Los delitos de falsedades vienen regulados del artículo 386 del Codigo Penal al 401. Distingue entre falsificación de moneda, documentos y tarjetas de créditos o cheques.

De la falsificación de la moneda

La nueva redacción del artículo 386 CP introduce modificaciones para adaptarse a la Directiva 2014/62/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, relativa a la protección del euro en cuanto a su falsificación.

Se pueden apreciar tres situaciones diversas en cuanto a la falsificación de la moneda:

Creación, transporte, expedición y distribución de moneda falsa

Hablamos de los protagonistas de la cadena, que van desde la creación de la moneda falsa hasta los actos finales de transporte, expedición y distribución.

Estas conductas serán castigados por un delito de falsificación de la moneda con una pena de prisión de ocho a doce años y multa del tanto al decuplo de valor aparente de la moneda

Mera tenencia de moneda falsa con y sin distribución

Aquel adquiera y finalmente distribuya moneda falsa se fijará en su mitad superior, en atención al valor y al grado de connivencia o confabulación con los fabricantes de la moneda falsificada.

En cambio, la mera tenencia será considerada como una atenuante inferior en uno o dos grados.

Buena fe en la adquisición de moneda falsa

Cuando la posesión es de buena fe, pero consciente de su falsedad, se impondrá una pena de prisión de tres a seis meses o multa.

El dolo del conocimiento

Para justificar la inocencia del poseedor de la moneda falsificada se tendrán en cuenta la relación de datos fácticos en el proceso de adquisición, así como, si es conocedor o no en el momento de recibirla de su procedencia ilícita y su voluntad de expedirla (Ver STS 293/2016 de 8-4).

¿Cuáles son los elementos del tipo para que se perfeccione el delito?

  • Tenencia de la moneda.
  • Que ésta sea falsa.
  • Finalidad de expedición o distribución.

¿Cuál es el bien jurídico protegido?

La fabricación de moneda es un delito de peligro abstracto, que protege la seguridad del tráfico monetario y la lucha contra el fraude, y sanciona a aquellas personas que intentan crear confusión introduciendo billetes falsos con la apariencia de ser auténticos, cuando no lo son.

 

De la falsificación de documentos públicos, mercantiles, certificados y tarjetas de crédito.

El artículo 390 y siguientes del Código Penal regula las distintas clases de falsedad de documentos públicos, oficiales, mercantiles, privados, certificados, y de tarjetas de crédito.

¿Qué se considera documento público?

Todos comprendidos en el artículo 1.216 del Código Civil y en el artículo 596 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

El artículo 390 castiga con la pena de prisión de tres a seis años, multa e inhabilitación para el ejercicio de sus funciones:

  • Al funcionario público que altere o simule un documento público que afecte al tráfico jurídico.
  • Al que pretenda hacer partícipe en un documento público a una persona (por ejemplo, con una firma no consentida o atribuyendo a personas que hayan intervenido declaraciones diferentes a las realidad).
  • El que falte a la verdad en la narración de los hechos (por ejemplo, la formación de un documento enteramente falso).

¿Y por documento oficial o certificado?

Son los todos los que provienen de las administraciones públicas, como por ejemplo:

  • Títulos de graduado escolar o universidad.
  • Atestados policiales.
  • Matrículas de vehículos.
  • Formularios o plantillas normalizadas, entre otros.

¿Y el documento mercantil?

Abarcan un concepto amplio, si bien, son todos aquellos que expresan o recogen una operación de comercio y generan obligaciones de naturaleza mercantil para acreditar derechos u obligaciones.

Como por ejemplo:

  • Letras de cambio, Cheques, Pagarés.
  • Cartas-orden de crédito.
  • Acciones y obligaciones.
  • Libretas de ahorro.
  • Solicitud de un préstamo bancario.
  • Pólizas de fletamento.
  • Representaciones gráficas del pensamiento, generalmente por escrito y en papel que acrediten la celebración de un contrato mercantil, entre otras.

La falsedad documental en documento mercantil no precisa que exista un riesgo esencial como en la falsedad de documento público, ya que la mera modificación consuma el delito de falsedad en documento público.

¿Qué se protege en el delito de falsedad?

Con estas sanciones lo que se pretende proteger es la fé pública y la seguridad en el tráfico jurídico, evitando que tengan acceso a la vida civil y mercantil documentos falsos que pueden producir un daño real, o cuanto menos potencial, para los bienes o intereses del perjudicado.

Los documentos se crean para acreditar o probar algo como garante de los servicios públicos, por tanto cualquier modificación sustancial o “mutatio veritatis” de los mismos debe ser perseguido por la normal penal.

¿Qué es el dolo falsario?

Es la conciencia y voluntad de alterar la realidad de un documento que afecta a la normal eficacia del mismo, siendo irrelevante que el daño llegue o no a causarse.

Por ejemplo:

  • Añadir clausulas no existentes.
  • Interlinear contenidos inexistentes.
  • Borrar materialmente expresiones.
  • Simular o imitar la letra, firma o rúbrica de otra persona.
  • Alteraciones de fechas.
  • Alterar el número del bastidor de un vehículo.

También representamos a víctimas de falsificación de tarjetas de créditos

En nuestro despacho de abogados somos expertos en delitos de falsedad documental, así como delitos informáticos por falsificación de tarjetas de créditos.

Con la evolución de las nuevas tecnologías hay más herramientas a disposición de los defraudadores, pretendiendo estar en el anonimato.

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