El cyberbullying o ciberacoso ha comenzado a resultar un problema muy grave en nuestras sociedad. Todos hemos presenciado u oído de este acoso psicológico a través de internet. Puede manifestarse de muchas maneras y también de forma anónima.

Entre las más comunes están las de tipo sexual, insultos o amenazas, publicación de fotos o videos de la víctima, pedofilia, calumnias e injurias para dañar la reputación en el ámbito laboral o escolar, así como usurpación de la identidad. Todas ellas se ejecutan dentro de entorno digital:

  • Grooming: engaño pederastia
  • Sextorsion extorsión sexual de una persona con una imagen o video.
  • Sexting: compartir fotos o imágenes íntimas de una persona.
  • Ciberviolencia de género: utilizar las nuevas tecnologías para hacer daño o intimidar a una persona.

Estas conductas desarrolladas en un entorno tecnológico no se limitan a uno o dos incidentes, si no casi siempre son ataques repetidos por un periodo de tiempo determinado.

El tratamiento que hace el Código, a pesar de un delito que está en constante evolución, consiste en encarjarlo dentro del tipo penal que más se identifique con la conducta delictiva.

 

Ejemplo de condena resolutoria PInche aquí