia relacionada directamente con el apoderamiento (Pej: Golpear con el puño a la víctima, para hurtarle la cartera), de la presencia de una violencia, no ligada de manera directa a esta acción, como es el caso de una agresión sexual anterior, que ahora deriva en el apoderamiento siguiente de elementos de la víctima (Robo).

En el segundo ejemplo, pese a que la violencia no tiene como fin el apoderamiento, como resulta lógico, va a ser susceptible de percibir un castigo, más preferiblemente por la vía del concurso real de delitos.

En segundo lugar, cabe analizar una falta de lesiones recogida en el artículo 617.1 CP que reza que “El que, por cualquier medio o procedimiento, causara a otro una lesión no definida como delito en este Código será castigado con la pena de localización permanente de seis a 12 días o multa de uno a dos meses

La acción consiste en lesionar a otro, por cualquier medio o procedimiento, esto es, perjudicar la salud ajena. En este caso, no estamos ante un delito de lesiones ya que para ello es preciso que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico.

Como vemos, en este supuesto simplemente se requiere de asistencia facultativa, por lo que estamos ante una falta del artículo 617 CP.

En lo relativo al tipo subjetivo, el sujeto activo actúa con dolo directo. El dolo directo consta de dos elementos: elementos cognitivo y elemento volitivo. El primero consiste en conocer los elementos del tipo: causar lesión por cualquier medio o procedimiento. El segundo elemento requiere un animus laedendi, es decir, un ánimo de lesionar al sujeto pasivo que, en este caso sí se da.

El último delito se trata de un delito de detención ilegal, contenido en el artículo 163 CP que establece que “El particular que encerrare o detuviere a otro, privándole de su libertad, será castigado con la pena de prisión de cuatro a seis años” Por encerrar se entiende meter a una persona, contra su voluntad, en un espacio delimitado del que no puede salir.

Por otro lado, detener consiste en parar e impedir el desplazamiento de una persona, contra su voluntad, en un espacio abierto. Como constatan los hechos, este delito de lesiones se ha

En este supuesto el delito de detención ilegal es autónomo del delito de robo y no se consume en él ya que el mismo no es estrictamente necesario como para poder cometer el robo.

En este sentido, la STS de 29 de abril de 2010, aclara que “ numerosos precedentes jurisprudenciales de esta Sala han establecido que el delito de robo absorbe la pérdida transitoria de libertad cuando se realiza durante el episodio central del hecho , y que no se cumplen los elementos tendenciales del tipo delictivo de detención ilegal al estar comprendida ésta dentro de la normal dinámica comisiva, siempre que quede limitada al tiempo estrictamente necesario para efectuar el despojo según el “modus operandi” de que se trate. Por el contrario, el delito de detención ilegal adquiere autonomía propia respecto del robo cuando la privación de libertad es gratuita e innecesaria porque se prolonga más allá de lo que sería necesario para consumar el desapoderamiento

Grado de ejecución

Autoría

Circunstancias modificativas:

Detención ilegal si se consume dentro del robo con violencia o no: jurisprudencia + Ánimo de lucro

La intensidad de la violencia

Otra cuestión relevante, es que la intensidad de la violencia ha de ser suficiente, para surtir efectos sobre el sujeto pasivo. Nos referimos a que, de entrada, no es exactamente lo mismo forcejar con un pequeño de ocho años, que con un adulto de treinta y cinco, ya que la misma violencia empleada en el pequeño, seguramente no generaría efectos en el adulto para ser considerada violencia suficiente para conseguir el apoderamiento.

El término de intimidación

Mediante el empleo de la intimidación, el sujeto activo persigue por un medio diferente, exactamente el mismo efecto que con la violencia, esto es, que, mediante una amenaza inminente, busca condicionar la voluntad de la víctima. (Pej: Sujeto activo, que amenaza a un acompañante de la víctima con una navaja, para apoderarse de su vehículo).

Si bien en el caso de la intimidación, asimismo es esencial que su intensidad sea suficiente para surtir efecto, nos hallamos frente a una circunstancia enteramente subjetiva, en la que el medio empleado, no va a ser determinante para su valoración. (Pej: El empleo de un arma de juguete por la parte del sujeto activo, de entrada, forma hurto con intimidación. Mas si la víctima es un especialista en armas, capaz de reconocer que el sujeto activo porta un juguete, inútil de provocar la muerte, la intimidación no presenta exactamente la misma entidad).

Nuestra recomendación frente a una situación como esta, es preguntar sin demora, a un Despacho de Abogados Especialistas en Robos, que acredite la experiencia y el profesionalismo, que su caso precisa.

Despacho de Abogados en robos y hurtos Madrid

El Legislador prevé asimismo, una serie de circunstancias singularmente graves, a las que castiga con la aplicación de una pena mayor, para el caso en que el robo de manera fuerte en las cosas, se genere por servirnos de un ejemplo en una casa habitada, o bien cuando el hurto con violencia o bien intimidación, se realizare a través del uso de armas, entre otros supuestos… (Art. 231 y 242 CP).

Jurisprudencia Sobre Delitos De Robo

Otra de las claves que deben dominar los Abogados Especialistas en Robos

Escalamiento

STS. 362/2000, diez de marzo

“La doctrina jurisprudencial más reciente ( S.T.S. dieciocho.1.99, quince.4.99, veinte.4.99 y dieciocho.10.99, entre otras muchas) ha descuidado la interpretación extensiva del término de escalamiento como acceso por vía inusual o bien deshabituada, interpretación enraizada en la definición legal histórica, para limitarlo en el doble sentido de excluir los presuntos de “escalamiento de salida” (S.T.S. veintidós de abril y dieciocho de octubre de mil novecientos noventa y nueve) al demandar el art. doscientos treinta y siete del Código Penal mil novecientos noventa y cinco que la fuerza en las cosas se utilice “para acceder al sitio donde estas se encuentren”, y de limitar el escalamiento de entrada a aquellos supuestos, más acordes con los principios de legalidad y proporcionalidad, en los que la entrada por sitio no destinado al efecto haya demandado “una habilidad o bien un esmero de determinada relevancia, habilidad o bien esmero presentes en la noción rigurosa de escalamiento (escalar o bien ascender a un sitio determinado), que es el punto de referencia legal del que dispone el intérprete” (Sentencia 648/99, de veinte de Abril).

Se trata, en suma, de supuestos en los que el acusado expresa, a través del uso de dicha habilidad o bien esmero para ascender al sitio por donde realiza el acceso, “una energía delincuente comparable a la que caracteriza la fuerza en las cosas, esto es que sea afín a la superación violenta de obstáculos generalmente predispuestos para la defensa de la propiedad” ( S.T.S. n.º 586/99, de quince de abril).

Con ello se han excluido de la tipificación legal como hurto con escala, los casos de entrada mediante una ventana abierta sita en la “planta baja” ( Sentencia de veinte de abril de mil novecientos noventa y nueve) o bien “a nivel de calle” ( Sentencia de dieciocho de enero de mil novecientos noventa y nueve, n.º 24/99), cuando no conste una singular altura de exactamente la misma con relación al suelo o bien una forma específica con la que el acusado haya conseguido auparse hasta el alféizar que revelen la singular habilidad o bien esmero propios del escalamiento.”

Uso de llaves falsas

STS. 1618/1997, veintidós de diciembre

“El único motivo de impugnación articulado en el recurso del procesado demanda la infracción del art.504.4º con relación a el 510.2º, los dos del CP derogado, en que se afirma ha incurrido el Tribunal de instancia al estimar “llave lícita sustraída al propietario” y, en consecuencia, “llave falsa” al efecto de calificar la sustracción objeto como condena como delito de hurto de manera fuerte en las cosas, la llave que se hallaba, conforme la declaración de hechos probados de la Sentencia recurrida, puesta en la cerradura de la puerta de la residencia donde el hecho se cometió.

El motivo ha de ser estimado. Lo sería, sin precisar argumento alguno, si el recurrente hubiera cambiado su impugnación al evacuar el trámite que esta Sala abrió en cumplimiento de lo preparado en la predisposición transitoria novena b) del CP actual, cada vez que este, en su art. 239.2º, contiene una definición de llave falsa de todo punto incompatible con la admitida en la Sentencia recurrida: “Se consideran llaves falsas -se afirma en tal precepto- … las llaves lícitas perdidas por el dueño o bien conseguidas por un medio que forme infracción penal”.

Mas asimismo debe ser estimado el motivo desde el marco de referencia del Código derogado en el que se ha mantenido el recurso. De hecho, si bien una vieja doctrina de esta Sala comprendió que la palabra “sustraídas”, empleada en el art. 510.2º del Código derogado, abarcaba cualquier acceso a la posesión de la llave lícita contra o bien sin la voluntad de su dueño, tal interpretación fue reemplazada hace ya un tiempo progresivamente -y de forma prácticamente incesante desde las SS de dieciséis-dos-ochenta y ocho y seis-dos-ochenta y nueve- por un criterio más restrictivo y probablemente más respetuoso con el principio de legalidad, a cuyo tenor la palabra “sustraídas” se ha identificado con el desapoderamiento anterior de las llaves de que se hace objeto a su dueño con una cierta carga, por lo menos, intencional o bien dolosa.

Esta doctrina, que se inspiró en su día en el Proyecto de CP de mil novecientos ochenta y en la Propuesta de Anteproyecto de mil novecientos ochenta y tres, se ha visto claramente confirmada, en los términos que hemos visto, en el CP de 1.995…”

Robo con violencia

STS. 920/1998, ocho de julio

“Por regla, la jurisprudencia de esta Sala ha apreciado la concurrencia de violencia en las personas cuando es preciso la utilización de fuerza física para vencer la resistencia precedente o bien concomitante de la víctima desapoderada del objeto del hurto.

Solo extraordinariamente, cuando sobre el uso de fuerza física ha prevalecido expresamente el factor sorpresa sería posible meditar en la inexistencia de violencia. La cuestión ha de ser analizada con singular cuidado en los casos de la modalidad comisiva del “tirón”.

El hecho probado de la sentencia recurrida revela, no obstante, que en el presente caso no se da una salvedad de estas peculiaridades, puesto que la víctima obviamente retuvo el bolso todo cuanto pudo, hasta el punto de que esa ha sido la causa que explica la caída que le generó las lesiones. En los casos en los que, como el presente, el “tirón” genera la caída del sujeto pasivo, la exclusión de la violencia es casi imposible.

Diferencias entre robo y hurto

La principal diferencia para que se considere robo en lugar de hurto, es aquel se haya cometido con violencia o intimidación y además que el importe de lo sustraido sea superior a 400 euros. En nuestro despacho de abogados somos expertos en delitos de homicidio y tenemos una dilatada experiencia en todo tipo de delito contra la vida de las personas.

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